Nuevos Refuerzos de los Reds: Jacquet y Araujo Brillan en Pretemporada
La nueva zaga de los Reds empieza a mandar señales claras. Jeremy Jacquet y Ronaldo Araujo, dos refuerzos llegados este verano —el segundo, cedido—, firmaron sus primeros minutos en la pretemporada con un triunfo ante Como el domingo y dejaron algo más que una simple buena impresión.
Jacquet arrancó el duelo como titular y se adueñó de la línea defensiva desde el primer minuto. Fue el jugador con más entradas ganadas del partido, tres, y también el que más duelos venció, siete, antes de dejar su sitio al descanso. Media parte le bastó para marcar territorio… y para terminar exhausto.
El propio cuerpo técnico lo asume como parte del proceso: primer tramo de 45 minutos tras mucho tiempo sin competir, piernas pesadas, ritmo por ajustar. Ahora, el siguiente paso es evidente: recuperar, asimilar y volver a empujar para consolidar ese nivel.
El relevo lo tomó Ronaldo Araujo, que disputó la segunda mitad y también aprovechó su escaparate. En su estreno ante la afición, el uruguayo ganó cinco de los siete duelos que disputó y firmó el segundo mayor número de entradas del equipo, dos, dejando claro que no ha venido a pasar desapercibido.
Detrás de los números aparece el otro gran desafío: la conexión. No basta con defender bien de manera individual, la línea debe respirar al mismo ritmo. Desde dentro del vestuario lo tienen claro: esa compenetración solo se construye jugando partidos. El entrenamiento ayuda, pero la competición exige otra velocidad, otra tensión, otra lectura de los espacios.
Hay un matiz curioso en esta adaptación. Jeremy Jacquet maneja mejor el inglés que Ronald Araujo, un detalle que podría pesar en la coordinación defensiva. Sin embargo, el mensaje desde la jerarquía del equipo es rotundo: el idioma no puede convertirse en excusa. Sobre el césped, la calidad y la lectura del juego mandan. “Vemos y olemos los momentos para defender ciertas situaciones”, explican desde la zaga, subrayando que la intuición y la experiencia también hablan.
Aun así, nadie se engaña: para que la pareja funcione de verdad hace falta tiempo. Automatismos, coberturas, saber cuándo saltar y cuándo esperar. Todo eso solo llega con minutos compartidos y escenarios distintos. Lo consideran un proceso normal, casi inevitable, pero también una urgencia competitiva: cuanto antes se consolide esa sociedad, antes se verá una defensa más sólida.
El primer paso ya está dado. Jacquet dejó la sensación de poder ser un pilar si alcanza su plenitud física. Araujo respondió con agresividad y temple en su debut en casa. Ahora, entre recuperaciones, sesiones de vídeo y más amistosos, la pregunta es sencilla y a la vez decisiva: ¿cuánto tardarán estos dos en transformar un buen comienzo en una verdadera muralla para la temporada que viene?






