Celtic y Rangers en la carrera por Keane y Skoglund
Celtic entra en una semana decisiva en su banquillo y en su planificación deportiva. El club de Glasgow ha mantenido conversaciones calificadas como constructivas con Robbie Keane para cubrir la vacante de entrenador, y ya hay nuevas reuniones programadas para los próximos días. El irlandés, leyenda del gol y con pasado como jugador del propio Celtic, se ha colocado de lleno en la carrera por el cargo.
La figura clave en la sombra vuelve a ser Dermot Desmond. El principal accionista tiene previsto hablar con el técnico interino Martin O'Neill para medir su disposición a seguir vinculado al club en algún rol, ya sea en el área técnica o en una posición más estratégica. No es solo una decisión de banquillo: es una cuestión de modelo y de continuidad en la identidad del campeón escocés.
Mientras en el lado verde de Glasgow se debate el futuro del banquillo, en el lado azul se trabaja en el campo. Rangers ha abierto contacto directo con los representantes de Hampus Skoglund, lateral derecho de Hammarby, con contrato en vigor durante tres años más con el club sueco. El perfil es claro: un defensor de recorrido, con margen de crecimiento y atado a medio plazo, lo que obliga a una negociación seria si Rangers quiere sacarlo de Estocolmo. El mensaje es evidente: el club de Ibrox no quiere volver a quedarse corto en los costados defensivos.
El movimiento no se limita a Escocia. West Ham United, ya con la mente puesta en la próxima temporada en Championship, ha lanzado una primera consulta por Josh Mulligan, centrocampista de 23 años de Hibernian. Se trata de una operación en fase embrionaria, un sondeo más que una ofensiva formal, pero suficiente para dejar claro que el club londinense mira al mercado escocés en busca de energía y piernas para el mediocampo en una liga tan exigente como la segunda categoría inglesa.
West Ham no se detiene ahí. También vigila de cerca a Callum Osmand, delantero centro de Celtic, uno de los proyectos más interesantes del campeón escocés con solo 20 años. El interés es real, pero el muro también: Celtic no tiene intención de desprenderse de una pieza que considera importante para su futuro inmediato. En Glasgow lo ven como un activo deportivo y económico, y no están dispuestos a regalarlo justo cuando empieza a llamar la atención fuera de Escocia.
Entre la posible llegada de Robbie Keane al banquillo, la influencia de Dermot Desmond en el diseño del proyecto, la tentativa de Rangers por Skoglund y el acecho de West Ham sobre Mulligan y Osmand, el mercado vuelve a colocar a la Premiership escocesa en el centro del mapa. La cuestión ya no es si se moverán las piezas, sino quién se atreverá a dar el primer golpe definitivo.






