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Luis Díaz y su adaptación al Bayern: elogios a Brown y Saibari

Luis Díaz habla claro. Sobre el campo, sobre el vestuario… y sobre sus dificultades fuera de él. El colombiano, un año después de su llegada desde Liverpool al Bayern Munich, se declara encantado con la vida en la ciudad y con el nuevo proyecto, pero reconoce que hay un rival que se le resiste: el idioma.

“Espectacular. En los primeros partidos pensé: ‘wow’”, confesó Díaz en una entrevista con Sky al referirse a Brown. “Realmente me sorprendió, tiene un potencial enorme”.

El lateral zurdo de 23 años llegó este verano procedente del Eintracht Frankfurt por 50 millones de euros y ya se ha ganado elogios por algo que en el Bayern siempre se valora: su capacidad para adaptarse a todo.

Brown, el comodín de Kompany

Con una plantilla corta de efectivos, Vincent Kompany no dudó. Colocó a Brown, teórico lateral izquierdo, como mediapunta en la Supercopa ante Borussia Dortmund y en los duelos de liga frente a VfB Stuttgart y FC Schalke 04. Solo en las últimas fechas ha regresado a su posición habitual.

Esa versatilidad ha impresionado a Díaz, que no escatima en elogios: “Esa flexibilidad nos da una gran ventaja. Hemos traído a un gran jugador. Definitivamente nos ayudará a seguir creciendo”.

Brown no es la única cara nueva de peso en el vestuario. El Bayern también apostó fuerte por Ismael Saibari, fichado desde PSV Eindhoven por otros 50 millones de euros.

Saibari, fichaje… y apoyo lingüístico

Saibari no solo suma talento en el césped. Para Díaz, también es un pequeño salvavidas en el día a día: “Buen chico, y por suerte habla español. Es muy importante tener aquí a alguien con quien pueda hablar en mi propio idioma”.

Ahí aparece la otra cara de la adaptación. El fútbol fluye, la ciudad enamora, pero el alemán se le atraganta al colombiano de 29 años.

El idioma, el gran reto de Díaz

“El idioma es sin duda una de las pocas cosas con las que tengo dificultades”, admite. “Adaptarme a eso no es tan fácil. Pero por lo demás no puedo quejarme de nada. La ciudad es increíble. Hay tantas cosas que puedes hacer aquí si tienes tiempo. Estoy muy feliz aquí”.

Mientras pelea con la gramática y el vocabulario, en el césped el Bayern ya ha marcado territorio. Cinco victorias y un empate en los primeros seis partidos oficiales. Arranque sólido, mensaje claro al resto de Alemania.

Díaz suma de momento un gol, aunque en los últimos encuentros dejó escapar varias ocasiones claras. Lo asume y se exige.

“Estoy buscando mi mejor versión y la encontraré pronto”, asegura. “Creo que ese gol llegará en el próximo partido”.

El próximo examen ya tiene fecha y escenario: el viernes, Bayern Munich recibe a Union Berlin en el Allianz Arena antes del parón internacional. Nuevo rival, nuevo idioma de presión: el del gol que Díaz quiere volver a hablar con fluidez.