City y Arsenal compiten por Ndiaye: el pulso del mercado
El mercado de fichajes de la Premier vuelve a encenderse en la parte alta de la tabla. Esta vez, el nombre en el centro de la tormenta es Ndiaye. Según talkSPORT, Man City y Arsenal han entrado en un auténtico pulso por el atacante senegalés, uno de los futbolistas más incómodos y desequilibrantes del campeonato en los últimos meses.
Ambos gigantes ven en él algo parecido: un arma más para afilar una delantera que ya asusta. Pero hay un problema. Y se llama Everton.
Everton se planta: 80 millones o nada
En Goodison Park no están para regalos. El club de Merseyside ha tasado a Ndiaye en unos 80 millones de libras, una cifra que refleja dos cosas: su peso en el sistema de David Moyes y el margen de crecimiento que aún le ven.
El contrato manda. Ndiaye está ligado al Everton hasta el verano de 2029, lo que deja a los ‘Toffees’ con el control absoluto de la negociación. Pueden esperar. Pueden apretar. Y lo están haciendo.
La tensión ha subido todavía más después de que el jugador rechazara una nueva oferta de renovación a comienzos de verano. Ese “no” sonó a mensaje claro: está listo para un salto a la élite europea más alta. La reacción ha sido inmediata. City y Arsenal han activado sus departamentos de scouting y han puesto su nombre en la parte alta de la lista.
Del casi fichaje por Arabia al escaparate europeo
No es la primera vez que Ndiaye coquetea con una salida de la parte azul de Liverpool. Hace unos meses estuvo muy cerca de marcharse a la Saudi Pro League, concretamente a Al Hilal. El acuerdo apuntaba a cerrarse y a seguir la ruta de tantas estrellas europeas rumbo a Oriente Medio.
El movimiento, sin embargo, se cayó. No hubo traspaso, pero sí una señal poderosa: el interés de un gigante saudí confirmó que el impacto de Ndiaye ya trasciende la Premier y el fútbol inglés.
Arsenal, entre el sueño de Álvarez y la opción Ndiaye
En el Arsenal, el caso tiene matices propios. Mikel Arteta lleva tiempo buscando un delantero de nivel mundial que cierre definitivamente su engranaje ofensivo. El gran anhelo sigue siendo Julian Alvarez, del Atletico Madrid, pero el escenario se ha torcido.
El argentino, según las informaciones, prioriza un traspaso al Barcelona, una operación complicada y llena de obstáculos, pero que él no deja de mirar. Esa preferencia ha obligado al Arsenal a abrir el abanico.
Ahí entra Ndiaye. Su versatilidad le convierte en una pieza muy tentadora: puede actuar en cualquiera de las tres posiciones del frente de ataque o como un creativo ‘10’, flotando entre líneas. Para el club londinense, es el plan B ideal si la persecución de Alvarez termina en frustración.
City, precisión quirúrgica en el mercado
En el otro lado del tablero, Man City se mueve con su frialdad habitual. El equipo de Enzo Maresca lleva tiempo siguiendo la evolución de Ndiaye desde que regresó a Inglaterra procedente de la Ligue 1.
El perfil encaja como un guante en el manual del City: futbolista técnico, con capacidad para asociarse en espacios reducidos, trabajador sin balón y con criterio para enlazar el juego entre líneas. No se trata solo de goles, sino de encajar en un sistema que exige precisión al milímetro.
De Marsella a pieza clave en Goodison Park
Desde que aterrizó en el Everton procedente del Marseille en 2024, Ndiaye se ha adaptado a la dureza física y al ritmo frenético de la Premier con una rapidez notable.
Sus números del último curso lo respaldan:
- 6 goles
- 3 asistencias
- 32 partidos de liga
No son cifras estratosféricas si se comparan con los grandes artilleros del campeonato, pero cuentan solo una parte de la historia. Su influencia en la salida de balón, su capacidad para conducir transiciones y su peso en el entramado ofensivo de Moyes lo han convertido en una pieza casi intocable.
Senegal, otro escaparate
El impacto de Ndiaye no se limita al fútbol de clubes. Con Senegal, también ha dado un paso al frente. Formó parte de la plantilla en el último Mundial y dejó su huella: un gol y dos asistencias, ayudando a que la selección alcanzara los últimos 32 del torneo.
Ese rendimiento internacional refuerza la sensación de que no se trata solo de un jugador de momento, sino de un activo con recorrido para competir al máximo nivel durante años.
Un verano largo para Everton… y para Ndiaye
El escenario está claro: un jugador en ascenso, dos colosos de la Premier dispuestos a pujar y un club vendedor que, de momento, no quiere vender. El contrato hasta 2029 le da al Everton una posición de fuerza, pero la negativa de Ndiaye a renovar y el interés de City y Arsenal empujan la historia hacia un punto de ruptura.
La pregunta ya no es si gusta en la élite. Eso está resuelto. La cuestión es otra: ¿podrá Everton resistir si uno de estos gigantes decide de verdad llegar hasta esos 80 millones?





