Liverpool acelera por Barcola: PSG abre la puerta
Liverpool ya tiene luz verde para lanzarse en serio a por Bradley Barcola este verano. El extremo de Paris Saint‑Germain, hasta hace nada considerado “intocable” en el Parque de los Príncipes, ha pasado a estar en el escaparate. Y en Anfield han tomado nota.
De “intocable” a oportunidad de mercado
La operación se ha destrabado en los despachos de París. Las conversaciones para renovar el contrato de Barcola están completamente paradas, sin avances desde hace tiempo, y en el PSG asumen que el escenario de una salida es real si llega una oferta a la altura.
Fabrizio Romano lo dejó claro: hasta la semana pasada, Barcola era innegociable. Ya no. El atacante tiene “serias posibilidades” de abandonar París en esta ventana, y su entorno escucha con atención las llamadas que llegan desde la Premier League.
Ahí aparece Liverpool. El club inglés lleva tiempo con el nombre de Barcola en la parte alta de su lista de objetivos ofensivos, pensando en el relevo de Mohamed Salah, cuyo futuro apunta a la Saudi Pro League o a la Major League Soccer. El interés no es nuevo, pero el contexto ha cambiado: por primera vez, PSG está dispuesto a sentarse a hablar.
Arsenal también está en la carrera, aunque con otros planes. En el Emirates, la prioridad es otro extremo, Rogers, con Barcola situado en un segundo escalón dentro de la lista de opciones para reforzar las bandas. Liverpool, en cambio, lo tiene marcado como objetivo principal.
Un “sí” del entorno… y un precio que asusta
Según información desvelada por TEAMtalk, el entorno de Barcola ya explora activamente una salida este verano. No se trata solo de escuchar, sino de moverse. La señal para Liverpool es clara: hay predisposición a cambiar de aires.
La traba es el precio. PSG no piensa regalar a uno de sus activos más cotizados y, de acuerdo con esas mismas informaciones, pedirá en torno a 150 millones de euros por el francés de 23 años. Una cifra que lo convertiría en el fichaje más caro de la historia del fútbol británico.
Para Liverpool, la operación supondría batir su propio récord, fijado el verano pasado con los 125 millones de libras pagados por Alexander Isak al Newcastle. El mensaje desde París es contundente: quien quiera a Barcola tendrá que presentar un paquete económico “importante”, no solo en traspaso, sino también en salario y primas.
El escenario que se maneja es claro: si Barcola rechaza una nueva propuesta de renovación, PSG se verá obligado, a regañadientes, a estudiar su venta. Y ahí Liverpool se perfila como destino cada vez más probable.
El giro tras Diomande y la mirada de Danny Murphy
El plan inicial de los ‘reds’ para el ataque pasaba por Yan Diomande, de RB Leipzig. El internacional marfileño encabezaba la lista de deseos, pero la operación se ha torcido: el jugador prioriza su salto al propio PSG, lo que ha cambiado por completo el tablero.
Para algunos en Liverpool, ese giro puede acabar siendo una ventaja. El excentrocampista del club, Danny Murphy, lo ve incluso como una especie de “bendición”. Su argumento es directo: pagar más de 100 millones por Diomande, un talento aún por consolidar, era una apuesta demasiado arriesgada para un jugador sin un historial largo que justifique semejante desembolso.
Barcola, a ojos de Murphy, ofrece algo distinto: ya ha demostrado en Champions League que puede marcar diferencias en partidos grandes, y llega desde un contexto de máxima exigencia competitiva. Aun moviéndose en cifras astronómicas, su fichaje se percibe como menos arriesgado.
El matiz táctico existe. Barcola se siente más cómodo partiendo desde la banda izquierda que desde la derecha, el carril que dejaría Salah. Puede actuar a pie cambiado, sí, pero su zona natural es la opuesta. Para Murphy, lo ideal sería un especialista en el perfil derecho, aunque no cierra la puerta al francés: “Barcola, quizá también. ¿Por qué no?”.
Un verano decisivo en Anfield
Liverpool ya ha dado un primer paso en la renovación de sus bandas con la llegada del internacional español Victor Muñoz desde Osasuna por unos 40 millones de euros. Pero en el club asumen que no basta. La salida de Salah, si se consuma, obligará a una reconfiguración profunda del frente de ataque y, en parte, de la propia identidad ofensiva del equipo.
El vestuario necesita retoques, la delantera pide jerarquía inmediata y el mercado no ofrece muchas estrellas disponibles en su plenitud. Barcola encaja en ese perfil de jugador capaz de marcar una era… si se acierta con el contexto y el precio.
Liverpool ya ha recibido la señal que esperaba desde París. El semáforo está en verde. Ahora la cuestión es sencilla y brutal al mismo tiempo: ¿está dispuesto el club de Anfield a romper de nuevo todos sus límites económicos para que el heredero del trono de Salah llegue desde el Parque de los Príncipes?






