Barça prioriza fichaje de Rashford por 30 millones
El Barcelona ha tomado una decisión: Marcus Rashford no puede ser solo un paréntesis brillante en la historia reciente del club. Después de una cesión productiva, el club azulgrana ha acelerado para cerrar su fichaje definitivo y ya prepara nuevas conversaciones con Manchester United antes del Mundial de 2026, según talkSPORT.
Los números del inglés en su primer curso en España han pesado mucho en el análisis de Hansi Flick: 14 goles y 14 asistencias en 49 partidos. Más que un buen préstamo, un argumento sólido para integrarlo en el proyecto ofensivo a largo plazo.
Rashford baja el sueldo, el Barça busca aire
En los despachos del Camp Nou hay consenso: Rashford es una oportunidad que no se puede dejar escapar. El jugador, además, ha puesto de su parte. De acuerdo con las informaciones, el Barça ya habría alcanzado un acuerdo en las condiciones personales con el delantero, que acepta una estructura salarial revisada y un sueldo global a la baja para facilitar la operación.
Ese gesto no es menor. Con las limitaciones económicas que arrastra el club, cada euro cuenta. Por eso, el foco de la negociación con Man Utd se ha desplazado por completo al precio del traspaso.
Ahí se ha levantado el muro.
United se niega a rebajar sus exigencias. El club inglés quiere que el Barça active la opción de compra de 30 millones de euros incluida en el acuerdo de cesión original y descarta de plano autorizar otra salida temporal. No quieren más parches: buscan una separación definitiva.
United cierra la puerta a otra cesión
En Old Trafford el mensaje es claro: este verano tiene que haber ruptura total. La entidad inglesa quiere desprenderse del salario de Rashford y liberar espacio en su masa salarial para su propia reconstrucción de plantilla.
El director deportivo azulgrana, Deco, ha intentado abrir otras vías. Sobre la mesa han estado fórmulas como una nueva cesión con obligación de compra condicionada. United, sin embargo, ha rechazado esas propuestas. Quiere dinero, no más fórmulas creativas.
La situación se ha tensado aún más con la última actualización salarial del jugador tras la clasificación del United para la Champions League. Ese incremento ha añadido presión interna al club inglés para cerrar una venta cuanto antes.
Flick no se mueve: Rashford o nada
Pese a los obstáculos, en Barcelona no se han desviado del objetivo. Rashford sigue siendo el fichaje prioritario para reforzar el ataque. Flick lo tiene claro y mantiene intacto su deseo de volver a tener al internacional inglés a sus órdenes en el Camp Nou.
El club ha sondeado alternativas, pero ninguna encaja igual. En la lista aparecen nombres de peso: Julian Alvarez, del Atletico Madrid, y Joao Pedro, de Chelsea. Dos perfiles atractivos, sí, pero con un problema evidente: sus clubes no están dispuestos a negociar a la baja y las operaciones serían sensiblemente más caras que los 30 millones que exige United por Rashford.
El cálculo es frío: pagar la cláusula de la opción o lanzarse a operaciones aún más costosas. No hay soluciones baratas en el mercado.
El deseo del jugador, la carta del Barça
Donde el Barça sí siente que juega con ventaja es en la voluntad del propio Rashford. El delantero quiere seguir en España. No contempla regresar a Old Trafford y, según las informaciones, ha enfriado el interés de otros clubes, limitando así el margen de maniobra de United.
Esa postura refuerza la sensación en Barcelona de que el tiempo corre a su favor. Con menos pretendientes reales, el poder de negociación del club inglés se reduce. Eso ha animado a la dirección deportiva azulgrana a seguir explorando estructuras de pago más flexibles: plazos diferidos, compromisos de compra a más largo plazo, incluso un posible escenario con obligación de compra en 2027.
Aun así, en el Camp Nou nadie se engaña. La posibilidad de tener que desembolsar los 30 millones íntegros sigue sobre la mesa y gana peso con cada negativa de United.
En un mercado en el que las grandes oportunidades se pagan a precio de oro, el Barça se encuentra ante una encrucijada: estirar al límite su creatividad financiera o aceptar que, para asegurar a Rashford como pieza central de su ataque, tocará pasar por caja. Y ahí se verá hasta dónde está dispuesto a llegar el club para blindar a su nuevo referente inglés.






