El Barça asegura el futuro de Jesse Bisiwu pese a trámites
El papeleo le ha cerrado, de momento, la puerta de LaLiga a Jesse Bisiwu, pero en Barcelona nadie toca el plan. Ni un retoque. El club ha decidido convertir el retraso administrativo en una hoja de ruta clara hacia el primer equipo de Hansi Flick.
Mientras la autorización de LaLiga no llega por los trámites pendientes de visado, el joven belga de 18 años se entrena con el Barça Atlètic y suma minutos con el filial, lejos de la imagen del fichaje que espera sentado a que se resuelva su situación.
Minutos en el filial en lugar de quedarse parado
Según informa Mundo Deportivo, Bisiwu trabaja estos días a las órdenes del cuerpo técnico del Barça Atlètic y tiene previsto ser titular en el amistoso del miércoles 26 de agosto ante el Reus. La idea es sencilla: que empiece a adaptarse al entorno, al ritmo y al modelo de juego del club desde ya.
Su ausencia en el estreno liguero del Barcelona ante el Elche no tuvo nada que ver con una decisión deportiva. Flick llegó a valorar su inclusión en la convocatoria, pero el club no pudo cerrar a tiempo su inscripción por la burocracia pendiente. Un inicio extraño para un futbolista que acaba de aterrizar, aunque en el Barça se han movido rápido para que el parón no se convierta en un freno.
El paso por el Barça Atlètic le permite mantener el ritmo competitivo y empezar a interiorizar las exigencias del juego de posición que marca la casa. Cada minuto con el filial es un pequeño atajo cuando, por fin, se abra la puerta de LaLiga.
Un puente directo hacia el primer equipo
Aunque su ficha está ligada formalmente al Barça Atlètic, en los despachos y en el banquillo del primer equipo tienen claro el dibujo: Bisiwu forma parte de los planes de Flick. La inscripción con el filial es, sobre todo, una solución práctica dentro de la estructura deportiva.
El esquema es claro. Cuando el técnico alemán no pueda darle hueco en las convocatorias del primer equipo, el belga tendrá la opción de competir en partidos oficiales con el filial. Nada de semanas en blanco. Nada de talento aparcado.
Ese puente constante entre el Estadi Olímpic y el fútbol de la base le permite al club controlar de cerca su crecimiento, sin desconectarlo del día a día del vestuario profesional. Una gestión medida al milímetro para un jugador al que ven con recorrido.
Cuando se desbloquee el visado y LaLiga dé luz verde a su inscripción, el plan vuelve a su punto original: regreso a la dinámica del primer equipo y continuidad en su integración en el grupo de Flick. Entonces ya no habrá excusas administrativas. Solo fútbol.





