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La herida de United: goles encajados y defensas débiles

El regreso a la Champions League maquilló parte del problema, pero no lo borró. La temporada pasada, Manchester United terminó tercero en la Premier League, sí, pero encajó 50 goles en 38 jornadas. Un contraste brutal con el campeón Arsenal, que recibió casi la mitad. El equipo de Michael Carrick ya sabía dónde sangraba. Aun así, el verano de 2026 pasó sin que llegaran soluciones claras para la zaga.

El club decidió mirar a otro lado. La inversión se centró en el centro del campo, un año después de haber reforzado el ataque. La defensa, en cambio, quedó prácticamente como estaba. Hoy, con solo cuatro puntos en cuatro partidos y sin una sola portería a cero en la Premier, las dudas sobre el modelo de fichajes se han convertido en acusación directa.

La secuencia de partidos lo dice todo. Dos goles encajados en Hull. Dos más en casa ante Ipswich. Otros dos en Goodison Park frente a Everton. Y, cuando parecía que al menos el derbi podía rescatar algo de orgullo, apareció Erling Haaland con un gol polémico para darle la victoria a City en Old Trafford. United compite, pero siempre con la sensación de vivir al borde del colapso atrás.

Simpson señala la herida: los laterales y la falta de estabilidad

Danny Simpson, ex lateral de los Red Devils, no se anda con rodeos. En declaraciones a GOAL, el exdefensa, hablando en nombre de Free Bets, apuntó directamente al desequilibrio del equipo: “Están encajando demasiados goles. Sí, somos buenos hacia adelante la mayoría del tiempo. Pero creo que estaba muy claro que necesitábamos un lateral izquierdo con Luke [Shaw]”.

Simpson reconoce el gran nivel de Shaw el curso pasado, pero recuerda un detalle clave: el físico. “Todo el mundo sabe que Luke no puede jugar dos partidos por semana. Queremos estar en todas las competiciones. Ahora hay ocho partidos en la Champions League y quieres llegar lejos en las copas”. La exigencia del calendario choca con una plantilla que, en defensa, parece corta y frágil.

La respuesta del club ha sido colocar a Patrick Dorgu en el lateral izquierdo. Simpson se fija en su actuación reciente ante City y en lo que ya había mostrado antes de lesionarse, más adelantado: un jugador con amenaza ofensiva, capaz de ganar metros y generar peligro. Pero el exjugador no ve ahí el final del problema.

En el centro de la zaga, Simpson lo tiene claro: “Creo que Harry [Maguire] y [Lisandro] Martinez son los dos”. Un eje definido, una pareja reconocible. Lo que no ve tan claro es lo que ocurre a los costados.

“Me preocupan los laterales”, admite. Y desarrolla la idea con un ejemplo que golpea de lleno en la planificación deportiva: una semana juega Noussair Mazraoui, otra Diogo Dalot; un día rinden como un ocho, al siguiente caen a un cinco. Esa montaña rusa de rendimiento, para Simpson, es incompatible con un equipo que aspira a competir en Premier y Champions con continuidad.

En ataque, explica, puedes permitirte ese vaivén: un extremo que firma un partido de cinco puntos se cambia al minuto 60 o 70 y entra otro. Con la defensa no hay esa red de seguridad. “Necesitas una línea de cuatro fija que sea un siete cada semana. Y si no juegan, ¿quién entra?”. La pregunta queda flotando sobre la plantilla de Carrick.

Yoro, Heaven y una evolución que no llega

United tiene recambios, al menos sobre el papel. Otra cosa es la confianza que generan. Entre los señalados por la duda está Leny Yoro, fichado desde Lille en 2024. Tiene solo 20 años, acumula ya 69 partidos con el club, pero aún no ha dado el salto que muchos esperaban.

Simpson lo resume con crudeza. Recuerda que Dalot está lesionado y menciona a Ayden Heaven, desaparecido desde el duelo ante Hull. “No me sorprende, probablemente fue el partido equivocado para que jugara. Hull fuera, al inicio de la temporada, contra Oliver McBurnie, probablemente no lo mejor”. Un contexto duro para un jugador joven, que dejó más interrogantes que certezas.

Sobre Yoro, el juicio es todavía más severo: “Yoro no ha despegado en absoluto. Lleva aquí dos años, ¿no? Cuando llegó era joven y delgado, ¿por qué no está en el gimnasio? ¿Por qué no es más grande? ¿Por qué no es más fuerte? No parece que haya hecho nada en dos años en términos de físico. Sabes que la Premier League es dura”.

El mensaje es directo: el talento no basta si el cuerpo no acompaña. Para Simpson, el campeonato exige defensas que se impongan, que ganen duelos, que marquen territorio. Y no ve todavía ese perfil consolidado en el joven central francés.

Al final, el ex lateral reduce el debate a una idea muy simple, casi de vestuario: “Tu línea de cuatro es tu línea de cuatro, que es Shaw, Martinez, Maguire y Dalot”. Esos son, para él, los titulares. Todo lo que se salga de ahí es una apuesta. Y ahora mismo, United vive de apuestas defensivas en una liga que no perdona.

La temporada apenas ha empezado, pero el patrón se repite: goles encajados, cambios constantes atrás y una sensación de fragilidad que ya conocen en Old Trafford. La pregunta es si Carrick y el club reaccionarán a tiempo o si esta campaña volverá a escribirse con el mismo guion: mucho talento arriba, demasiadas grietas atrás.