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El efecto dominó de Rodri y el interés por Enzo Fernández

El movimiento de Rodri rumbo al Barcelona ha reavivado un viejo deseo en el Etihad: Enzo Fernández. Según Ben Jacobs, en el Manchester City siguen viendo al argentino de Chelsea como un objetivo prioritario para reforzar el centro del campo, aunque el escenario está lejos de ser sencillo.

El interés no es nuevo. City lleva todo el verano sondeando la posibilidad de sacar a Enzo de Stamford Bridge. El problema siempre ha sido el mismo: el precio. Chelsea tasó al exjugador de Benfica en 120 millones de libras, una cifra que frenó cualquier intento serio en las últimas semanas.

Un “deadline” ignorado y una subasta al alza

En Londres marcaron el pasado viernes como una especie de “fecha límite” para recibir ofertas por Enzo. Un mensaje claro al mercado: quien quisiera al mediocampista debía moverse ya.

City no se dio por aludido.

El informe de Ben Jacobs apunta a que los de Pep Guardiola están “preparados para ofertar” por el campeón del mundo, dentro de un plan que pasa por incorporar dos centrocampistas antes del cierre de mercado. La operación, sin embargo, se ha vuelto aún más cara de lo que ya era.

El motivo es simple. Con su propio “deadline” ya superado, si Chelsea vende ahora a Enzo, será el club londinense quien tenga que lanzarse a la desesperada a por un sustituto en los últimos días de ventana. Eso significa prisas, poca capacidad de negociación y, casi siempre, pagar por encima del valor real.

Y si alguien va a pagar de más, en Stamford Bridge quieren que sea el City.

Chelsea aprieta, City decide

La realidad es que, pese a la dureza del discurso, en Chelsea escucharían una oferta realmente descomunal. El problema para el City es que esos 120 millones iniciales ya no parecen suficientes. El simple hecho de dejar a los ‘blues’ sin margen de maniobra encarece automáticamente la operación.

City debe decidir hasta dónde está dispuesto a llegar por un futbolista que encaja en su perfil de control, pase y personalidad en grandes escenarios. Chelsea, por su parte, sabe que vender ahora significa ponerse en la piel del comprador desesperado que ellos mismos quieren evitar.

El tablero está montado. Falta saber si el campeón de la Premier se atreve a encender la mecha y provocar las “grandes explosiones” que muchos esperan en este tramo final de mercado.