La nueva vida de Frank Lampard en Coventry City: entre Mourinho y Ancelotti
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En el segundo episodio de la temporada, disponible el sábado 29 de agosto, el músico Tom Grennan se sienta frente al hombre que ha devuelto a Coventry City a la Premier League 25 años después: Frank Lampard.
Entre Mourinho y Ancelotti
Lampard ha pasado media vida aprendiendo de gigantes del banquillo. Jose Mourinho, Carlo Ancelotti, Guus Hiddink, Rafael Benítez. Y, por supuesto, Harry Redknapp, su tío. Nombres que marcan una carrera y también un carácter.
Ocho años después de iniciar su propia etapa como técnico, el ahora entrenador de Coventry City tiene claro de dónde bebe su estilo. Y no se esconde.
“Jose y Carlo son como las dos caras de la moneda”, contó a BBC Sport el técnico de 48 años. “Jose estaba muy encima de ti, te transmitía su autoconfianza, pero si te salías de la línea o hacías algo mal, sentías su fuerza. Carlo era tranquilo y calmado. Cuando miras atrás piensas: ‘qué buen entorno para trabajar’. Sentías que confiaba en ti. Intento coger pequeños fragmentos. Probablemente estoy en algún punto intermedio”.
Lampard vivió ese contraste en primera persona en el Chelsea, donde jugó a las órdenes de ambos y levantó la Premier League y la FA Cup con los dos. Ese equilibrio, asegura, es la base con la que quiere construir el futuro de Coventry.
“A veces me acerco más a ser Jose, a veces soy un poco más Carlo”, admite. El aprendizaje le ha llegado a golpes. “Cuando eres un entrenador joven, entras y sientes que tienes que criticar una mala actuación o decir algo de un jugador que llega tarde. Cuanto más he hecho este trabajo, más me doy cuenta de que todos son humanos”.
Ahí aparece el Lampard más “Carlo”: “A veces un chico llega tarde y no sabes la historia que hay detrás. Si saltas sobre él y te pones en plan tipo duro, tienes que ser más Carlo”. Pero el péndulo no siempre se queda ahí. “Si estás demasiado relajado y en el campo la gente no hace su trabajo, entonces tienes que sacar un poco más de Jose”.
El peso de los escépticos y la liberación del ascenso
Lampard ha escuchado de todo desde que colgó las botas. Y no siempre elogios. Su regreso a la Premier con Coventry llega tras una carrera en los banquillos llena de curvas.
“En el fútbol moderno eres brillante un minuto y al siguiente puede que no lo seas, y todo el mundo te lo hará saber”, le dijo a Tom Grennan, declarado aficionado de los Sky Blues. “Hay que tener cuidado con intentar demostrar que todos los que dudan se equivocan, porque no es posible”.
Su ambición personal de “callar bocas” sigue ahí, reconoce. Pero no quiere que sea su motor. “He estado en la Premier League como jugador, he estado como entrenador, entiendo el reto. No puedo adelantarme ni preocuparme demasiado por el mundo exterior, porque si no sucumbes a ello y empezarías a tomar decisiones diferentes”.
Su hoja de servicios como técnico explica ese discurso. En 2018 llevó al Derby County hasta la final del play-off de ascenso a la Premier, que perdieron ante Aston Villa. Después llegó el salto a Chelsea, donde duró 18 meses antes de ser destituido en enero de 2021. Más tarde, Everton: menos de un año y otra salida, en enero de 2023.
Todo eso parecía un patrón. Hasta Coventry.
Lampard tomó el equipo en noviembre de 2024 y lo lanzó hacia un título de Championship incontestable: 95 puntos y billete directo a la Premier League. Una gesta que él coloca a la altura de sus noches más grandes como futbolista.
De Múnich a Blackburn: dos noches que marcan una vida
La carrera de Lampard como jugador está escrita en letras mayúsculas. Tres Premier League, una Champions League (la inolvidable final de 2012 en Múnich con Chelsea), cuatro FA Cups, dos League Cups y una Europa League. Un palmarés que pesa.
“Cuando asciendes es difícil compararlo con ganar la Champions con Chelsea”, admite. “Ganar en Múnich fue la mejor noche futbolística de mi vida como jugador, de lejos”.
Y, sin embargo, el ascenso con Coventry le tocó algo distinto. Algo más profundo. “Cuando haces algo con un club que ha pasado por lo que ha pasado, cuando trabajas con un grupo de chicos que son tan buenos como vestuario… Nunca había experimentado, especialmente como entrenador, tener un grupo tan bueno”.
El momento exacto lo tiene grabado: “Cuando ascendimos contra Blackburn, tuve una oleada de emoción pura, todo me vino encima. Sin duda está entre las mejores cosas que he logrado”.
Adaptarse o sufrir: la Premier no perdona
La fiesta del ascenso ya es pasado. Ahora llega el vértigo. Coventry vuelve a la Premier League después de un cuarto de siglo y Lampard sabe que el guion cambia, sobre todo atrás.
“Queremos mantener las cosas buenas del año pasado”, avisa. Pero no se engaña. “Seríamos unos tontos si pensáramos que vamos a salir y jugar como en el ‘Champ’ cada semana, cuando dominábamos muchos partidos”.
El estreno fue un baño de realidad: 3-0 contra el vigente campeón, Arsenal, en la primera jornada. Un golpe seco para recordar dónde están. El primer examen en casa llega este sábado, ante otro recién ascendido, Hull City.
En ese contexto, la pregunta es inevitable: ¿el objetivo es simplemente quedarse en la categoría?
“Todo el mundo me va a preguntar: ‘mantenerse en la liga, ¿es ese tu objetivo?’”, reconoce Lampard. Y no rehúye la respuesta. “Por supuesto que sería un éxito, porque es un reto enorme para nosotros. Pero al principio vamos a afrontarlo diciendo: ‘saquemos pecho y seamos valientes’”.
Su mensaje al vestuario es claro, casi desafiante. “Estos chicos se han ganado estar donde están, así que que entren con esa actitud. Hay mucho que perder, pero salid y mostraos”.
Coventry vuelve a casa, a una Premier que no perdona errores y que no espera a nadie. Lampard, entre su Jose interior y su Carlo más calmado, tendrá que decidir qué cara de la moneda mostrar en cada batalla. La temporada acaba de empezar. El juicio, como siempre en este juego, será implacable.





