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Jeff Bezos y el consorcio que podría transformar Liverpool

El futuro de Liverpool podría estar a punto de cambiar de escala. No de rumbo, sino de dimensión. Fenway Sports Group (FSG), propietario del club, se prepara para anunciar esta semana una operación que abriría la puerta a la entrada de un consorcio inversor en el que figura Jeff Bezos, según informa Sky Sports.

No se trata de una compra total, sino de aproximadamente un tercio del club. Pero el tamaño del movimiento es mayúsculo: la operación valora a Liverpool en 4.400 millones de libras, unos 6.000 millones de dólares. Cifras de superpotencia.

Al frente del consorcio aparece Amit Bhatia, antiguo accionista de Queens Park Rangers, acompañado por Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, y por el propio Bezos, el tercer hombre más rico del planeta, con un patrimonio estimado superior a las 207.000 millones de libras. Saverin, por su parte, supera las 23.700 millones. Es capital de primer nivel entrando en un club que ya vive en la élite deportiva, pero que aspira a otro escalón en el mercado.

Cambio de mentalidad en Liverpool

La información de Sky Sports llega respaldada por lo publicado el 22 de julio por IndyKaila, que reveló que FSG había sido contactado por el grupo liderado por Bhatia y respaldado por Bezos. El objetivo, según ese informe, es tan ambicioso como claro: convertir a Liverpool en el club número uno del mundo, capaz de pelear con Real Madrid y Bayern München en las grandes operaciones de mercado.

No es un matiz menor. Significa pasar de un modelo históricamente muy analítico y contenido en el gasto a uno dispuesto a competir por los nombres que marcan la agenda mundial.

En ese contexto surgieron los primeros nombres. IndyKaila apuntó a un deseo de incorporar talento de la franja más alta, con futbolistas como Vinícius Júnior o Michael Olise como ejemplos del tipo de fichaje que el consorcio tendría en mente.

La realidad ha ido cerrando puertas. Vinícius renovó con Real Madrid tras rechazar el interés de Arsenal, por lo que ese sueño se ha enfriado de inmediato. Pero el nombre de Olise permanece sobre la mesa como posible gran objetivo para inaugurar una nueva era de gasto en Anfield.

Olise, en el centro de una batalla de gigantes

Ahí se cruza otro gigante europeo. Desde hace meses, Fabrizio Romano viene insistiendo en que Florentino Pérez ve en Michael Olise a su próximo fichaje de perfil Galáctico para Real Madrid. El francés de 24 años, extremo zurdo de enorme proyección, se ha convertido en una pieza codiciada al más alto nivel.

El problema está en el precio y en la posición de fuerza de su club actual. Bayern valora a Olise en al menos 200 millones de euros (171 millones de libras) y lo considera clave en su proyecto a medio y largo plazo. Su contrato se extiende hasta junio de 2029, lo que refuerza el poder negociador del campeón alemán.

Si el consorcio de Bezos y compañía quiere que Liverpool se siente en esa mesa, tendrá que inyectar una cantidad muy seria de capital. No hay atajos cuando el mercado habla en esas cifras.

Mientras tanto, otro nombre gana peso en los despachos de Anfield: Bradley Barcola. El extremo de Paris Saint-Germain se perfila, a día de hoy, como una opción bastante más probable que el propio Olise.

Barcola, opción más realista… pero carísima

Liverpool ya ha mantenido conversaciones tanto con Barcola como con PSG. El club francés, fiel a su línea dura en las negociaciones, ha colocado un precio inicial de 150 millones de euros (128 millones de libras) sobre el jugador.

Demasiado alto para los planes de los ingleses, que trabajan para rebajar esa cifra a un rango más asumible sin perder la oportunidad de sumar un atacante joven, desequilibrante y con margen de crecimiento.

En este escenario aparece otro invitado incómodo: Arsenal. El equipo de Mikel Arteta también ha iniciado contactos por Barcola, lo que convierte la operación en una carrera de fondo entre dos proyectos ingleses con aspiraciones de título y una misma necesidad: añadir calidad diferencial en banda.

Para Andoni Iraola, que dirige al equipo y debe planificar el futuro inmediato, el tablero es complejo. El técnico sabe que la llegada de un consorcio de este calibre puede abrir puertas antes impensables, pero también que el mercado, cuando huele dinero nuevo, eleva automáticamente sus precios.

El mensaje, en cualquier caso, es nítido: si se cierra la entrada de Bezos, Bhatia y Saverin, Liverpool dejará de ser solo un gigante histórico y deportivo para convertirse también en una de las grandes potencias financieras del fútbol actual.

La pregunta ya no es si el club podrá competir en las grandes subastas. La cuestión es cuán rápido estará dispuesto a hacerlo. Y a qué estrellas intentará convencer primero para vestir de rojo en Anfield.