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Hammarby busca asegurar su clasificación a Europa ante Kalmar

Hammarby vuelve al 3Arena el domingo con algo más que tres puntos en juego. Defiende su plaza de clasificación para la Conference League y lo hace ante un Kalmar que llega con aire renovado, pero con una losa evidente lejos de casa.

Tras 12 jornadas, el cuadro de Estocolmo marcha segundo con 20 puntos, instalado en uno de los dos puestos que dan acceso a la fase previa europea. Respira fútbol continental, pero no con tranquilidad: solo dos puntos le separan de Elfsborg, cuarto, precisamente el rival al que derrotó por 2-1 el 5 de julio para cortar una racha que empezaba a oler a crisis.

Ese triunfo ante Elfsborg fue el primero de Hammarby en cuatro jornadas de Allsvenskan. Antes, tres derrotas consecutivas, un parcial de 7-3 en contra y demasiadas dudas atrás para un equipo que pretende mirar a Europa sin vértigo. El problema está claro: en los últimos cinco partidos de liga, el equipo de Henrik Rydström ha encajado nueve goles y en tres de esos encuentros recibió al menos dos tantos. Ataca, sí —también ha marcado nueve en ese tramo—, pero se expone.

La tabla explica bien el contexto: Hammarby es segundo, pero está a nueve puntos del líder Sirius tras 11 jornadas disputadas para los de Uppsala. La pelea por el título parece lejana; la batalla real está en asegurar que el gran objetivo del año no se escape por el retrovisor.

Donde Hammarby se ha hecho fuerte es en casa. En el 3Arena solo ha cedido una derrota liguera esta temporada, el 2-1 frente a AIK el 24 de mayo. El resto del balance en su estadio habla de un bloque fiable: cuatro victorias y un empate en cinco partidos. Un fortín con una única grieta reciente.

Kalmar, por su parte, llega con una mezcla de alivio y urgencia. Su 3-0 ante Orgryte el 5 de julio fue algo más que un resultado holgado: fue una declaración de autoridad en 45 minutos iniciales dominantes, en los que apenas permitió cinco toques rivales dentro de su área antes del descanso. Un control casi absoluto que el equipo de Toni Koskela no siempre ha sido capaz de mostrar.

Esos tres puntos pueden acabar siendo oro. Kalmar es 12º con 13 puntos, solo dos por encima de IFK Göteborg, 14º y metido ahora mismo en la plaza de playoff de permanencia. Un tropiezo, un par de malas semanas, y el discurso pasa de la tranquilidad relativa a la calculadora del descenso.

El historial reciente entre ambos no favorece precisamente a los visitantes. Kalmar no gana a Hammarby desde hace seis partidos y encadena tres derrotas consecutivas ante el conjunto de Estocolmo. Otra caída el domingo alargaría la serie a cuatro y reforzaría la sensación de superioridad local en este duelo.

Hay, sin embargo, un dato que sostiene la esperanza visitante: el momento de forma en la liga. Roda Bröder figura cuarto en puntos sumados en las últimas cinco jornadas de Allsvenskan, con nueve unidades gracias a tres victorias y dos derrotas. Ha encontrado cierta estabilidad… aunque se rompe cada vez que se sube al autobús.

Porque el gran lastre de Kalmar está lejos de casa. Ha perdido sus cinco últimos partidos como visitante, con 11 goles encajados y solo cuatro a favor. Demasiado castigo, demasiada fragilidad para un equipo que se juega tanto.

Las piezas sobre el tablero también cuentan su propia historia. En Hammarby, la banda derecha llega tocada: el lateral Hampus Skoglund se lesionó en el último encuentro y todo apunta a que Ibrahima Fofana ocupará su lugar desde el inicio. En el eje de la zaga, la pareja formada por Victor Eriksson y Frederik Winther se perfila como la elegida, con Persson completando la línea defensiva.

En la medular, Markus Karlsson y Tesfaldet Tekie se presentan como los hombres encargados de dar equilibrio y primer pase, mientras que la creatividad volverá a pasar por los pies de Nahir Besara, el número 10, escoltado por Madjed y Lind en la línea de tres por detrás del punta. Arriba, Paulos Abraham buscará su séptimo gol liguero del curso, una cifra que ya le sitúa como referencia ofensiva y cuya productividad depende en buena medida de lo que Besara sea capaz de generarle entre líneas.

Kalmar también llega condicionado por las ausencias. Su delantero centro Malcolm Stolt no reaparecerá hasta finales de mes, de modo que el peso del ataque volverá a recaer en el dúo formado por Anthony Olusanya y Abdussalam Magashy, dos perfiles móviles que pueden atacar los espacios a la espalda de una defensa local que no siempre se ha mostrado sólida.

En el centro del campo, Robert Gojani y Carl Gustafsson apuntan a repetir como titulares, dando continuidad a una sala de máquinas que funcionó bien ante Orgryte. Detrás, Zakarias Ravik y Melker Hallberg se perfilan como la pareja de centrales, con Jansson y Larsson completando la línea de cuatro por delante de Brolin en la portería.

Todo ello dibuja un partido abierto, con dos equipos que llegan con inercias distintas según el escenario. Hammarby, fuerte en casa pero aún con el recuerdo reciente de su mala racha. Kalmar, en buena dinámica general pero con un desplome claro como visitante.

Con ese equilibrio de fuerzas, el pronóstico se inclina hacia un duelo de intercambio de golpes. Hammarby tiene argumentos para mandar y ocasiones de sobra para ganar, pero su fragilidad defensiva y el buen momento de Kalmar invitan a pensar en un reparto de puntos.

Un 2-2 no solo encajaría con la tendencia reciente de ambos. También dejaría una pregunta flotando en el aire del 3Arena: ¿le bastará a Hammarby con este tipo de noches para no dejar escapar Europa?

Hammarby busca asegurar su clasificación a Europa ante Kalmar