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Kaizer Chiefs y su amistad silenciosa: lecciones de un partido

Sin público, sin ruido y con muy poca información disponible, Kaizer Chiefs disputó un amistoso que dejó una sensación conocida: la incapacidad de cerrar un partido ganado. Ni siquiera en un entorno de prueba se libró de ese viejo hábito.

Durante 77 minutos, el duelo avanzó en silencio, hasta que apareció Etiosa Ighodaro. El delantero abrió el marcador y dio a Chiefs una ventaja que parecía encaminar el ensayo hacia una victoria discreta pero útil. Gol en el tramo final, piernas cansadas en el rival, partido aparentemente bajo control. Parecía suficiente.

No lo fue.

Cuando el reloj se acercaba al minuto 90, Findlay Curtis castigó la desconcentración. Probó desde lejos, con un balón bombeado que cayó en el segundo palo y sorprendió al nuevo fichaje Renaldo Leaner, que había entrado en escena en la segunda mitad. El balón se coló en el ángulo lejano y el 1-0 se convirtió en 1-1 en el minuto 89. Un mazazo, incluso tratándose de un amistoso.

Un once reconocible y muchas pruebas

El técnico apostó de inicio por una base con peso de vestuario y piezas que apuntan a ser importantes durante la temporada. El once inicial de Chiefs estuvo formado por Petersen, capitán bajo palos; una línea defensiva con Monyane, Mako, Miguel y Msimango; Ndlovu y Maboe en la sala de máquinas; Baartman y Vilakazi como enlaces; y un frente ofensivo con Chislett y Silva.

El partido, sin embargo, estaba diseñado para probar. Y el banquillo se movió. En la segunda parte tuvieron minutos varios nombres que deberán pelear por sitio en la rotación: el guardameta Renaldo Leaner, el desequilibrio de Pule Mmodi, la creatividad de Nkosingiphile Ngcobo, el trabajo de Sibongiseni Mthethwa, la versatilidad de Zitha Kwinika, la energía de Asanele Velebayi, la experiencia de Reeve Frosler y la presencia de Kabelo Nkgwesa.

El empate tardío empañó la noche para Leaner, superado por ese disparo envenenado de Curtis, pero el amistoso cumplió su función principal: repartir minutos, cargar piernas y empezar a ajustar automatismos.

Un calendario de pretemporada que sube el nivel

El ensayo deja un mensaje claro: Chiefs sigue teniendo una asignatura pendiente a la hora de gestionar ventajas en el tramo final. Y lo que viene exigirá más concentración.

El 15 de julio, Amakhosi se medirán a Al Kholood, equipo que terminó 14º en la Saudi Pro League la temporada pasada. Un rival que, pese a sus apuros ligueros, ofrecerá un contexto físico y táctico distinto, ideal para seguir afinando la preparación.

Tres días más tarde, el 18 de julio, el desafío subirá un peldaño con Elche CF, que acabó en el 15º puesto de LaLiga, salvándose del descenso por apenas un punto. Un equipo acostumbrado a sufrir hasta el final, precisamente el tipo de rival que no perdona desconexiones como la del minuto 89.

En un estadio vacío y sin cámaras, Chiefs dejó escapar una victoria de pretemporada. Lo que está por verse es si este aviso silencioso se convierte en el punto de partida de un equipo más maduro o en otro capítulo de la misma historia.