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Brett Goldstein y Jennifer Lopez: Plan inesperado para fichar a una fan de los Spurs

Brett Goldstein no se quita la camiseta de los Spurs ni cuando pisa un set de rodaje. El actor británico, célebre por dar vida al gruñón Roy Kent en la serie Ted Lasso, anda estos días promocionando la comedia de Netflix Office Romance… y, de paso, intentando convertir a Jennifer Lopez en seguidora del Tottenham.

Lo contó con la misma ironía seca que le ha hecho famoso. Preguntado por si ya había logrado que su compañera de reparto se sumara al “COYS”, Goldstein dejó claro que, en su guion, J‑Lo no tiene escapatoria. “Ella no tiene otra opción”, dijo en declaraciones a talkSPORT. Medio broma, medio declaración de principios de un hincha que se toma muy en serio sus colores.

El sufrimiento de ser del Tottenham

La devoción de Goldstein por los Lilywhites está más que documentada, y no la endulza. La describe como lo que es para muchos en el norte de Londres: una prueba de resistencia. En otra reflexión sobre los últimos años del club, el actor tiró de crudeza: “Ha sido horrendo. Ser aficionado al fútbol, especialmente de los equipos que apoyamos, es una forma de autolesión. Es simplemente doloroso. Y luego, la forma en que nos sentimos cuando no descendimos fue como si hubiéramos ganado el Mundial”.

No es una exageración aislada. Tottenham lleva tiempo atrapado en un bucle de inconsistencia, con temporadas que empiezan con promesas y acaban en frustración. Mientras tanto, su antiguo capitán brilla lejos del norte de Londres, tanto sobre el césped como delante de las cámaras.

Harry Kane, de ídolo en el césped a cameo de lujo

Harry Kane, máximo goleador histórico de los Spurs y ahora estrella del Bayern Múnich, se ha colado en Office Romance con un cameo que ha dejado huella en el reparto. Goldstein no escatimó elogios para el delantero, combinando la admiración deportiva con un respeto profundo por la persona.

“Quiero decir, amo a Harry Kane”, confesó el actor. “No solo es uno de nuestros mejores futbolistas, sino que, por todo lo que he visto, parece tener uno de los corazones más puros. Es un corazón puro. No hay nada que me guste más que un futbolista con un corazón puro. Parece un hombre realmente, realmente bueno. Y un futbolista tremendo. Muy feliz de tenerlo en la película”.

No se trató de una simple aparición promocional. El impacto de Kane en el rodaje fue real, y no solo para los aficionados del Tottenham presentes en el set.

J‑Lo, rendida al cameo del goleador

Jennifer Lopez, coprotagonista de la cinta, terminó encantada con la escena en la que participa el máximo goleador histórico de los Spurs. Recordó cómo, desde el primer ensayo de mesa con todo el reparto, el momento Kane se ganó a todos.

“Fue una escena realmente genial”, explicó J‑Lo. “Recuerdo cuando hicimos la primera lectura con todo el elenco antes de empezar a rodar, y supongo que ustedes decían que estaban preocupados por esa escena y por cómo iba a funcionar. Y la leí, y todos estaban riéndose histéricamente. Yo pensaba: ‘Oh, Dios mío, esto es tan divertido’, y lo pasamos muy bien rodándola”.

El temor inicial del equipo de producción era claro: cómo encajaría un futbolista de élite en una comedia con ritmo y texto. La respuesta quedó en la sala: risas, complicidad y la sensación de que Kane, lejos de ser un cuerpo extraño, se movía con naturalidad en un terreno nuevo.

El vacío que dejó Kane en el Tottenham

Mientras Kane suma goles y amistades en la Bundesliga, el Tottenham sigue buscando cómo rellenar el agujero que dejó su marcha. Las cifras son demoledoras. En la temporada 2025‑26, el delantero firmó 61 tantos en todas las competiciones con el Bayern Múnich. En ese mismo curso, toda la plantilla de los Spurs apenas alcanzó 48 goles en la Premier League.

Ahí está, desnudo, el problema de los londinenses: donde antes había un talismán que garantizaba producción ofensiva año tras año, ahora hay un vacío que la estructura actual no consigue tapar. Ningún sistema, por vistoso que sea, sobrevive mucho tiempo sin gol.

El reto recae ahora en Roberto De Zerbi. El técnico italiano, conocido por su fútbol atrevido, tiene que reconstruir un equipo que no solo perdió a su referencia en el área, sino también a su faro emocional. De Zerbi debe encontrar una nueva forma de ganar sin caer en la nostalgia, sin vivir pendiente de lo que hace Kane en Alemania o en la gran pantalla.

Goldstein, mientras tanto, seguirá evangelizando a quien se le ponga delante, ya sea en un plató de Netflix o en una entrevista de radio. Quiere a J‑Lo en la causa, quiere a medio Hollywood cantando “Come on you Spurs”. Lo que todavía está por ver es si el Tottenham será capaz de ofrecer a esa futura legión de famosos algo más que el sufrimiento romántico que el propio Goldstein describe como “autolesión”.

Porque la pregunta que sobrevuela el norte de Londres es otra: ¿cuánto tiempo más puede vivir un club grande de cameos y recuerdos, sin encontrar por fin un nuevo protagonista para su propia historia?