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Futuro de Vinicius Jr: Arsenal se prepara para atacar

El futuro de Vinicius Junior en el Real Madrid ha pasado de trámite rutinario a culebrón de verano. Año y medio después de que el club y el entorno del brasileño abrieran conversaciones para renovar un contrato que vence en 2027, no hay acuerdo. Y el margen se estrecha.

Mientras tanto, un club observa la escena con ambición y paciencia: Arsenal. No solo pregunta, se prepara para atacar.

Un contrato que se torció por el dinero… y por el precedente

Cuando Real Madrid y Vinicius Jr se sentaron a hablar de renovación, pocos imaginaban que acabaría así. El brasileño, fichado en 2018 desde Flamengo por 45 millones de euros y renovado en 2022 hasta 2027 sin sobresaltos, parecía destinado a encadenar contratos largos en el Bernabéu.

En aquella extensión de 2022, el club ya marcó una línea: distintas ofertas económicas según la duración. Menos dinero si el acuerdo llegaba hasta 2027, más si se estiraba a 2028 o 2029, como hicieron Eder Militao y Rodrygo Goes. El entorno de Vinicius apostó por el camino corto, convencido de que su temporada estelar —incluido el gol decisivo en la final de Champions ante Liverpool— era solo el principio. Querían margen para renegociar al alza pronto. Y ese momento ha llegado.

Hoy, con salario creciente y bonus cumplidos —entre ellos el premio The Best de la FIFA en 2024—, Vinicius Jr ronda los 18 millones de euros netos por temporada. Una cifra altísima… pero no suficiente para su campamento, que entiende que su impacto deportivo y comercial merece otro escalón.

En enero de 2025, el director general José Ángel Sánchez y el jefe de scouting Juni Calafat se reunieron con el jugador, dos de sus agentes y su padre en Valdebebas. Sobre la mesa, una propuesta cercana a los 20 millones netos anuales. Rechazada. Llegó una contraoferta desde el lado del futbolista. Rechazada también.

En abril, desde dentro del club se filtró que la renovación estaba “muy avanzada”. El entorno del brasileño lo negó de forma tajante. La realidad era otra: pedían un paquete cercano, aunque no igual, a los 30 millones de euros, entre salario fijo, bonus por rendimiento y un punto clave, nunca visto en la historia reciente del club: una prima de renovación.

Ahí se encalló todo.

Para el Real Madrid, esa prima abriría una puerta peligrosa en el vestuario. Para Vinicius Jr, es la única vía para acercarse a lo que considera su valor real. La comparación inevitable se llama Kylian Mbappé: salario muy similar, pero un abismo en las primas de fichaje que el francés cobró al llegar libre desde PSG en 2024. Si el club no puede subir más el salario por el límite salarial, el entorno del brasileño ve en la prima la única palanca real.

El Madrid se ha mantenido firme. No quiere crear un efecto dominó en futuras renovaciones. Vinicius, por su parte, está dispuesto a rebajar sus exigencias si eso facilita un acuerdo. Pero el desgaste ya es evidente. Y ahí entra Arsenal.

Arsenal huele la sangre

El club londinense lleva meses moviéndose en la sombra. Sabe que el tira y afloja entre Real Madrid y Vinicius Jr no es solo una cuestión de cifras: también erosiona la relación y desgasta al jugador.

Fuentes conocedoras de la operación explican que Arsenal ha trabajado de forma intensa para situarse como opción real. Y no como simple actor secundario. La idea es clara: si Vinicius no renueva, ellos estarán listos.

“Mikel Arteta le ama”, resume una voz que conoce el pensamiento del técnico. El brasileño es el objetivo número uno para reforzar el ataque. Y, lo que no es menor, la posibilidad de jugar en el Emirates seduce al jugador si no consigue un nuevo acuerdo en Madrid. Si decide dar el paso, no se espera problema para pactar las condiciones personales.

Arsenal no solo ofrece dinero. Ofrece un rol. El mensaje a su entorno ha sido directo: sería la estrella de un proyecto sólido, campeón de la última Premier League y subcampeón de Champions tras perder la final en los penaltis ante PSG. Un equipo con una idea de juego marcada por Arteta, que busca dar un salto más en talento diferencial.

