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Kolo Muani se une a la Juventus tras dejar el PSG

Randal Kolo Muani ya tiene por fin el destino que llevaba tiempo persiguiendo. El delantero francés, de 27 años, ha dejado de forma definitiva al PSG para convertirse en jugador de la Juventus, que lo ata con un contrato hasta 2031 y desembolsa en torno a 50 millones de euros por su fichaje. Una cifra que confirma algo evidente en Turín: no es un simple refuerzo, es una pieza central del nuevo proyecto.

El movimiento pone fin a dos años de idas y venidas lejos de París, marcados por cesiones encadenadas y una sensación permanente de provisionalidad. Kolo Muani llevaba meses empujando para que esa incertidumbre terminara en el Allianz Stadium. Lo ha conseguido.

“Por fin, estoy aliviado. Quería volver desde hace tiempo y este momento ha llegado. Es una historia que no ha terminado; quería acabarla. Por eso hice todo lo posible para intentar regresar. Vamos a seguir escribiendo esta bella historia”, declaró el delantero tras firmar su contrato con el conjunto bianconero. Sin rodeos, sin disimular: su deseo siempre fue volver a Italia y a la Juventus.

Un regreso buscado y merecido

Kolo Muani no aterriza en un lugar desconocido. En la segunda mitad de la temporada 2024-25, su cesión a la Juventus dejó una huella clara: 10 goles y 3 asistencias en 22 partidos oficiales. Números sólidos, pero sobre todo sensaciones de delantero hecho para el ritmo, la intensidad y la exigencia de la Serie A.

Aquella primera etapa en Turín le abrió la puerta del cariño de la grada y del respeto del vestuario. Era un préstamo, pero se sintió como el inicio de algo más grande. Ahora ese “algo” toma forma con un contrato largo y una apuesta económica fuerte.

El contraste con su realidad en París no podía ser mayor. Pese a su rendimiento en Italia, Luis Enrique no lo veía encajando en sus planes en el PSG. El francés regresó de su cesión con los deberes hechos, pero se encontró con la misma respuesta: otro año, otro destino provisional.

Del bache en Londres al punto de inflexión

La siguiente parada fue el Tottenham. Un nuevo país, otra liga, otro estilo. Y esta vez, el impacto no fue el mismo. En el conjunto londinense, Kolo Muani firmó solo 5 goles y 4 asistencias en todas las competiciones. No fue un desastre, pero sí una etapa gris, lejos de la versión dominante que había mostrado en Turín.

Para un delantero que vive de la confianza, esa campaña en la Premier League dejó más dudas que certezas. Demasiados cambios, demasiada inestabilidad. Cada verano, una maleta. Cada temporada, un sistema nuevo, una ciudad nueva, una adaptación a contrarreloj.

La Juventus, en cambio, le ofrece lo que más le ha faltado en los últimos años: continuidad. Un lugar fijo en el mapa. Un proyecto en el que no se le ve como parche, sino como referencia.

La Juventus gana un nueve… y un símbolo

Con este traspaso, la Juventus refuerza su ataque con un perfil que ya ha demostrado funcionar en el Allianz Stadium. Potencia, desmarque agresivo, capacidad para atacar el espacio y participar en la presión alta. No es solo un finalizador, también un delantero dispuesto a trabajar sin balón y a asociarse con la segunda línea.

El club italiano se asegura a un internacional francés en plena madurez futbolística, con experiencia en tres grandes ligas y un margen de crecimiento evidente si se le da estabilidad. Para la Juve, es un golpe sobre la mesa en el mercado; para Kolo Muani, es la oportunidad de construir, por fin, una carrera sin paréntesis.

Atrás queda el PSG, con el recuerdo de un fichaje importante que nunca terminó de encontrar su lugar en el Parque de los Príncipes. Atrás queda también el paso irregular por el Tottenham, una etapa que el propio jugador querrá archivar cuanto antes.

Ahora todo se centra en Turín. La Juventus ya trabaja en cómo reinsertar al francés en su engranaje táctico de cara a la próxima temporada. El contexto lo conoce, el estadio también. La diferencia es que esta vez no está de paso.

Esta vez, la historia le pertenece de verdad. Y el tiempo dirá si este capítulo en blanco que se abre en la Serie A se convierte en la obra definitiva de su carrera.