Hansi Flick frena el ascenso de Hafiz Gariba al primer equipo del Barça
Hafiz Gariba seguirá esperando. Pese a la escasez de centrales en la plantilla y a un calendario 2026/27 que se avecina exigente, Hansi Flick no contempla por ahora al joven defensa como una opción real para el primer equipo, según la información adelantada por Barça Universal a partir de datos de Adrian Sanchez.
La decisión llama la atención en el club. Falta profundidad en el eje de la zaga, la temporada será larga, pero el técnico alemán prefiere no saltarse etapas con el central ghanés, uno de los proyectos más llamativos que ha aparecido en la cantera azulgrana en los últimos tiempos.
Un central que ha acelerado los plazos
Gariba firmó en febrero de 2025 un contrato por tres temporadas, hasta 2028. Desde entonces, su progresión ha generado entusiasmo puertas adentro. No es un caso de moda pasajera: su nombre lleva tiempo subrayado en las libretas de los técnicos.
Su irrupción empezó lejos de la Ciutat Esportiva. En la Escuela Marcet, sus actuaciones despertaron el interés de varios clubes importantes de España. El Barça ganó esa carrera y se aseguró a un defensor con un perfil muy concreto: físico poderoso, capacidad para imponerse en duelos y una lectura del juego poco habitual en su edad.
Su envergadura le permite corregir a campo abierto, recuperar metros cuando el equipo queda expuesto y sostener transiciones defensivas complicadas. A eso se suma su sentido de la anticipación: interpreta bien las líneas de pase, salta a tiempo a la intercepción y reduce espacios con cierta naturalidad.
Desde su llegada a Cataluña, se ha consolidado como pieza fija en el Juvenil A. Allí ha confirmado lo que se intuía: combina atributos físicos de élite con una base defensiva sólida. Los entrenadores de la casa ven materia prima de central moderno. Pero Flick, de momento, no ve todavía un jugador listo para asumir el salto al Camp Nou semana tras semana.
Una pretemporada que se escapó por una fiebre
El verano ofrecía una ventana. En el club existía optimismo respecto a que Gariba pudiera asomarse al trabajo del primer equipo durante la preparación de la campaña 2026/27. Su nombre estaba en la conversación para entrenar bajo las órdenes de Flick y, quizá, sumar minutos en los amistosos.
Todo se torció por un detalle tan humano como inoportuno: una fiebre lo dejó fuera de la dinámica y le impidió participar en el duelo ante CE Europa. Esa ausencia borró, al menos de inmediato, la oportunidad de mostrarse en un contexto que suele ser el trampolín ideal para los jóvenes.
Con el paso de las semanas, y ante la evidente necesidad de efectivos en el centro de la defensa, el nombre de Gariba volvió a emerger como solución interna. El escenario parecía propicio: central del gusto de la casa, contrato largo, buena evolución, necesidad en la posición.
Pero la puerta no se ha abierto. Esa posibilidad, por ahora, no se ha traducido en una vía real hacia el primer equipo bajo el mando de Flick.
Jerarquía clara en el eje… y un hueco que intriga
La fotografía actual de la defensa es nítida. Pau Cubarsi, Andreas Christensen y Gerard Martin son los centrales disponibles. Jules Kounde puede actuar por dentro, pero el cuerpo técnico lo está utilizando sobre todo como lateral.
Con tantos partidos por delante, la falta de profundidad convierte el caso Gariba en un tema a seguir muy de cerca. Su crecimiento ha sido lo bastante notable como para llamar la atención dentro del club, pero la información es clara: Flick no está dispuesto todavía a apoyarse en él a nivel senior.
El mensaje, en realidad, es doble. Confianza en su potencial, paciencia con sus tiempos. El Barça tiene un central prometedor atado hasta 2028. La cuestión es cuándo decidirá el entrenador que ya no es solo una promesa de Juvenil A, sino una pieza fiable para la élite. Y ahí, de momento, la respuesta sigue aplazada.






