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Enzo Maresca busca a Malo Gusto para el nuevo Manchester City

En Manchester ya no se habla solo del vacío que deja Pep Guardiola. Se habla de Enzo Maresca y de la lista de nombres que el italiano ha puesto sobre la mesa para construir “su” Manchester City. En esa lista, un objetivo empieza a ganar protagonismo: Malo Gusto.

Según distintas informaciones, Maresca está presionando internamente para que el club fiche al lateral derecho francés, al que conoce bien de su etapa en Chelsea. El acuerdo de compensación entre City y el club de Stamford Bridge ya está cerrado y el anuncio oficial del italiano como nuevo técnico es cuestión de tiempo. Y Maresca no quiere llegar al Etihad con las manos vacías.

Aprender de los gigantes caídos

El reto es mayúsculo. Suceder a Guardiola no es un trabajo cualquiera. La historia reciente de la Premier lo recuerda con crudeza: David Moyes no logró sobrevivir a la sombra de Sir Alex Ferguson en Manchester United, Unai Emery se estrelló en el intento de suceder a Arsène Wenger en Arsenal. Maresca ha tomado nota.

Por eso insiste en rodearse de futbolistas que encajen en su idea de juego desde el primer día. Ya ha sido vinculado con dos de sus antiguos jugadores en Chelsea, Cole Palmer y Enzo Fernández. Pero ahí se ha topado con un muro.

En Stamford Bridge consideran a Palmer “intocable”. Y Enzo Fernández, que quiere salir, está mucho más cerca de Real Madrid que de reencontrarse con Maresca en Manchester. Dos puertas cerradas. Tocaba buscar otra.

Gusto entra en escena

Ahí aparece el nombre de Malo Gusto. El lateral francés, de 23 años, se ha consolidado en Chelsea desde su llegada desde Lyon en 2023 por 31 millones de libras. Tres temporadas, 134 partidos y un rol de titular casi inamovible han convertido al defensa en una pieza importante en Londres.

Chelsea, sin embargo, escucha ofertas. El club no descarta una venta este verano y, según se ha informado, ha fijado un precio mínimo en torno a los 40 millones de libras. Una cifra alta, pero asumible para un City que busca renovar su banda derecha y que ya ha visto cómo se le escapaba otro objetivo.

El campeón inglés estaba en la carrera por el defensa de Inter Marco Palestra, pero el acuerdo de Chelsea por unos 51 millones de libras ha cambiado el tablero. Con Palestra rumbo al oeste de Londres, City ha girado el foco hacia Gusto.

Maresca lo conoce, sabe lo que puede darle y ve en él un lateral capaz de sostener la banda con la agresividad y la altura que exige su fútbol. No es un experimento. Es una apuesta meditada.

Un lateral en plena proyección

Gusto no solo tiene recorrido en la Premier. También llega con escaparate internacional. Forma parte de la selección de Francia en el Mundial y participó como suplente en la contundente victoria por 3-0 ante Irak el pasado lunes. Un detalle que subraya su crecimiento y su proyección en un combinado plagado de talento.

Para Chelsea, su salida sería dolorosa, pero la llegada de Palestra abre la puerta a una reconfiguración del lateral derecho. Para City, sería la oportunidad de incorporar a un jugador ya adaptado al ritmo inglés, con margen de mejora y con la bendición de su nuevo entrenador.

El centro del campo, otra batalla millonaria

El gran objetivo estratégico del verano en el Etihad, no obstante, sigue estando en el centro del campo. El club ha situado a Elliot Anderson, estrella inglesa en el último Mundial, como prioridad absoluta para reforzar la medular.

City ya ha visto rechazadas dos ofertas por parte de Nottingham Forest, la última valorada en 120 millones de libras, y se plantea lanzar una tercera propuesta. Un pulso económico que marcará buena parte del mercado citizen, pero que no frena los movimientos en otras posiciones.

Maresca quiere un mediocentro de referencia. Y quiere también un lateral derecho que entienda su libreto desde el día uno. Gusto encaja en ese segundo renglón del plan.

Heredar el trono de Guardiola

El italiano aterriza en un club que ha dominado el fútbol inglés con mano de hierro bajo Guardiola y que el curso pasado levantó un doblete doméstico. Aun así, el último año del técnico catalán dejó una herida: el City se quedó sin Premier, a siete puntos del nuevo campeón, Arsenal.

El listón sigue altísimo. La exigencia, intacta. Maresca lo sabe: no puede limitarse a sostener lo que había, necesita introducir su sello sin que el equipo pierda competitividad. Fichar a un jugador de confianza como Malo Gusto sería un primer paso claro en esa dirección.

La pregunta ahora es sencilla y brutal: ¿permitirá Chelsea que uno de sus titulares siga a su antiguo entrenador hacia el proyecto que aspira a mantener el trono de Inglaterra? El verano, y el mercado, no van a esperar demasiado para responderla.

Enzo Maresca busca a Malo Gusto para el nuevo Manchester City