jornadadeportiva full logo

Bezos se acerca a Anfield: Liverpool en la mira de grandes inversores

Liverpool está a las puertas de uno de los movimientos corporativos más impactantes de la historia reciente del fútbol europeo. Según desvela Sky News, un consorcio que incluye a Jeff Bezos, fundador de Amazon, está ultimando un acuerdo para adquirir aproximadamente un tercio del club de Anfield.

Fenway Sports Group (FSG), propietario mayoritario desde 2010, prepara ya un anuncio oficial que podría llegar esta misma semana. Si se retrasa, sería cuestión de días, no de meses. El ruido alrededor del acuerdo ya es ensordecedor.

Un consorcio de fortunas descomunales

Bezos no llegará solo. Formará parte de un grupo inversor en el que también figura Eduardo Saverin, uno de los cofundadores de la red social Facebook, dentro de un sindicato liderado por Amit Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal y hasta hace poco accionista de Queens Park Rangers.

Bhatia, empresario británico-indio de 46 años con pasado en la banca de inversión, dirige actualmente AyBe Capital, una firma multi-activos con intereses en tecnología, medios, inmobiliario, consumo y salud. Es el rostro visible del consorcio que ha llamado a la puerta de FSG.

Las cifras marean. Forbes estima la fortuna personal de Bezos en más de 207.000 millones de libras, mientras que Saverin supera los 23.700 millones. Si el acuerdo se cierra en los términos que se manejan, la inversión valorará a Liverpool en unos 4.400 millones de libras, uno de los tratos más elevados jamás vistos en el deporte.

Una fuente citada por Sky News apunta a que la participación podría superar incluso el 30 %, ligeramente por encima de lo que se barajaba inicialmente. No sería control total, pero sí una entrada de enorme peso en la sala de máquinas de Anfield.

El golpe maestro de FSG

Para FSG, el posible acuerdo supone la confirmación de una jugada empresarial casi perfecta. El grupo estadounidense compró Liverpool en 2010 por alrededor de 300 millones de libras, con el club en una situación financiera delicada. Dieciséis años después, se sienta a negociar sobre una valoración que multiplica por más de diez aquella cifra.

No sería la primera vez que se vende una participación minoritaria. En 2023, Dynasty Equity adquirió un pequeño paquete de acciones que situaba la tasación del club por encima de los 3.300 millones de libras. El nuevo movimiento, si cristaliza en los 4.400 millones, eleva de nuevo el listón y consolida a Liverpool en la élite económica del fútbol mundial.

Un portavoz de FSG ya había reconocido el mes pasado que “un consorcio inversor liderado, gestionado y representado por Amit Bhatia” había mostrado interés en una “inversión minoritaria estratégica” en Liverpool Football Club. Desde entonces, silencio absoluto sobre plazos y detalles. Tanto FSG como el grupo de Bhatia han declinado comentar el momento exacto en que podría cerrarse la operación.

Bezos, del garaje de Seattle al fondo de Anfield

La posible llegada de Jeff Bezos al accionariado de Liverpool simboliza un cambio de era. Hasta ahora, el magnate no había sido vinculado de forma seria con operaciones en el fútbol. Su presencia en este consorcio subraya hasta qué punto el deporte se ha convertido en un activo codiciado por las grandes fortunas globales.

Bezos construyó su imperio desde un garaje en Seattle con Amazon y lo expandió con inversiones en la aeroespacial Blue Origin y el vehículo Nash Holdings, propietario de The Washington Post. Su desembarco en Anfield lo situaría de golpe en el corazón de uno de los clubes más laureados del fútbol inglés.

Saverin, de 44 años, tampoco es un recién llegado al radar del fútbol de élite. Ya formó parte de un consorcio que intentó sin éxito hacerse con Chelsea en la subasta de 2022, desencadenada tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia y la salida forzada de Roman Abramovich. Entonces se quedó a las puertas. Ahora, Liverpool puede convertirse en su gran entrada en el juego.

¿Minoría hoy, control mañana?

La llegada de un consorcio con semejante músculo financiero dispara inevitablemente las especulaciones. Una participación minoritaria puede ser el primer paso. Una toma de posiciones. Un asiento en la mesa antes de lanzar una ofensiva por el control total del club.

Por ahora, el discurso oficial habla de “inversión minoritaria estratégica”. Nada más. Pero el contexto del fútbol moderno es claro: los grandes clubes son activos globales, plataformas de contenido, marcas planetarias. Y los gigantes del capital no suelen conformarse con papeles secundarios durante demasiado tiempo.

Liverpool, con su historia, su masa social y su presencia constante en la élite deportiva, se ha convertido en un objetivo perfecto para las grandes fortunas. FSG ha demostrado que sabe maximizar valor. El siguiente capítulo, con Bezos, Saverin y Bhatia en escena, puede redefinir no solo el futuro del club, sino también el mapa de poder en la Premier League.

La pregunta ya no es si el dinero va a llegar a Anfield. Es cuánto tiempo tardará ese dinero en querer mandar.