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Inter y Liverpool: El choque por Curtis Jones

El plan parecía sencillo: Curtis Jones había dicho que sí, el Inter llevaba meses detrás de él y Liverpool, con un año de contrato por delante, parecía condenado a negociar. Pero el mercado inglés nunca es sencillo. Y Liverpool, menos aún.

El campeón de la Serie A ha chocado de frente con la realidad de Anfield. Dos ofertas, dos portazos. Y una brecha económica que, a día de hoy, sigue siendo amplia.

Dos ofertas, cero avances

El Inter abrió fuego a comienzos de la semana pasada con una propuesta cercana a las 18 millones de libras, unos 21 millones de euros. Liverpool ni se inmutó. Respuesta rápida: no.

El club italiano volvió a la carga con un paquete mejorado, alrededor de 21 millones de libras, unos 24 millones de euros. Misma respuesta. Misma frialdad. Nada de rebajar el discurso.

Fuentes consultadas describen la distancia entre clubes como “significativa”. No se trata de un simple regateo final, sino de dos visiones opuestas sobre cuánto vale hoy Curtis Jones.

Liverpool sube el listón

En Anfield lo tienen claro: el precio ronda las 35 millones de libras, aproximadamente 40 millones de euros. Y no se mueven de ahí.

La dirigencia del club se apoya en el contexto del mercado inglés, disparado por operaciones internas y por el valor añadido del talento formado en casa. Señalan el caso de Elliot Anderson y el plan de Manchester City de invertir más de 120 millones de libras como ejemplo de hasta dónde se ha inflado el mercado doméstico.

Para Liverpool, Jones encaja de lleno en esa categoría premium: producto de la academia, centrocampista técnicamente dotado, todavía con recorrido y con valor, incluso entrando en su último año de contrato.

En Italia, esa lectura se ve con perplejidad.

El argumento del Inter: contrato y contexto

En el Inter no compran la lógica de Anfield. Su postura es directa: si no hay subasta interna en la Premier League, no tiene sentido aplicar precios de Premier.

Jones ha dejado claro que quiere ir a Italia. No contempla, a día de hoy, un movimiento a otro club inglés. Eso elimina el escenario de una puja interna que dispare la cifra.

Los dirigentes del club milanés también se agarran a un dato frío: el contrato. Doce meses por delante. Un año para que el jugador pueda marcharse libre. Desde su perspectiva, la posición negociadora de Liverpool es más débil de lo que el club está dispuesto a admitir. Para que la operación tenga lógica, sostienen, la valoración debe bajar.

El punto intermedio que busca el entorno de Jones

El entorno del futbolista se sitúa más cerca de la postura italiana que de la inglesa. Personas cercanas a las negociaciones consideran que una cifra por debajo de las 30 millones de libras —unos 34,5 millones de euros— sería un punto de equilibrio razonable, acorde a la calidad del jugador, pero también a su situación contractual.

Ese rango se aproxima mucho más a lo que el Inter está dispuesto a poner sobre la mesa que a las demandas actuales de Liverpool. Y hay un factor que pesa: la voluntad del jugador.

Jones está entusiasmado con la idea de vestir de neroazzurro. Ve al Inter, vigente campeón de Italia, como el paso ideal para relanzar su carrera, ganar protagonismo y competir por títulos en un entorno tácticamente exigente, pero favorable a su perfil.

Un rol menguante en Anfield

La decisión de Jones no nace de la nada. La última temporada dejó señales claras. Solo 18 titularidades en Premier League en la campaña 2025/26, un rol importante pero no indiscutible, y la sensación de que su encaje en el nuevo Liverpool de Andoni Iraola no es perfecto.

El estilo de alta intensidad del técnico español, su exigencia física y su manera de estructurar el centro del campo no terminan de potenciar las mejores virtudes de Jones. En el club lo respetan, lo valoran como uno de los productos destacados de la academia, pero nadie le promete un salto de jerarquía con el nuevo proyecto.

Esa combinación —pocas garantías de minutos, sistema poco propicio y la llamada de un gigante europeo— ha reforzado su deseo de marcharse a San Siro.

Un pulso sin ruptura… por ahora

Pese a la frustración que empieza a asomar en todas las partes, nadie da la operación por rota. El Inter lleva meses planificando este movimiento, ha seguido al jugador desde enero y está convencido de que Jones quiere la transferencia. No es un objetivo de ocasión, sino una apuesta meditada.

Liverpool, por su parte, está abierto a hacer negocio, pero no a cualquier precio. No quiere ver salir a uno de sus canteranos por debajo de lo que considera el “valor real” marcado por la Premier League.

El resultado, hoy, es un bloqueo. Una diferencia notable entre lo que pide un lado y lo que ofrece el otro. En medio, un jugador decidido a cambiar de aires y un entorno que empuja hacia una solución intermedia.

Las conversaciones, sin embargo, continuarán. Hay voluntad de seguir hablando y de intentar acercar posiciones.

En Anfield, además, Jones no es el único nombre importante que podría salir. El club ya se prepara para más movimientos de peso, mientras Tottenham se posiciona con un contrato millonario para uno de los hombres de máxima confianza de Arne Slot.

El mercado se acelera. La pregunta es si Liverpool se mantendrá firme hasta el final o si el deseo de Jones acabará inclinando la balanza hacia el Inter.

Inter y Liverpool: El choque por Curtis Jones