El plan deportivo de los londinenses para este verano es ambicioso: un centrocampista —tienen muy avanzada la llegada de Bruno Guimarães desde Newcastle—, un central para cubrir la baja de William Saliba por lesión de espalda en los próximos meses, y un extremo izquierdo de élite, además de la inversión de 40 millones en Christos Tzolis. Ese extremo ideal tiene nombre y apellido: Vinicius Junior.

Dinero, poder y riesgo: el tablero económico

El Real Madrid puso sobre la mesa 20 millones netos anuales. Arsenal está dispuesto a romper su estructura salarial habitual para acomodar al brasileño. También contemplan una prima de fichaje y un reparto de derechos de imagen que haga cuadrar el proyecto en lo deportivo y en lo financiero.

La situación contractual del jugador juega a favor de los ingleses. El Madrid corre el riesgo de perderle gratis el próximo verano, cuando expira su contrato, algo que en el club algunos temen abiertamente. Además, el futbolista tendría derecho a una importante prima de fidelidad la próxima temporada. Todo eso abre una ventana para negociar un traspaso por debajo del valor de mercado.

La propiedad de Arsenal ya ha dado luz verde a las cifras que se manejan. Son números enormes, pero en el club confían en un retorno comercial brutal. Vinicius Jr es un gigante de marketing, un rostro global. En el Emirates creen que podría ser la cara del club y, quizá, de toda la Premier League. No es solo un fichaje; sería una declaración de poder. En el norte de Londres están convencidos de que su llegada podría convertirse en el mayor golpe de mercado en la historia reciente del campeonato inglés.

Pero, por encima de todo, lo ven como una operación puramente futbolística. Arsenal sabe que hay muy pocos jugadores capaces de añadir una dimensión nueva a un equipo ya campeón de liga. Vinicius está en esa lista corta.

Movimientos cruzados, fichajes colaterales y una decisión que apunta a Florentino

Mientras se define el futuro del brasileño, el Real Madrid también mueve fichas. La prevista llegada de Yan Diomande desde RB Leipzig es observada con atención desde Londres. En el entorno de Arsenal se interpreta como una posible cobertura del club blanco ante una eventual salida de Vinicius Jr. De momento, esa operación tampoco está cerrada, y su desenlace podría influir en los tiempos del caso Vinicius.

El director deportivo de Arsenal, Andrea Berta, ya ha mantenido conversaciones con el entorno del jugador. El trabajo de seducción es constante. Y hay señales claras de determinación: el club londinense no está empujando con fuerza por Bradley Barcola, un jugador que gusta y por el que ahora es Liverpool quien se prepara para lanzar una oferta inicial. El mensaje es evidente: el objetivo prioritario tiene otro nombre.

En Madrid, la división interna es real. Personas con peso en la entidad consideran que la mejor solución sería vender este verano para evitar una salida a coste cero en 2027. Otros, encabezados por Florentino Pérez y Juni Calafat, han sido siempre grandes defensores del brasileño. La última palabra será del presidente. José Mourinho, actual técnico, aprecia al jugador y ha hablado con él, pero asumirá la decisión que tome el club.

Tres caminos y un verano decisivo

El escenario se resume en tres opciones claras para Vinicius Jr: renovar con el Real Madrid, esperar un año para marcharse libre o salir ya hacia Arsenal.

El jugador regresará a los entrenamientos la próxima semana, justo cuando están previstas nuevas conversaciones entre las partes. Serán días clave. El club quiere cerrar el asunto, para bien o para mal. El entorno del futbolista también.

En Londres, mientras tanto, mantienen la calma… y el optimismo. En Arsenal son conscientes de que una operación de esta magnitud es extremadamente compleja y que nada garantiza el éxito. Pero algo ha cambiado: ya no se trata de un sueño lejano, sino de una posibilidad real. Están sentados en la mesa de los gigantes.

Si logran llevar a Vinicius Junior al Emirates, no será solo el fichaje más ruidoso desde Mesut Özil en 2013. Puede ser el movimiento que termine de redibujar el mapa del poder europeo en los próximos años. Y ahí, la decisión ya no será solo de Florentino Pérez o de los dueños de Arsenal.

Será, sobre todo, de Vinicius. ¿Quiere seguir siendo el emblema del Real Madrid… o convertirse en el rey de Londres?