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Lewis Hall en el radar del Manchester United tras la tormenta en Newcastle

El verano de Newcastle United se ha convertido en una fuga constante. Y puede que aún no haya terminado. Tras la salida de Eddie Howe, otro pilar del proyecto podría estar haciendo las maletas: Lewis Hall.

Del sueño europeo al caos

La marcha de Howe, confirmada el jueves por la mañana después del sonrojante 4-1 ante Bristol City en pretemporada, ha dejado a St James’ Park en estado de shock. No se va un entrenador cualquiera. El técnico inglés llegó en noviembre de 2021, con el equipo hundido en el 19º puesto de la Premier League y con el reciente desembarco del consorcio liderado por PIF.

Desde ahí, construyó algo enorme. Devolvió al club a la Champions League en dos ocasiones, levantó en 2025 la Carabao Cup para poner fin a 70 años de sequía de títulos y convirtió al Newcastle en un aspirante serio, no en un mero proyecto rico.

Según Ben Jacobs, Howe comunicó a la cúpula hace semanas que quería marcharse, pero aceptó seguir hasta que encontraran sustituto. El elegido apunta a ser Matthias Jaissle, actualmente en Al Ahli, otra entidad bajo el paraguas de PIF. Un nombre casi desconocido en la Premier League, pero que llega a un vestuario que se desangra.

Ventas dolorosas y un vestuario en vilo

El adiós de Howe no se explica solo por resultados o desgaste. La sucesión de salidas de peso ha ido erosionando el proyecto. Anthony Gordon fue traspasado al Barcelona por 70 millones de libras. Sandro Tonali se marchó a Tottenham por 92,5 millones. Dos golpes deportivos y emocionales.

Y puede no ser el final. El capitán Bruno Guimarães presiona para unirse al Arsenal. La sensación en el norte es de éxodo masivo, de proyecto desmantelado a golpe de chequera rival.

Mientras tanto, el club ha apostado por juventud: Bazoumana Traoré, Aladji Bamba, Sean Steur y Ewen Jaouen, todos de 20 años o menos. Un giro hacia el futuro. Pero justo ahí aparece la gran contradicción: podrían perder a un futbolista que encarna mejor que nadie ese mañana, Lewis Hall.

El United huele la sangre

Según informa The Sun, Manchester United estudia seriamente aprovechar la situación límite del Newcastle para sacar a Hall de St James’ Park y llevarlo a Old Trafford. En los despachos de los Red Devils ven al lateral zurdo de 21 años como el heredero natural de Luke Shaw a largo plazo.

El interés no es nuevo. La admiración por Hall viene de lejos y la última temporada no hizo más que reforzarla. El defensor, nacido en Slough, disputó 46 partidos en todas las competiciones, con 10 apariciones en la Champions League, y se consolidó como uno de los laterales izquierdos jóvenes más prometedores de Europa.

Su perfil encaja con la élite moderna: lateral progresivo, seguro técnicamente con el balón en los pies, agresivo sin él y con una zancada potente. Un jugador que gana metros, que rompe líneas y que no se esconde. Para muchos técnicos, un lujo en esa banda.

Su buen curso, sin embargo, no le alcanzó para entrar en la lista de Thomas Tuchel con Inglaterra. El alemán se decantó por opciones como Djed Spence y Dan Burn, una decisión que sorprendió a más de uno, pero que no ha frenado el ascenso de la cotización de Hall.

Un muro histórico y un futuro en juego

Hay un matiz que puede complicar cualquier operación: Newcastle no vende un jugador al United desde el traspaso de Andy Cole en enero de 1995, entonces récord británico con 7 millones de libras. Tres décadas de distancia, rivalidad, orgullo y cicatrices deportivas.

Ese precedente pesa. Y puede ser un obstáculo serio. Aun así, el interés del United es firme. Tanto, que el club está dispuesto a hacer sitio en la plantilla: también valora desprenderse del joven lateral zurdo Harry Amass por unas 6 millones de libras.

El futuro de Hall no está cerrado. Según la información de Samuel Luckhurst, su continuidad podría depender de quién ocupe finalmente el banquillo que deja Howe. Un nuevo técnico, una nueva idea de proyecto, quizá un intento de convencer al lateral de que su crecimiento pasa por seguir en Tyneside.

El problema es que el reloj corre, el vestuario pierde referentes y los gigantes de siempre huelen la debilidad. Newcastle se juega algo más que un fichaje: se juega demostrar si es un club capaz de retener a sus mejores talentos… o si este verano marcará el inicio de otra larga travesía.