Inter Milan busca a Curtis Jones, Liverpool pide 35 millones
Inter Milan ha decidido ir en serio por Curtis Jones. El club italiano ha trasladado a Liverpool su disposición a llegar hasta los 30 millones de libras por el centrocampista, pero en Anfield la respuesta es clara y repetida: el jugador no sale por menos de 35 millones. Esa diferencia de cinco millones no es un detalle contable. Es, hoy por hoy, el muro que separa el interés de un acuerdo real.
Liverpool ya había dejado un mensaje contundente al “rechazar la última oferta de 21,75 millones de libras” procedente de Italia. Inter puede admirar al futbolista todo lo que quiera, pero el respeto deportivo no paga el precio de mercado. El club inglés escucha, porque Jones entra en el último año de contrato, pero no da la más mínima señal de estar dispuesto a rebajar su propio baremo.
Un interés declarado desde Milán
En el Giuseppe Meazza no esconden nada. El director deportivo Piero Ausilio lo reconoció este mismo verano: “Curtis Jones – we are paying attention to him. We didn't hide. We understand what the developments will be”. Palabras que confirmaron un seguimiento real, no un simple sondeo de mercado. Las últimas informaciones apuntan a que ese interés sigue vivo, con Inter tanteando los límites de la paciencia de Liverpool.
La sensación es que el club italiano ha dado un paso más, pero aún no el decisivo. Si quiere romper la resistencia inglesa, tendrá que acercarse a la cifra que marca el despacho de Anfield. Hasta entonces, la operación seguirá en tierra de nadie.
Un verano de reconfiguración en Anfield
El caso Jones no se entiende sin mirar el tablero completo. Liverpool vive un verano de reajustes profundos. El club mantiene conversaciones con Paris Saint-Germain por Bradley Barcola y al mismo tiempo “evalúa otras posiciones” de la plantilla. El mercado no se limita a las grandes piezas: también han llegado “consultas por algunos de sus jugadores de rotación” después de que varios jóvenes destacaran en la gira por Estados Unidos.
En ese contexto, cada decisión pesa más. Bajo el mando de Andoni Iraola, el equipo se prepara para una nueva etapa en la que la competencia en el centro del campo promete ser feroz. Curtis Jones ha sido en los últimos años un recurso fiable, un jugador de plantilla que sostiene el nivel cuando le toca entrar. Por delante, o al menos muy expuestos en la pizarra, aparecen nombres como Dominik Szoboszlai, Alexis Mac Allister, Ryan Gravenberch y Florian Wirtz, llamados a protagonizar la zona central.
Precisamente por eso, por su papel silencioso pero útil, su precio se dispara. Futbolista formado en casa, con experiencia, tácticamente adaptable y todavía en plena madurez, Jones encaja en el perfil que ningún club grande regala. Liverpool lo sabe y actúa en consecuencia.
Si Inter quiere avanzar, tendrá que dejar de negociar en la teoría y acercarse al número que Liverpool considera justo. No hay otra vía.
Valor deportivo, valor emocional
En el lado de la afición ‘red’, el informe deja sensaciones encontradas. Curtis Jones nunca ha sido el gran foco mediático del vestuario, pero representa algo que en Anfield se valora como el oro: un jugador local, que entiende el club desde dentro y que ha demostrado fiabilidad en momentos de máxima tensión.
Para muchos seguidores, 30 millones de libras no alcanzan a cubrir todo eso. La cifra de 35 millones se percibe como un mínimo lógico, no como un lujo. Y aun así, más de uno seguiría mirando la posible venta con cierta incomodidad.
No es solo romanticismo. Hay una lógica deportiva evidente. Las temporadas se ganan con profundidad de plantilla, sobre todo con la Liga de Campeones en el horizonte y un entrenador nuevo intentando imponer su autoridad y sus ideas desde el primer día. Jones no siempre será titular en los partidos más grandes, pero todo equipo serio necesita futbolistas capaces de entrar en el once sin que el nivel caiga en picado. Él ya ha cumplido ese rol en numerosas ocasiones.
Si el jugador busca más protagonismo, nadie se sorprenderá. Las carreras son cortas y el tiempo de juego pesa. Pero si Liverpool decide vender, será a su manera: con un precio que refleje su calidad, su condición de homegrown y la dificultad de encontrar un sustituto que ofrezca lo mismo desde el primer minuto.
Mientras tanto, el movimiento no se detiene alrededor. Liverpool también ha recibido interés por Luke Chambers, Lewis Koumas, Calum Scanlon e Ifeanyi Ndukwe, una señal clara de que la gestión de la plantilla se extiende más allá del núcleo duro del vestuario. El nuevo curso se acerca y cada pieza cuenta.
Inter ya ha llamado a la puerta. Liverpool ha contestado con una cifra y una postura firme. La próxima jugada pertenece al club italiano: ¿subirá la apuesta o aceptará que, en Anfield, Curtis Jones cuesta más de lo que pensaba?





