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El día que la Serie A estrenó el VAR: Juventus y Buffon en la historia

19 de agosto de 2017. El día en que la Serie A abrió la puerta a la era del VAR… y, casi por obligación histórica, fue la Juventus quien tuvo que estrenarla.

El escenario: Allianz Stadium, inicio del curso 2017/18, estreno liguero ante el Cagliari. La Juventus ya mandaba 1-0 gracias a un gol temprano de Mario Mandžukić. Partido controlado, ambiente de primera jornada, sensación de trámite. Y entonces, en el minuto 37, una acción que parecía de rutina encendió la nueva maquinaria tecnológica.

Dentro del área, Alex Sandro llegó tarde y tocó a Duje Čop lejos del balón. Fabio Maresca, el árbitro, vio el choque, dejó seguir y el juego continuó como si nada. Viejas costumbres en un fútbol que, oficialmente, acababa de entrar en una nueva dimensión.

Pero el pinganillo rompió el guion.

Maresca recibió el aviso, se detuvo, y se fue al flamante monitor a pie de campo, ese que simbolizaba la modernización del calcio. Casi cien segundos de espera —97, para ser exactos—, jugadores caminando nerviosos, grada murmurando, cámaras clavadas en la pantalla. Y al final, el gesto definitivo: el colegiado volvió al césped, giró hacia el área y señaló el punto de penalti.

Primera pena máxima concedida por VAR en la historia de la Serie A. Un hito.

El sistema nacido para revisar todo, para cortar de raíz décadas de sospechas, para vigilar también, y sobre todo, a los gigantes como la Juventus.

La tecnología había hablado. Pero el fútbol, caprichoso, se guardaba el último acto para un hombre de 39 años bajo los palos.

Diego Farias tomó el balón. Respiró, colocó la pelota y se preparó para entrar en los libros de historia como el primer goleador desde el VAR en Italia. Frente a él, Gianluigi Buffon, casi tan veterano como el propio debate sobre los arbitrajes en la Serie A.

Carrera corta, disparo… y Buffon, con una calma insultante, adivinó la intención y desvió el lanzamiento con una mano firme. Nada de épica exagerada, ni celebraciones desmedidas. Solo un portero acostumbrado a congelar momentos que parecían escritos de antemano.

El penalti histórico se quedó en anécdota. La Juventus, liberada del susto, volvió a su guion habitual. Paulo Dybala amplió la ventaja, Gonzalo Higuaín completó el 3-0 y el estreno del VAR terminó escondido entre los datos de una victoria cómoda en casa, otra más en una larga lista.

Lo que debía ser una revolución tecnológica se convirtió, en cuestión de minutos, en un detalle al margen. El sistema detectó el contacto, corrigió al árbitro, castigó a la Juventus… y Buffon, con un simple gesto, convirtió la gran novedad del fútbol italiano en un pie de página.

Ahí está la ironía que hace de aquel día una pieza de trivia deliciosa: Italia instala un VAR de última generación para verlo todo, para que nada se le escape, para demostrar que también los grandes pueden pagar sus errores. Señala un penalti histórico contra la Juventus.

Y entonces aparece Gianluigi Buffon, 39 años, y hace que parezca que nada ha cambiado.