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Kovacic reconoce la presión en el City tras dos años sin título

Manchester City ya no mira la Premier League desde la cima, y Mateo Kovacic lo sabe. El centrocampista croata ha reconocido que el vigente campeón de Europa afronta una temporada marcada por la exigencia de recuperar un trono doméstico que se le resiste desde hace dos cursos, justo cuando el club se prepara para la vida sin Pep Guardiola.

Durante cuatro años, el City convirtió la liga inglesa en un hábito. Cuatro títulos consecutivos, una máquina casi perfecta. Después, el cambio de guion: primero Liverpool, luego Arsenal. Dos temporadas seguidas viendo a otros levantar el trofeo. Demasiado para un club que se ha acostumbrado a medir sus años en copas, no en transiciones.

En una entrevista con el South China Morning Post, Kovacic no se escondió. “La presión está sobre todos… sobre nosotros especialmente, porque no la hemos ganado dos años seguidos”, admitió. Una frase corta, pero que resume el clima en el vestuario: ya no se trata solo de competir, sino de restaurar una jerarquía.

El contexto no ayuda a rebajar tensiones. La marcha anunciada de Guardiola abre un horizonte incierto. El City se asoma a la primera campaña de la era post-Pep, y el propio Kovacic dejó entrever que ni siquiera puede asegurar que seguirá para entonces. El proyecto entra en una fase delicada, con la obligación de seguir ganando mientras se reconfigura su identidad.

Alrededor, los rivales no levantan el pie. Chelsea, el antiguo club de Kovacic, ha vuelto a sacar la chequera este verano con la intención de regresar al debate por el título. “Chelsea es uno de ellos, y creo que han añadido grandes jugadores”, señaló el croata, reconociendo que el mercado se ha convertido en una carrera armamentística entre gigantes.

Arsenal, por su parte, mantiene la línea ascendente. Mikel Arteta ha sido claro: el club está “muy activo” en la búsqueda de refuerzos para “mejorar y evolucionar”. No es solo un mensaje de ambición, es un aviso directo al campeón caído. Los londinenses ya saben lo que es terminar por delante del City y no quieren que sea un accidente aislado.

En ese entorno, Kovacic reduce el fútbol de élite a una verdad sencilla: “Los grandes clubes van de ganar, así que siempre sientes la misma presión”. La diferencia ahora es que el City ya no defiende una hegemonía, intenta reconstruirla.

El margen de error se estrecha. La Premier vuelve a presentarse como una carrera de fondo brutal, con el City obligado a demostrar que sus dos años sin título son un paréntesis y no el inicio de un cambio de era.