Barry-Murphy pide calma con Rubin Colwill tras su falta ante Wrexham
El Cardiff City salió vivo del derbi galés gracias a un golpeo de clase. Un destello de Rubin Colwill, recién salido del banquillo, rescató el 1-1 ante Wrexham el lunes. Pero mientras la afición se ilusiona, Brian Barry-Murphy pisa el freno.
El técnico reconoce que se la jugó con el internacional galés. Colwill apenas acumula dos días de entrenamiento y, aun así, terminó en el césped antes de lo previsto.
"Rubin solo ha entrenado dos días, así que probablemente no debería haberle puesto tan pronto, pero por cómo iba el partido sentí que necesitábamos algo diferente", admitió Barry-Murphy.
La apuesta le salió perfecta. Colwill entró y cambió el guion. En los minutos finales, se plantó sobre el balón, ejecutó una falta con precisión y potencia, y evitó la derrota ante el rival galés. Un golpeo de esos que levantan a todo el estadio y recuerdan por qué hay tanta expectativa en torno a él.
Un regreso con freno de mano
El impacto fue inmediato, pero Barry-Murphy no quiere que una noche brillante disimule la realidad física del jugador. El plan con Colwill será prudente.
"Iremos día a día con él y veremos cómo está", explicó el entrenador del Cardiff.
El mensaje es claro: nada de prisas, por mucho que el equipo necesite talento en tres cuartos. El propio técnico lo verbalizó sin rodeos.
"Todos queremos verle jugar, pero tenemos que ser pacientes con él".
Colwill será evaluado antes del próximo compromiso ante Derby, con la carga de trabajo todavía muy controlada y sin garantías de que pueda asumir un rol protagonista de inmediato.
Mercado, bajas y una plantilla al límite
Mientras gestiona el regreso de Colwill, Barry-Murphy mira de reojo al mercado. La plantilla se estira al máximo y el técnico no esconde que necesita ayuda.
"Creo que es obvio que buscamos añadir jugadores a la plantilla", señaló.
El problema se concentra en zonas muy concretas del campo. El entrenador detalló que el equipo está especialmente tocado en una misma franja del once, con nombres como Dylan Lawlor, Will Fish y Callum Chambers condicionando la profundidad de recursos.
"Estamos bastante justos ahora mismo en cuanto a esa posición. Estamos tan justos porque los jugadores son todos de la misma zona del equipo — Dylan (Lawlor), Will Fish, Callum Chambers".
Barry-Murphy insiste en que esa situación no hará que el club pierda el norte a la hora de fichar.
"Eso no cambia nuestra estrategia de reclutamiento, pero hace que probablemente parezcamos más justos de lo que realmente estamos".
Entre la necesidad de reforzarse, la gestión milimétrica del físico de Colwill y un empate que sabe a alivio más que a triunfo, Cardiff encara los próximos días con una pregunta en el aire: ¿llegarán los refuerzos a tiempo para que la magia a balón parado de Colwill no sea el único truco del equipo?






