jornadadeportiva full logo

Guardiola rechaza la selección italiana: un sueño frustrado

Italia llamó a la puerta de Pep Guardiola. Y Guardiola no la abrió.

El técnico catalán, que dejó Manchester City este verano tras una década histórica, ha rechazado la propuesta de hacerse cargo de la selección italiana, pese a que la FIGC estaba dispuesta a romper sus propias normas para tenerle en el banquillo.

Una corteo a lo grande… sin final feliz

Días atrás, el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, había admitido públicamente contactos con Guardiola y deslizó que podrían hacerse “excepciones” con su salario. No era una oferta cualquiera. Era un intento desesperado por seducir a uno de los entrenadores más influyentes de la era moderna para rescatar a una selección que lleva tres Mundiales seguidos sin clasificarse.

El plan italiano era claro: dinero, poder y libertad. Además de un sueldo gigantesco, la federación le habría permitido moldear el cargo a su gusto. Estructura, cuerpo técnico, organización del día a día: prácticamente todo a medida de Guardiola.

Ni así.

Tras tomarse unos días para reflexionar, el técnico ha comunicado a la FIGC que se mantiene firme en su decisión de parar. Quiere cumplir su plan: descansar, pasar más tiempo con su familia y viajar, lejos de los focos y la tensión diaria del banquillo.

Ancelotti se queda en Brasil, la puerta se cierra a dos manos

El golpe para Italia es doble. Paolo Maldini, director técnico de la FIGC, explicó este jueves que el primer nombre en la lista fue otro mito del banquillo: Carlo Ancelotti. La apuesta inicial era recuperar al antiguo centrocampista de la Azzurra, hoy seleccionador de Brasil.

Ancelotti, sin embargo, ha decidido seguir en su puesto con la selección brasileña. Sin él y sin Guardiola, el gran plan de la federación se desmorona en cuestión de días.

Italia buscaba un nombre de impacto mundial para liderar una reconstrucción profunda. Se queda, de momento, sin ninguno de los dos técnicos más laureados de su era.

Pirlo toma ventaja en la carrera por el banquillo

El vacío de poder no durará demasiado. Todas las miradas apuntan ahora a Andrea Pirlo.

El exmediocampista de la selección, campeón del mundo en 2006 y cerebro de una generación inolvidable, es actualmente entrenador de United FC, en Dubái. Y se ha convertido en el principal candidato para asumir el reto.

La tarea no admite titubeos. Italia deberá enfrentarse este otoño a un grupo de Nations League con trampa por todos lados: Francia, Bélgica y Turquía. Después llegará el verdadero examen, el intento de clasificarse para la Eurocopa 2028.

La federación quería a Guardiola para liderar esa travesía. No lo tendrá. Ahora, si se confirma su nombramiento, el peso del futuro caerá sobre los hombros de Pirlo. ¿Está preparada Italia para entregar su reconstrucción a otro genio del centro del campo convertido en entrenador?