Barça acelera por Dominik Livakovic: acuerdo con Fenerbahce
FC Barcelona sigue moviendo piezas en silencio para blindar la portería del presente… y de la próxima década. Con Joan Garcia señalado como apuesta de futuro y Wojciech Szczesny con contrato hasta junio de 2027, en los despachos ya trabajan en quién será el segundo guardameta cuando el polaco se acerque a la salida. El nombre elegido está claro: Dominik Livakovic.
Acuerdo por unos 3 millones de euros
Según la información del medio croata IndexHR, recogida por SPORT, Barcelona y Fenerbahce ya han alcanzado un principio de acuerdo por el internacional croata. La operación se movería en torno a los 3 millones de euros fijos, más una serie de variables que podrían elevar la cifra final.
El plan diseñado sobre la mesa es sencillo: cerrar ahora el fichaje y enviar a Livakovic cedido una temporada a Dinamo Zagreb. Tras ese año en casa, el portero regresaría al Camp Nou para ocupar el rol de segundo guardameta, heredando el sitio de Szczesny, con Joan Garcia consolidado como titular.
La idea encaja con la hoja de ruta del club: inversión contenida, un portero con experiencia en grandes escenarios y margen para adaptarse al ecosistema Barça sin la presión inmediata del día a día en LaLiga.
Un futuro claro, un presente aún abierto
Sin embargo, desde SPORT matizan el escenario. Las negociaciones con Fenerbahce están muy avanzadas, pero el futuro inmediato de Livakovic no está sellado. No todavía.
El plan inicial pasa por Dinamo Zagreb, sí, pero no es la única vía. Sobre la mesa también está la opción de cederlo a otro club o incluso integrarlo ya en la primera plantilla azulgrana esta misma temporada, siempre que el límite salarial permita inscribirlo sin sobresaltos.
La operación, por tanto, está encarrilada, aunque no cerrada. Falta ajustar detalles, fórmulas y, sobre todo, decidir qué es lo mejor para el jugador y para la planificación deportiva del club en el corto plazo.
El Mundial que cambió la mirada del Barça
Livakovic no llega de la nada. Sus actuaciones en el Mundial con Croacia dejaron huella en la secretaría técnica del Barça. Bajo presión, respondió. Paradas clave, personalidad en los penaltis, jerarquía en el área. Ese torneo terminó de convencer a la dirección deportiva de que era un perfil ideal para un rol de alta exigencia, aunque no sea el de titular indiscutible.
En la sombra de la operación aparece una figura conocida en los despachos culés: Andy Bara, agente del guardameta. Con una relación fluida con el club, Bara es una pieza clave en la búsqueda de la fórmula que contente a todas las partes: Barça, Fenerbahce, Dinamo Zagreb y, por supuesto, el propio Livakovic.
Girona, un capítulo que no salió como nadie esperaba
El croata ya sabe lo que es convivir con el fútbol español, aunque su primer intento fue un borrón. Livakovic llegó cedido a Girona el verano pasado procedente de Fenerbahce, pero su paso por Montilivi fue un episodio extraño: ni un solo minuto oficial antes de romper la cesión en enero.
Paradójicamente, su sustituto tras aquella salida fue Marc-André ter Stegen, actual capitán del Barça. Un giro de guion que ahora añade un matiz curioso al posible desembarco del croata en el vestuario azulgrana.
Pese a ese tropiezo en Girona, el Barça no ha perdido la fe en su rendimiento. Ve en él un portero maduro, con experiencia internacional y dispuesto a aceptar un rol de competencia interna, sabiendo que, de inicio, el puesto de titular tiene dueño.
Por ahora, las conversaciones avanzan a buen ritmo y las cifras ya están trazadas. Falta el último paso, el definitivo. La pregunta ya no es si el Barça quiere a Dominik Livakovic. La cuestión es dónde empezará a vestirse de azulgrana: ¿en Zagreb, en otro destino intermedio o directamente en el Camp Nou?





