Vanja Dragojevic se prepara para el derbi ante Celtic
Vanja Dragojevic saborea ya lo que viene. El joven centrocampista de Rangers, de apenas 20 años, se prepara para lo que le han vendido como “quizá el mayor derbi del planeta”: el cruce ante Celtic en la Premier Sports Cup el próximo mes en Ibrox.
Llega con escuela de clásicos. Dragojevic ya sabe lo que es jugar el derbi eterno de Belgrado con Partizan, un choque que paraliza Serbia y en el que el fútbol es solo una parte del volcán. Aun así, en Glasgow le han dejado claro que el Old Firm puede ir incluso un paso más allá.
El domingo, el serbio dio su primer gran golpe sobre la mesa: marcó su primer gol con Rangers en la victoria de la League Cup ante St Mirren. Ese tanto selló el pase a cuartos de final y encendió la mecha de un enfrentamiento que la ciudad entera espera.
“Estamos muy contentos de que ese partido contra Celtic vaya a suceder”, explicó Dragojevic, todavía con la adrenalina del gol reciente. No se deja arrastrar por la ansiedad del gran día. “Está demasiado lejos como para pensarlo ahora porque tenemos un partido el jueves, nos centraremos en eso”, apuntó, marcando el ritmo que quiere para el vestuario.
Pero el derbi ya le hierve por dentro.
“Cuando hablé con muchos jugadores antes de venir, todos me dijeron que este es quizá el mayor derbi de la tierra. Y quizá el más loco, en el buen sentido”, confesó. “Estoy muy feliz de tener el privilegio de ser parte de esto y quizá jugarlo”.
Sus palabras no suenan a pose. Dragojevic ha vivido ya el fuego de Belgrado. “Jugué tres o cuatro derbis allí. Fueron realmente duros, muy encendidos. En Serbia no se trata solo de fútbol. Es mucho más que eso. Pero me gusta”, recordó, dejando claro que no se asusta con facilidad.
Ahora quiere trasladar esa experiencia a Glasgow. Se siente preparado. Se siente en casa.
“Disfruto aquí. Es un gran país, con gente fantástica. Me ha sorprendido lo cálida que es la gente”, contó sobre su adaptación a Escocia. El aterrizaje en el vestuario de Rangers fue inmediato: “Cuando llegué al club fue muy fácil adaptarme. Todos en la ciudad son muy amables. Me siento realmente feliz aquí”.
La ecuación es simple: un joven con carácter, un club que le ha abierto la puerta y un derbi que le reclama. “Estoy deseando hacer todo lo que pueda por este club”, remató.
El próximo mes sabrá si su nombre se suma a la larga lista de jugadores que forjaron su leyenda en el Old Firm. Y si el ruido de Belgrado encuentra un eco aún mayor en Glasgow.






