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Liverpool busca a Yan Diomande como sucesor de Salah

Liverpool no se rinde. Ni siquiera después de ver cómo RB Leipzig tiraba a la basura una oferta de 100 millones de euros por Yan Diomande sin pestañear. En Anfield están convencidos de que el fichaje del extremo de 19 años sigue vivo, y trabajan como si se tratara del único plan posible para suceder a Mohamed Salah.

El egipcio se marchó al final de la temporada 2025/26 tras nueve años que cambiaron la historia reciente del club. El vacío es enorme. Y en la cúpula de Fenway Sports Group han decidido que Diomande es el heredero ideal para ocupar ese espacio en la banda derecha y en el imaginario de la grada.

Leipzig sube la apuesta

El primer asalto fue contundente en lo económico: un paquete de 100 millones de euros, rechazado de inmediato por Leipzig. Sin cláusula de rescisión, con un contrato largo, apenas 19 años y un mercado inflacionado, el club alemán se siente fuerte. No tiene prisa por vender y lo deja claro.

El periodista de Sky Germany Philipp Hinze lo resumió con crudeza: Leipzig ha rechazado la oferta de Liverpool sin fijar un precio concreto y, dentro del club, la idea es retener al jugador al menos una temporada más. Solo una propuesta “significativamente por encima” de esos 100 millones podría hacerles cambiar de postura.

En los despachos del Red Bull Arena la lógica es simple: sin cláusula, con un valor al alza y un talento que todavía puede explotar en Champions League, el momento de vender —si llega— debe ser en sus términos. El jugador no es intocable, pero precisamente por eso el listón económico se coloca en las alturas.

Mientras tanto, el club negocia con el entorno de Diomande una mejora salarial y un contrato ajustado a su nuevo estatus. Señal inequívoca: Leipzig no solo quiere retenerle, quiere blindarle para maximizar cualquier venta futura.

La ofensiva silenciosa de Liverpool

En Liverpool, sin embargo, leen la partida de otra forma. No se trata solo de dinero. Se trata del jugador. De su voluntad.

Fabrizio Romano, siempre pegado al mercado, desveló en el podcast Blood N Red que el trabajo de los ingleses con el entorno de Diomande está siendo intenso y, a su juicio, infravalorado mediáticamente. Mientras los focos se quedan en las cifras de las ofertas, el club de Anfield lleva meses cultivando la relación con el futbolista.

Las fuentes que siguen el día a día del club recuerdan que ya en diciembre los contactos con el entorno del extremo eran casi diarios. El objetivo: construir confianza, explicar el proyecto, dibujarle un papel protagonista inmediato en la Premier League y en Europa.

Romano insiste en que Liverpool está haciendo “un trabajo excelente” en el lado del jugador para lograr ese “luz verde” que podría cambiarlo todo: que Diomande le pida a Leipzig salir rumbo a Anfield. Según su información, el club inglés prepara una propuesta económica muy fuerte para el propio futbolista, con un contrato y un salario capaces de inclinar la balanza.

Y en el fondo de todo, una idea clara: si el jugador se posiciona abiertamente a favor del traspaso, la presión sobre Leipzig aumentará. No lo convierte en un fichaje seguro, pero sí en una negociación distinta.

PSG se aparta y el tablero cambia

En las últimas horas, el escenario se ha despejado para Liverpool. PSG, el otro gran pretendiente, se ha retirado de la puja por Diomande, preocupado por la escalada del precio. Un competidor menos. Una ventana más abierta para los ingleses.

La retirada del club parisino deja a Liverpool como principal y, probablemente, único aspirante real. Eso no significa vía libre, porque Leipzig sigue firme en su negativa, pero sí reduce la amenaza de una subasta descontrolada.

Desde el entorno del jugador, las sensaciones apuntan a un deseo claro: Diomande ve con muy buenos ojos el salto a Anfield. Esa sintonía alimenta la confianza interna en Liverpool y explica por qué el club ya prepara una segunda oferta, esta vez por encima de los 100 millones de euros.

Romano lo tiene claro: Liverpool volverá a la mesa de negociación y lo hará “muy agresivo”. El siguiente movimiento será una propuesta “grande”, diseñada para romper resistencias en Leipzig y para cerrar, de una vez, el compromiso total del jugador.

El plan de Leipzig: un año más… y luego ya se verá

En Alemania, la estrategia es distinta. RB Leipzig considera que la decisión más inteligente pasa por retener a Diomande, mejorarle el salario, darle un nuevo contrato y permitirle disputar la Champions League con ellos la próxima temporada.

La apuesta es calculada: un año más en la élite europea, más madurez, más goles, más focos. Y, con ello, un valor de mercado todavía mayor en el verano siguiente. Desde esa perspectiva, Leipzig cree que mantener al jugador ahora puede significar un traspaso aún más histórico dentro de doce meses.

Pero esa visión choca con la urgencia de Liverpool. El club de Anfield no busca un proyecto a medio plazo para la banda derecha. Necesita un líder inmediato para ocupar el espacio que deja Salah. Y está dispuesto a pagar por ello.

Barcola, el plan B que seduce a Anfield

Mientras empujan a fondo por Diomande, en Liverpool no se permiten el lujo de quedarse sin alternativas. El club mantiene abierta la vigilancia sobre otros perfiles de élite, y uno de los nombres que más gusta es el de Bradley Barcola, de PSG.

Romano ha desvelado la “adoración” de Liverpool por el atacante francés, un futbolista que encaja en el molde que busca el club: joven, desequilibrante, con margen de crecimiento y acostumbrado ya a la presión de un gran escenario. Si la operación Diomande se enquista o se dispara más allá de lo asumible, Barcola podría convertirse en el objetivo prioritario.

La hoja de ruta es clara: uno de los dos debe llegar. La planificación deportiva no contempla un verano sin un fichaje de primer nivel para la línea ofensiva.

Un fichaje estrella… y una salida de peso

La consecuencia lógica de una inversión de este calibre es un efecto dominó en la plantilla. Si Liverpool consigue cerrar a Diomande o a Barcola, se espera al menos una salida importante en ataque.

Tottenham Hotspur ya se mueve en la sombra. El club londinense prepara una oferta potente, con un contrato de cinco años, para tentar a uno de los atacantes de Liverpool. No será una operación menor: hablamos de una venta que ayudaría a equilibrar las cuentas tras un desembolso superior a los 100 millones de euros.

Anfield se asoma a un verano decisivo. Entre la herencia de Salah, la resistencia de Leipzig, el interés por Barcola y la amenaza de perder a uno de sus delanteros, el club camina por una cuerda fina.

La pregunta ya no es solo cuánto está dispuesto a pagar Liverpool por su nuevo líder ofensivo. La cuestión es si el próximo gran fichaje será suficiente para sostener la ambición de un equipo que no acepta vivir lejos de los títulos.

Liverpool busca a Yan Diomande como sucesor de Salah