Christian Eriksen, de buen ánimo tras nuevo incidente en el fútbol
Christian Eriksen, de nuevo en vilo, pero “de buen ánimo” y cerca de dejar el hospital
ODENSE — El fútbol danés volvió a contener la respiración. Christian Eriksen, símbolo de una generación y rostro de una de las escenas más duras que ha vivido este deporte en los últimos años, se desplomó otra vez sobre el césped. Esta vez ocurrió en Odense, en un amistoso internacional entre Dinamarca y Ucrania, y el silencio en el estadio fue inmediato, casi instintivo.
Según confirmó este lunes el médico de la selección danesa, el centrocampista de 34 años está “de buen ánimo” y se espera que abandone el hospital en breve. Un parte que alivia, pero que no borra el susto.
El incidente llegó en el minuto 65, lejos de la pelota, sin contacto alguno. Eriksen se llevó las manos al pecho, con un gesto que heló la sangre a quienes recordaban lo sucedido en la Eurocopa, y cayó al suelo. En cuestión de segundos, el juego se detuvo, los compañeros pidieron asistencia desesperados y el cuerpo médico danés entró en acción.
La reacción fue rápida, casi automática, como si todos supieran que no había margen para la duda. El recuerdo de aquel desplome anterior, también con Dinamarca, flotaba en el aire. Esta vez, sin embargo, el mensaje posterior fue más tranquilizador: el jugador está consciente, animado y con previsión de alta hospitalaria en los próximos días.
En Odense, las gradas pasaron del murmullo a un silencio denso, y de ahí a los aplausos cuando Eriksen abandonó el campo. El partido, un simple amistoso en el calendario, quedó reducido a un telón de fondo. Lo importante, otra vez, era él.
Dinamarca, su cuerpo técnico y su afición vuelven ahora a una pregunta incómoda, inevitable: cuánto más puede exigirle el fútbol a un futbolista que ya ha desafiado todos los límites.





