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Chermiti se lesiona gravemente tras rechazo de oferta

En Ibrox todavía resuena el golpe. No el de la derrota por 2-1 ante Hibernian, sino el impacto seco de Youssef Chermiti contra las vallas publicitarias, el instante en que la tarde cambió de tono y, quizá, la temporada de Rangers también.

El delantero portugués de 22 años sufre una lesión grave en el ligamento cruzado anterior y afronta una larga recuperación. El propio club lo confirmó en un comunicado en redes sociales, en el que explicó que el atacante “estará fuera de acción durante un periodo significativo”. En el fútbol de élite, esa frase rara vez significa semanas. Suele significar meses.

Todo ocurrió el domingo, en plena segunda parte del encuentro en Ibrox. Tras un choque duro, Chermiti perdió el equilibrio y salió despedido contra la publicidad situada detrás de la portería de Raphael Sallinger. Cayó hecho un ovillo. Desde la tribuna principal, el gesto fue inequívoco: brazo alzado de inmediato, pidiendo ayuda, rostro desencajado. No hacía falta el parte médico para saber que aquello no era un simple golpe.

Su partido se terminó al instante. La gran preocupación en el club es que no sea también el final de su temporada.

De fichaje récord a baja de larga duración

La dimensión del golpe deportivo y económico es evidente. Chermiti llegó a Ibrox procedente de Everton en septiembre de 2025, en una operación que lo convirtió, según los informes, en el fichaje más caro de Rangers desde Tore Andre Flo en el año 2000. Un símbolo de ambición y de apuesta de futuro.

Internacional sub-21 con Portugal, el punta había empezado a justificar la inversión: 43 partidos con Rangers, 30 como titular, 15 goles. Números sólidos para un jugador aún en desarrollo, al que se veía como pieza central del proyecto.

Y justo cuando su nombre volvía a situarse en el escaparate europeo, el destino le golpeó con dureza.

Una oferta millonaria sobre la mesa

El contexto hace que la lesión duela todavía más. En la junta de accionistas del lunes, el presidente Andrew Cavenagh tuvo que responder a una pregunta inevitable: ¿debió jugar Chermiti con una oferta importante recién rechazada?

La propuesta, calificada como “no solicitada”, habría alcanzado los 22 millones de libras, según los informes. Una cifra que obligaba a reflexionar. Cavenagh fue tajante al explicar la postura del club: “Solo porque alguien lanza una oferta no solicitada en una hoja de papel, no sacas a un jugador de un partido realmente importante”.

El mensaje era claro: Rangers no quería vender, no en esos términos, no en ese momento.

Antes del encuentro ante Hibernian, el técnico Derek McInnes ya había sido cuestionado sobre los rumores que situaban a Galatasaray como el club interesado. Su respuesta a la BBC en Escocia marcaba la línea del club: la valoración económica de Rangers por el jugador no se había alcanzado.

“Es normal que tenga una etiqueta alta y un gran potencial, pero por suerte es nuestro jugador y seguirá siéndolo”, explicó McInnes. “Estamos intentando construir un equipo y traer refuerzos que sumen a los buenos jugadores que ya tenemos, incluido Youssef. No es algo que vayamos a alentar en ningún momento”.

Horas después, el delantero que no estaba en venta se rompía el cruzado.

Una decisión que perseguirá al club

El relato es cruel. El mismo día en que Rangers rechaza una oferta considerable por su delantero referencia, lo pierde para un periodo prolongado. El consejo de administración se encontró ante un dilema clásico: asegurar una gran venta y reservar al jugador, o declinar la propuesta y alinearlo en un partido clave.

Eligieron competir. Eligieron contar con él. Ahora, la pregunta inevitable flota en el ambiente: si pudieran retroceder el tiempo, ¿harían lo mismo?

No hay respuesta fácil. Un club que aspira a títulos no puede vivir condicionado por cada rumor de mercado. Pero la realidad actual es tozuda: el activo más valioso del ataque estará ausente durante buena parte de la campaña.

McInnes, sin su referencia ofensiva

Para McInnes, que apenas comienza su etapa en Ibrox, la sensación de mal fario es difícil de esquivar. El entrenador había apostado fuerte por Chermiti, titular en los dos últimos partidos, pieza clave para intentar corregir la falta de gol de un equipo que todavía busca su identidad ofensiva.

Ahora deberá encontrar soluciones a contrarreloj.

Lawrence Shankland aún no ha estrenado su cuenta goleadora con Rangers. Ryan Naderi no termina de ofrecer las respuestas que el equipo necesita en el último tercio. Bojan Miovski sigue en la plantilla, pero todavía no ha disputado un solo minuto oficial bajo las órdenes de McInnes.

De pronto, lo que ya era una línea adelantada bajo escrutinio se convierte en una zona de urgencia.

Mercado, presión y Europa en el horizonte

En medio de este panorama, las palabras de Cavenagh durante la junta cobran otro matiz. El presidente aseguró que llegarán “tres a cinco” nuevas incorporaciones. Para McInnes, suena casi a obligación más que a promesa. La lesión de Chermiti empuja al club hacia el mercado en busca de un nuevo delantero capaz de sostener las aspiraciones del equipo.

No se trata solo de la liga. Rangers encara la fase de clasificación de la Europa League y debe superar a Jagiellonia Bialystok sin su ariete más determinante de los últimos meses. Un reto incómodo, en un momento delicado, con la presión del calendario europeo apretando y el ruido del mercado de fichajes de fondo.

En Ibrox, el silencio que siguió a la caída de Chermiti dijo más que cualquier comunicado. El proyecto no se detiene, pero ha perdido a uno de sus pilares. Ahora le toca a Rangers demostrar si tiene recursos, carácter y valentía para reinventarse sin él.