Fenway Sports Group reafirma su compromiso con Liverpool
Fenway Sports Group no se mueve un centímetro de su postura: no tiene intención de vender Liverpool. Pese a las conversaciones con potenciales inversores y a los rumores que han vuelto a agitar el futuro del club, las fuentes consultadas por TEAMtalk insisten en que los dueños siguen plenamente comprometidos con Anfield.
La palabra clave en los despachos de FSG no es “venta”, sino “inversión estratégica”. El objetivo pasa por encontrar socios que refuercen el proyecto, no por abrir la puerta a una salida total o mayoritaria.
FSG, un proyecto a largo plazo
Personas con conocimiento directo de la situación subrayan que John W. Henry y Tom Werner están “tan comprometidos como siempre con Liverpool” y continúan viendo al club como “una pieza a largo plazo” dentro de la cartera de Fenway Sports Group.
La idea es clara: cualquier nuevo capital debe servir para que Liverpool compita en la cúspide del fútbol europeo, dentro y fuera del campo. No como el primer capítulo de una despedida, sino como un nuevo impulso.
Desde que FSG compró el club a George Gillett y Tom Hicks en 2010 por 300 millones de libras, el paisaje alrededor de Anfield ha cambiado de forma radical. El grupo ha inyectado recursos en la remodelación del estadio, en la construcción del AXA Training Centre y en el desarrollo de toda la estructura deportiva. Dentro del propio grupo inversor se defiende que Liverpool es hoy uno de los clubes mejor preparados del mundo.
Eso no significa que el teléfono esté en silencio. TEAMtalk entiende que se han mantenido conversaciones con varios inversores de alto perfil mientras FSG sigue evaluando posibles socios estratégicos. Pero el matiz es importante: se trata de sondeos, no de una subasta.
Sondeos, no una subasta
Entre los nombres que han aparecido en la agenda figura Amit Bhatia, ex copropietario de Queens Park Rangers. Fuentes cercanas confirman que ha habido contactos, descritos como exploratorios y enmarcados en un proceso más amplio de análisis de oportunidades, no como negociaciones formales para una venta.
Lo mismo ocurre con otros grandes nombres del mundo empresarial, incluido el fundador de Amazon, Jeff Bezos, también vinculado a un posible movimiento de inversión. Las fuentes insisten en que estas conversaciones no deben interpretarse como el preludio de una salida de FSG.
El grupo señala su historial reciente como prueba de su modelo. En 2011, la entrada de LeBron James y su socio Maverick Carter como inversores minoritarios, con una pequeña participación en el club, se concibió como un movimiento de valor estratégico para potenciar la proyección global de Liverpool. En 2021, la estrella de la NBA incrementó su participación y pasó a ser un socio de peso dentro de la estructura.
Ese sigue siendo el patrón que guía a FSG. Abrir la puerta a inversores minoritarios que aporten músculo financiero, reputación, alcance o sinergias comerciales, siempre que el club salga fortalecido.
Control innegociable y mirada al césped
Desde dentro se recalca que no existe apetito alguno por ceder el control. FSG está convencido de que Liverpool está bien posicionado para seguir ganando y decidido a mantener al club entre la élite europea durante muchos años.
La prioridad, insisten, está en respaldar el trabajo de Andoni Iraola en la construcción de una plantilla capaz de medirse con los mejores y regresar a la pelea por los títulos tras una temporada de estancamiento bajo Arne Slot.
En la lista de necesidades deportivas, un nuevo extremo figura en la parte más alta. En las últimas horas ha salido a la luz que Bradley Barcola podría forzar a PSG a venderle y abrir la puerta a un traspaso “absolutamente descomunal” rumbo a Anfield.
Liverpool también ha sido relacionado con un intento de irrumpir en la operación por Maghnes Akliouche. Sin embargo, fuentes consultadas aclaran que ese escenario no se corresponde con la realidad y han desvelado que el futuro del jugador de Monaco apunta a otro destino.
Mientras el mercado se agita y los rumores vuelan, el mensaje desde la cúpula de FSG se mantiene firme: Liverpool no busca dueño nuevo, busca aliados que le permitan seguir mirando a Europa desde la parte alta de la mesa.






