Celtic refuerza su plantilla con Mika Baur: un fichaje clave para la Champions
Celtic sigue acelerando su mercado veraniego y ya tiene a su cuarto fichaje: Mika Baur. El centrocampista alemán de 22 años firma por cuatro temporadas, con opción a una quinta, en una operación que apunta directamente al futuro inmediato del campeón escocés… y a la Champions.
Procedente del Paderborn, Baur llega tras una campaña que lo cambió todo para él. Fue pieza clave en el ascenso del club a la Bundesliga desde la segunda categoría del fútbol alemán: cuatro goles, cinco asistencias en 33 partidos de liga y el premio a mejor jugador de la temporada de su equipo. No es un fichaje de escaparate. Es un fichaje de rendimiento.
Una apuesta calculada… y condicionada por Europa
La operación total ronda los 6,8 millones de libras. Según se entiende desde el entorno del club, Celtic pagará de entrada unos 4,5 millones, mientras que el resto —unos 2,3 millones— llegará en forma de bonus.
Y ahí entra en juego el gran objetivo del verano en Glasgow: la Champions League. Al igual que con las incorporaciones de Camilo Duran, Kasper Høgh y Haissem Hassan, buena parte de esas variables dependen de que Celtic alcance la fase de liga de la máxima competición europea.
El equipo se mide la próxima semana a LASK Linz en la eliminatoria de play-off. Y Baur podría entrar ya en la lista para esa ronda, siempre que el club complete a tiempo su inscripción. Un salto enorme en muy poco tiempo para un jugador que hace nada peleaba en la 2. Bundesliga.
Formado en la cantera del Freiburg, Baur dio el salto a Paderborn en 2024. Un año después, su progresión lo ha catapultado a un histórico europeo con la presión de ganar siempre y competir en Europa cada temporada.
Convicción total de Baur: “Es el movimiento correcto”
El propio centrocampista no dejó lugar a dudas al aterrizar en el campeón escocés. Lo ve como el paso que necesitaba.
“Es absolutamente el movimiento correcto. Es un gran club y he escuchado cosas increíbles sobre los aficionados”, explicó al confirmar su llegada.
Baur también tiró de contactos antes de decidirse. Comparte agencia de representación con Nicolas Kühn, otro futbolista que ya conoce el día a día en Glasgow.
“Estoy en la misma agencia que Nicolas Kuhn, así que lo llamé para hacerle un par de preguntas y fue muy positivo. Me dijo: si tienes la oportunidad, hazlo”, relató el alemán, convencido.
Su mensaje final fue casi una declaración de intenciones para el vestuario: “He tenido una buena pretemporada, con buenos partidos y entrenamientos duros, de todo. Estoy en buena forma y listo para empezar”.
El plan de O’Neill: técnica, enlace y versatilidad
Martin O’Neill no escondió su satisfacción. El técnico ve en Baur una pieza que encaja en varias zonas del tablero, capaz de dar fluidez al juego y de adaptarse a diferentes contextos.
“Estoy encantado de que hayamos podido traer a Mika a Celtic. Es un jugador con excelentes atributos, gran capacidad técnica, será importante enlazando nuestro juego y además tiene una gran versatilidad”, subrayó el entrenador.
Más allá de los números, O’Neill destacó la mentalidad del alemán, algo clave en un club donde la exigencia no concede tregua.
“Tras hablar con Mika, puedo ver el apetito que tiene por los desafíos aquí en Celtic y estoy seguro de que será otra gran incorporación a la plantilla”, añadió.
El técnico también dejó caer el nivel de competencia que ha tenido el club para cerrar la operación. Paderborn no quería perder a su mejor jugador de la temporada del ascenso.
“El club de Mika en Alemania estaba muy interesado en retenerlo, algo que entiendo perfectamente, ya que jugó un papel tan importante en su promoción a la Bundesliga. Pero estoy realmente satisfecho con la perseverancia y el compromiso que hemos mostrado para asegurar su fichaje”, remató O’Neill.
Ahora, el escenario es claro: Baur aterriza en un equipo que apunta de nuevo al título en Escocia y que se juega en días su entrada en la fase de liga de la Champions. Si responde a la apuesta y confirma todo lo que insinuó en Alemania, su nombre puede empezar a sonar mucho más allá de Glasgow.






