Gattuso responde tras la eliminación de Lazio en Coppa Italia
La primera gran sacudida de la temporada en Italia llega muy pronto y golpea de lleno a Roma. SS Lazio, finalista de la Coppa Italia hace apenas unos meses, se despide ahora del torneo en el Round of 64, en casa, y frente a un Mantova de Serie B. Un 0-2 en el Stadio Olimpico que duele mucho más que un simple tropiezo veraniego.
Un 0-2 que pesa como una losa
El marcador es sencillo, la herida no. Mantova se llevó un 0-2 del Olimpico y dejó a Lazio fuera de la Coppa Italia a las primeras de cambio. El público silbó, el ambiente se enrareció y Gennaro Gattuso, recién llegado al banquillo biancoceleste, salió a dar explicaciones.
“Nos han dado una paliza y yo pongo la cara. Ahora, cabeza baja y a trabajar”, lanzó el técnico ante los micrófonos de Sportmediaset, sin rodeos ni excusas.
Hace nada, el club peleaba por el título en la final. Hoy, eliminado por un equipo de Segunda. El contraste es brutal y el propio Gattuso lo subrayó: “Hace unos meses Lazio estaba en la final y hoy hemos quedado fuera contra un equipo de Serie B. Pedimos disculpas”.
Un primer tiempo sin alma
Gattuso no maquilló lo que vio sobre el césped del Olimpico. Hubo ocasiones, sí, pero el equipo nunca terminó de morder.
“En la primera parte hicimos las cosas a medias, no fuimos agresivos”, admitió. Lazio generó alguna situación, dejó destellos, pero siempre a medio gas, sin continuidad, sin esa rabia que suele exigir el entrenador italiano.
“El equipo creó ocasiones, así que también se hicieron cosas buenas. Tenemos que mantenernos unidos y preservar el sentido de pertenencia”, añadió, consciente de que, si el vestuario se resquebraja tan pronto, la temporada puede hacerse eterna.
En la banda, Gattuso gesticulaba, apretaba dientes, intentaba encender a un grupo que todavía no responde a sus órdenes con la velocidad que él querría.
40 días de trabajo y un golpe seco
El técnico insistió en un punto clave: el tiempo. Apenas algo más de un mes de trabajo con una plantilla que aún está asimilando conceptos.
“Créeme, los jugadores están trabajando bien, pero en 40 días es difícil absorber las ideas”, explicó. “Esta noche nos han dado un puñetazo en la cara y lo hemos sentido. Sabemos que los aficionados no están contentos; esperamos darle la vuelta”.
La imagen de Gattuso, serio, en la banda del Olimpico, resume el momento. El proyecto acaba de arrancar y ya se ve obligado a gestionar una crisis de credibilidad. El golpe, tan temprano y en un torneo que Lazio conoce bien, deja cicatriz.
Frattesi debuta, el mercado se esquiva
En medio del naufragio, una novedad: Davide Frattesi. El club había anunciado su fichaje días antes del partido y el centrocampista entró al campo en el minuto 71, con el equipo ya contra las cuerdas.
Su presencia no cambió el signo de la noche ni el resultado. Y, cuando se abrió la puerta para hablar del mercado, Gattuso la cerró de golpe.
“No quiero hablar del mercado”, zanjó. “Sería demasiado fácil centrarse en lo que le falta a este equipo”.
Ni una palabra más. El mensaje es claro: antes que mirar fuera, toca mirar dentro. A la actitud, a la agresividad, a la identidad de un grupo que no puede permitirse otra noche como esta.
La Coppa Italia ya se ha escapado de forma dolorosa. La pregunta es si este puñetazo servirá para despertar a Lazio o si será solo el primer aviso de una temporada mucho más complicada de lo esperado.






