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Chelsea presenta oferta de 64 millones por Scott

Chelsea ha pasado de los sondeos a los hechos. Según la BBC, el club de Stamford Bridge ha presentado una oferta de 64 millones de libras por Scott, el talentoso mediapunta de Bournemouth, en un movimiento que encaja de lleno con el plan de Xabi Alonso de reconstruir el centro del campo blue.

La respuesta del Bournemouth fue inmediata. Y tajante. El club del Vitality Stadium rechazó la propuesta y dejó claro a la cúpula del Chelsea que no tiene intención de escuchar nuevos intentos por su estrella. El mensaje, tanto puertas adentro como hacia fuera, es el mismo: Scott no está en venta.

Un talento en el centro de una tormenta

Bournemouth se aferra a uno de sus futbolistas más influyentes, pero el contexto se ha ido enrareciendo con el paso de las semanas. Scott ha rechazado una nueva oferta de contrato que lleva al menos dos meses sobre la mesa. El club quiere blindarlo a largo plazo. El jugador, de momento, no da el sí.

El reloj no corre todavía en contra de los Cherries, pero empieza a marcar. Al mediocampista le restan dos años de vínculo, una franja peligrosa en el mercado moderno: demasiado tiempo para forzar una venta, demasiado poco para estar tranquilo si el futbolista no renueva.

Lo que no aprieta es la caja. Bournemouth llega a este verano con músculo económico tras una campaña notable: billete para la Europa League y una inyección importante de ingresos por las ventas del pasado verano de Dean Huijsen, Milos Kerkez, Illia Zabarnyi y Dango Outtara. No hay urgencias. No hay necesidad de hacer caja con su jugador franquicia.

Codiciado por la élite

Chelsea no está solo en esta carrera. El seguimiento a Scott viene de lejos y de muy arriba. El informe apunta a que varios miembros del llamado “Big Six” han explorado ya la posibilidad de ficharlo. Arsenal, Manchester United, Tottenham y Manchester City han mostrado interés a lo largo de esta ventana de traspasos, una lista que dibuja con claridad el estatus que se ha ganado el centrocampista nacido en Guernsey dentro de la Premier League.

Su ascenso ha sido vertiginoso. Desde que llegó a Bournemouth procedente de Bristol City en 2023, a cambio de 25 millones de libras, su trayectoria no ha hecho más que dispararse. Venía de ser elegido Mejor Jugador Joven del Championship en la temporada 2022-23 y no tardó en confirmar las expectativas: 89 partidos con los Cherries, seis goles y una presencia constante como foco creativo.

No son cifras deslumbrantes en el apartado goleador, pero sí un impacto sostenido en el juego. De ahí que los grandes se peleen por él en un mercado en el que el precio de los mediocampistas se ha disparado sin freno.

Un mercado desbocado

La oferta de 64 millones del Chelsea no llega en un vacío. Forma parte de un verano en el que el centro del campo se ha convertido en el gran lujo del mercado inglés. El propio Chelsea ya ha sacudido la ventana con un movimiento de 117 millones de libras para incorporar a Morgan Rogers desde Aston Villa. En paralelo, Manchester City ha cerrado oficialmente un acuerdo de 116 millones por Elliot Anderson.

En ese contexto, la puja por Scott encaja con la nueva lógica del mercado: talento joven, inglés, con experiencia en Premier y margen enorme de crecimiento. Un perfil que se paga a precio de oro.

La cuestión es si Bournemouth está dispuesto a renunciar a su joya justo antes de embarcarse en una aventura europea. Por ahora, la respuesta es un no rotundo.

Rose lo quiere en su proyecto

Mientras los despachos hierven, el césped sigue su curso. Scott forma parte de los planes de Marco Rose, recién llegado al banquillo del Bournemouth, que prepara la próxima temporada con una concentración en Austria. El internacional sub-21 inglés trabaja con normalidad con el grupo, mientras el club blinda la puerta ante los gigantes de la Premier.

Rose necesita a su mejor jugador creativo para competir en la Europa League y consolidar el crecimiento del equipo en la élite inglesa. El club, de momento, pelea con todo para dárselo.

Chelsea, sin embargo, ha dejado claro que no se va a ir en silencio. Ya ha llamado una vez. La próxima decisión no solo marcará el futuro de Scott, sino también el techo real de este Bournemouth que se resiste a volver a su papel de vendedor habitual. ¿Hasta dónde llegará su resistencia cuando el mercado vuelva a golpear la puerta?