Crystal Palace refuerza Selhurst Park ante Arsenal
La batalla por el título de la Premier League se acerca a su clímax y en el sur de Londres lo han entendido a la perfección. Crystal Palace ha endurecido de forma drástica sus normas de acceso para el duelo final de la temporada ante Arsenal, un partido que podría convertirse en el escenario de la coronación de los de Mikel Arteta como campeones de Inglaterra.
No es una decisión tomada en el vacío. Llega después de un fin de semana tenso, dentro y fuera del césped.
El precedente en West Ham enciende las alarmas
En el último compromiso liguero, Arsenal salió vivo del London Stadium gracias a un gol de Leandro Trossard en un 1-0 cargado de nervios ante West Ham. Ese tanto mantiene a los ‘gunners’ en la pole por el título, pero el encuentro acabó rodeado de polémica: un gol del West Ham fue anulado tras revisión del VAR y desató la indignación local.
La tensión no se quedó en el césped. En las gradas, los vídeos se propagaron con la misma velocidad que las reacciones en redes: aficionados del Arsenal infiltrados en la zona local, empujones, peleas con seguidores del West Ham y un ambiente que se fue calentando hasta rozar el descontrol.
Ese episodio ha servido de aviso. En Selhurst Park no quieren repetir la escena con un título en juego y con la visita de un Arsenal que podría llegar al sur de Londres como campeón… o jugándose la vida en 90 minutos.
Mano dura con las entradas: nuevas normas de Crystal Palace
El club ha publicado un paquete de medidas contundentes para el Crystal Palace–Arsenal del domingo 24 de mayo a las 16:00. El mensaje es claro: la grada local será solo para hinchas del Palace.
- Las entradas de afición local se reservan exclusivamente para seguidores del Crystal Palace.
- Se desactiva por completo el sistema de cesión o compartición de entradas para este encuentro.
- Cualquier aficionado que sea descubierto compartiendo o revendiendo su entrada quedará vetado para comprar abonos de temporada o membresías la próxima campaña.
- Se refuerza la seguridad en Selhurst Park: todos los asistentes serán cacheados en el acceso.
- Solo podrán comprar entradas quienes tengan una cuenta de CPFC registrada antes del 1 de diciembre de 2025.
- Es posible adquirir varias entradas en una misma operación, pero solo si los destinatarios cumplen con los requisitos de membresía de esa fase de venta.
- Las entradas de invitado deberán asignarse a aficionados con número de referencia de cliente.
El objetivo es evidente: cerrar la puerta a la compra masiva de entradas por parte de hinchas del Arsenal en zonas locales y cortar cualquier reventa encubierta.
Medidas inmediatas también ante Manchester City
La preocupación no se limita al último día. Crystal Palace visita esta noche (miércoles 13 de mayo) el Etihad Stadium para enfrentarse a Manchester City, otro partido con impacto directo en la pelea por el título.
Para este choque ya se han introducido medidas de seguridad reforzadas, entre ellas la desactivación del intercambio de entradas para frenar la reventa y evitar que aficionados visitantes se cuelen en las zonas destinadas a la afición local. La batalla por el control de las gradas ha pasado a formar parte del propio relato del campeonato.
El tablero del título: Arsenal mira de reojo al Etihad
A falta de pocos partidos, la clasificación coloca al Arsenal en lo más alto con 79 puntos. Detrás, acecha Manchester City con 74. Cinco puntos de diferencia, pero con un matiz clave: el equipo de Pep Guardiola se enfrenta hoy al Crystal Palace y puede recortar la brecha.
Si el City gana, se pondrá a solo dos puntos del líder, con ambos equipos afrontando las dos últimas jornadas en un esprint final de alto voltaje. En ese escenario, el City necesitaría superar a Bournemouth en su siguiente compromiso para forzar que todo se decida en la última jornada.
Si el City empata o pierde ante el Palace, el panorama cambiaría por completo. El Arsenal tendría la opción de sentenciar la Premier League contra Burnley el 18 de mayo y llegar a Selhurst Park ya como campeón, con el trofeo prácticamente asegurado tras 22 años de espera.
Ahí cobra aún más sentido la dureza de Crystal Palace con el acceso de aficionados rivales. Si el título no queda resuelto antes, su estadio puede convertirse en el epicentro de la temporada inglesa: un campo caliente, con la afición local protegida, un aspirante al título jugándose la gloria y un club que no está dispuesto a que la fiesta, si llega, se le descontrole en las gradas.





