Florian Wirtz ilusionado con Iraola en Liverpool tras tropiezo ante Mónaco
Florian Wirtz salió del 3-2 ante AS Monaco con una sensación clara: el resultado duele, pero el futuro le intriga. Y mucho. El alemán, una de las grandes apuestas recientes de Liverpool, mira a Andoni Iraola y ve un proyecto al que quiere engancharse desde el primer día.
El técnico español tomó el relevo de Arne Slot a comienzos de verano, tras dejar Bournemouth después de tres años intensos al frente de los Cherries. Ese tramo en la Premier ha dejado huella en Wirtz, que no oculta la admiración por el trabajo previo de su nuevo entrenador.
“Creo que, sobre todo en los últimos tres años en Bournemouth, se vio lo que puede hacer con un equipo”, recordó el mediapunta tras el amistoso.
No son palabras vacías: para un futbolista creativo, el estilo de Iraola promete ritmo, agresividad y balón. Un escenario perfecto para lucirse.
Primeras sensaciones con Iraola
Wirtz apenas lleva dos semanas de entrenamiento bajo las órdenes del técnico vasco, pero su discurso destila comodidad y entusiasmo. “Solo puedo decir que lo estoy disfrutando. Me gusta la idea de fútbol que tiene, así que tengo muchas ganas”, admitió.
Con 23 años y tras un primer curso en Inglaterra en el que participó directamente en 15 goles en todas las competiciones, el internacional alemán se ve preparado para dar un salto más. Sin embargo, no se engaña: el amistoso ante Monaco dejó claro que el Liverpool de Iraola aún está en fase de construcción.
Según el propio Wirtz, el equipo solo ofreció un nivel convincente durante la primera media hora. A partir de ahí, bajón. Y castigo. “Creo que solo los primeros 30 minutos fueron buenos por nuestra parte. Todavía tenemos mucho que mejorar en los entrenamientos y también en el próximo partido”, reconoció.
La autocrítica llega pronto en la pretemporada, pero encaja con el carácter de un jugador que ya ha probado lo duro que puede ser el fútbol inglés.
De Alemania a Inglaterra: otro ritmo, otro choque
Wirtz no es nuevo en este discurso. Sabe que la Premier no se parece a nada de lo que vivió en la Bundesliga. “He jugado un año ahora en Inglaterra. Lo he dicho a menudo: es un estilo de fútbol diferente al de Alemania. Simplemente te vas acostumbrando a los partidos y a los rivales”, explicó.
Esa adaptación, todavía en marcha, ahora se mezcla con un cambio de entrenador y de idea. Iraola llega con sus principios muy marcados: presión alta, intensidad sin balón, transiciones rápidas. Un ecosistema exigente, que pide piernas, cabeza y compromiso.
Wirtz parece dispuesto a asumir el reto. Habla de “trabajar más” y de “mejorar” casi con la misma naturalidad con la que reconoce que disfruta del nuevo plan de juego. El mensaje es nítido: no basta con las chispas de talento, el Liverpool que se avecina exige constancia.
El amistoso ante AS Monaco fue solo una probada de lo que viene: destellos en la primera media hora, desajustes después, y la sensación de que el margen de crecimiento es enorme. Iraola ya tiene a uno de sus jugadores más creativos alineado con la idea.
La pregunta ahora no es si Wirtz encajará en el sistema del español, sino cuánto puede crecer este Liverpool cuando el alemán y su entrenador terminen de hablar el mismo idioma sobre el césped.






