Chelsea acelera su revolución defensiva con Lacroix
Chelsea acelera su revolución defensiva. El club de Stamford Bridge ha entrado en una fase decisiva de su reconstrucción veraniega y, mientras varios defensas preparan las maletas, uno de los fichajes más llamativos del mercado azul está a punto de cruzar la puerta de entrada.
Según el diario británico The Sun, Maxence Lacroix tiene programado para hoy el reconocimiento médico con Chelsea, paso previo para cerrar su traspaso desde Crystal Palace por 52 millones de libras. Un movimiento contundente, que encaja de lleno con la idea de Xabi Alonso de blindar la zaga con futbolistas ya hechos, con recorrido y con jerarquía.
Lacroix, fichaje de presente inmediato
A sus 26 años, el francés se ha convertido en uno de los grandes objetivos del verano en Londres. No llega como apuesta de futuro, sino como pieza lista para competir desde el primer día. Su experiencia en la Premier League ha convencido a la cúpula del club, que aceleró las negociaciones en cuanto tuvo luz verde deportiva.
En el mercado no estaba solo. Arsenal sondeó la situación de Lacroix antes del inicio del Mundial, con la idea de cubrir la larga ausencia por lesión de William Saliba. Sin embargo, los de Mikel Arteta nunca llegaron a presentar una oferta formal y dejaron vía libre a Chelsea.
Crystal Palace, por su parte, jugó fuerte. Partió de una valoración de 60 millones de libras y se mantuvo firme en no bajar de los 52 millones, la misma cifra que Tottenham pagó a Brighton por Jan Paul van Hecke a comienzos del verano. El mensaje era evidente: quien quisiera a su líder atrás debía pagar precio de central de élite.
Motivos no le faltaban. En Selhurst Park, Lacroix levantó tres títulos: la FA Cup, la UEFA Europa Conference League y la Community Shield. Un palmarés reciente que ha consolidado su imagen como uno de los defensores más influyentes del fútbol inglés en los últimos tiempos.
Alonso quiere jerarquía… y mira también a John Stones
El aterrizaje de Lacroix no será el único movimiento en la retaguardia. Chelsea también ha puesto sus ojos en John Stones, actualmente agente libre. Alonso quiere añadir liderazgo y una experiencia masiva a un vestuario que, en los últimos años, ha sufrido demasiados vaivenes en defensa.
La posible llegada del internacional inglés encajaría con la misma lógica: futbolistas contrastados, capaces de sostener al equipo en los partidos grandes y de marcar el tono competitivo de una plantilla todavía en construcción.
Salida masiva en la zaga
Mientras se ultiman las entradas, la puerta de salida de Stamford Bridge no deja de girar. Siempre según The Sun, varios defensas están muy cerca de abandonar el club en esta ventana.
Trevoh Chalobah, canterano y uno de los productos más reconocibles de Cobham, maneja ofertas para marcharse al Como, dirigido por un viejo ídolo de la grada blue: Cesc Fàbregas. Un cambio de escenario radical para un jugador que, pese a su versatilidad, no ha terminado de asentarse en la rotación.
Axel Disasi, cedido la segunda mitad de la pasada temporada en West Ham United, también despierta interés en distintos puntos de Europa. Milan encabeza la carrera por el francés, cuyo valor de mercado ronda los 25 millones de libras. Una venta en esa franja ayudaría a financiar la reconfiguración total de la línea defensiva.
La tendencia es inequívoca. Chelsea está desmontando la vieja estructura atrás para levantar otra nueva, más acorde al plan de Alonso: menos acumulación de nombres, más perfiles claros, más carácter competitivo.
El club ha decidido moverse deprisa. Lacroix está a un paso, Stones está sobre la mesa y las salidas se encadenan. La pregunta ya no es si Chelsea cambiará su defensa, sino cuántos partidos necesitará esta nueva muralla para empezar a imponer respeto en la próxima temporada.






