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José Mourinho y su decisión de no suceder a Sir Alex Ferguson

Durante más de una década fue un rumor, casi una leyenda urbana en el fútbol europeo. Ahora tiene confirmación directa del protagonista: José Mourinho llegó a un acuerdo para convertirse en el heredero de Sir Alex Ferguson en el banquillo del Manchester United… y se echó atrás para volver al Chelsea.

La revelación aparece en una nueva serie documental de Netflix sobre la carrera del técnico portugués. Allí, Mourinho rompe el silencio sobre uno de los grandes “y si…” de la historia reciente de la Premier League.

“Cuando dejé el Real Madrid, firmé para ir al Manchester United después de Sir Alex”, admite el entrenador. Al otro lado de la historia, Ferguson lo corrobora: el escocés, ganador de 13 títulos de Premier League con el United, confirma que Mourinho fue “ofrecido el puesto”.

Ferguson recuerda la escena con precisión de vestuario: “Lo senté y le expliqué la situación. Para mí, lo estaba aceptando. Y luego, en cuestión de horas, todo cambió”.

La llamada que lo cambió todo

Lo que cambió fue Londres. Y Stamford Bridge. Y la promesa de un regreso. Mourinho, que había conquistado la Premier League de forma consecutiva con el Chelsea en 2005 y 2006, sintió el tirón emocional del club donde se había convertido en icono.

Ferguson relata el giro dramático: “Una noche me llamó y estaba llorando. Me dijo: ‘Alex, no puedo aceptarlo. He dado mi palabra al Chelsea y no voy a romper mi palabra’. La razón que me dio la pude entender, pero me decepcionó”.

Ahí se partió en dos una línea temporal del fútbol inglés. En una, el Manchester United acabó en manos de David Moyes, el técnico del Everton recomendado por el propio Ferguson y presentado como “The Chosen One”, con una enorme pancarta en el Stretford End. En la otra, Mourinho regresó al Chelsea para intentar reconstruir un imperio que había ayudado a levantar.

El portugués admite que la oferta del United le tocó el orgullo profesional: se sintió “muy halagado” por la posibilidad de reemplazar a Ferguson, un puesto con un magnetismo único. “Porque el Manchester United tiene un atractivo increíble”, subraya.

Pero su explicación va más allá del prestigio y entra en el terreno de lo emocional: “Una cosa es el amor por el fútbol, otra cosa es el amor por un determinado club. Creo que eso es más poderoso que el amor por el fútbol y, fundamentalmente, después del Real Madrid necesitaba sentir que me querían”.

La frase clave llega después, casi como una confesión de vestuario: “Perder la oportunidad de ser el entrenador que sucediera a Sir Alex Ferguson fue dramático, pero no me arrepiento porque fue una decisión que tomé con el corazón”.

Stamford Bridge resurge, Old Trafford se hunde

Los hechos posteriores dan forma definitiva a aquella encrucijada. Mourinho volvió al Chelsea en 2013. No fue un regreso simbólico: conquistó su tercer título de Premier League con el club londinense y levantó también la League Cup. Volvió a ganar, volvió a mandar, volvió a sentirse en casa.

Mientras tanto, en Old Trafford, la era post-Ferguson empezó con turbulencias. Moyes, el hombre señalado como sucesor natural, no llegó ni al año de mandato. Fue destituido tras apenas 10 meses en el cargo, con el United lejos de sus estándares históricos y el famoso cartel de “The Chosen One” convertido en símbolo de una apuesta fallida.

El destino, sin embargo, no cerró la puerta para siempre. En 2016, tras el paso de Louis van Gaal, Mourinho recibió su segunda oportunidad de sentarse en el banquillo de Old Trafford. Esta vez dijo que sí. Y no se echó atrás.

Durante dos años y medio, el portugués dirigió al United y añadió títulos a la vitrina: ganó la League Cup y la Europa League, devolviendo al club cierta sensación de grandeza en las noches europeas. El ciclo terminó en diciembre de 2018, con una mala racha de resultados y su destitución, pero dejó una huella competitiva que el club no siempre ha conseguido replicar desde entonces.

Queda, sin embargo, la pregunta que sobrevuela cada palabra del documental: ¿qué habría sido del Manchester United si Mourinho no hubiera hecho aquella llamada llorando a Ferguson y hubiera cumplido el primer acuerdo? El fútbol no devuelve respuestas. Solo deja historias como esta, en las que una decisión tomada “con el corazón” cambia el rumbo de dos gigantes para siempre.