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Manchester United busca completar su centro del campo con Adam Wharton

El Manchester United ya ha movido ficha este verano, pero para Rene Meulensteen el tablero aún está incompleto. El ex asistente de Old Trafford ve la oportunidad de un salto definitivo… siempre que el club se atreva a golpear fuerte en el mercado, empezando por el corazón del equipo: el centro del campo.

Wharton, la pieza que falta en un nuevo centro del campo

Tras ver cómo Sandro Tonali, Mateus Fernandes y Elliot Anderson se escapaban por un total de 301 millones de libras, la nueva dirección encabezada por INEOS cambió de plan. Nada de subastas imposibles. Paciencia, cálculo y oportunidades claras.

De ahí han salido dos operaciones que huelen a negocio serio: un paquete de 50 millones por Andrey Santos procedente del Chelsea y la activación de la cláusula de 35 millones de Youri Tielemans para sacarlo del Aston Villa. Dos perfiles distintos, dos apuestas pensadas para sostener un proyecto que quiere competir por la Premier League y llegar lejos en la Champions.

Pero para Meulensteen, falta una tercera pieza. Y no la ve en el extranjero.

Mientras nombres como Aurélien Tchouaméni, Ayyoub Bouaddi o Manu Koné siguen girando en la rumorología, el neerlandés apunta a casa: Adam Wharton, estrella emergente del Crystal Palace y tasado en 80 millones de libras.

“United necesita fichar al menos dos, si no tres centrocampistas en esta ventana. Es la posición que de verdad hay que reforzar, sobre todo con más competiciones por delante”, explicó en declaraciones a Tipman Tips. Su mensaje es claro: no basta con acumular talento, hay que mezclar perfiles.

Ya está Kobbie Mainoo, futbolista fino, con balón y energía. Santos y Tielemans aportan calidad y lectura. Wharton, según Meulensteen, añadiría algo distinto: calma bajo presión, técnica limpia y esa capacidad de romper líneas con un solo pase.

Le fascina especialmente su forma de conectar con los hombres de ataque. “Encuentra a cualquiera de esos cinco de arriba con un pase decisivo y abre al rival en canal”, destaca. Ese tipo de centrocampista, capaz de acelerar una jugada en un segundo, es el que el ex técnico ve como ideal para completar la sala de máquinas de Michael Carrick.

Carlos Baleba también entra en su radar. Joven, dinámico, rápido, con un registro algo diferente al resto de nombres que ha puesto sobre la mesa. Pero la prioridad, a su juicio, debería ser Wharton.

Un doble golpe de 130 millones: Wharton y un ‘9’ con cicatrices de Premier

Para Meulensteen, el plan perfecto no se detiene en el centro del campo. Una vez cerrada la tercera incorporación para esa zona, mira hacia arriba. Benjamin Sesko ilusiona, pero no puede cargar solo con el peso de la delantera.

El neerlandés cree que el United necesita un delantero con experiencia, alguien que haya sobrevivido a la dureza de la Premier League. Y ahí lanza un sueño y una opción más terrenal.

El sueño se llama Harry Kane. “No creo que se deje tentar para salir del Bayern este verano, pero si United pudiera atraer a alguien como Harry Kane, de repente estarías en una posición fantástica para pelear el título”, admite. Lo ve casi imposible, pero su idea es clara: un ‘9’ contrastado cambia el techo del equipo de la noche a la mañana.

Con Kane prácticamente fuera de alcance, Meulensteen baja al terreno de lo posible y menciona a Jean-Philippe Mateta. Le gusta su físico, su presencia y su rendimiento reciente en la liga inglesa. Lo define como un delantero fuerte, probado en la Premier, capaz de ser referencia, de jugar de espaldas y de marcar sus propios goles.

Entre Wharton y Mateta, el United podría estar mirando a un desembolso total cercano a los 130 millones de libras. Una inversión potente, sí, pero que, según el ex asistente, ataca dos necesidades estructurales: creatividad y ruptura desde el medio, y pegada fiable arriba.

Lo que Meulensteen no quiere ver es al club dependiendo exclusivamente de juventud en ataque. Cita ejemplos como Bryan Mbeumo o Matheus Cunha, futbolistas útiles, capaces de rendir, pero que no son ‘9’ puros. Y advierte del riesgo de confiar el futuro inmediato a promesas por pulir.

Ahí aparece otro nombre propio: Kerim Alajbegović, joven delantero del RB Salzburg que brilló en el Mundial. Le reconoce talento y potencial, pero insiste en que la Premier es un entorno distinto, despiadado, y que no hay garantías de adaptación inmediata, y menos aún en un contexto tan exigente como el del United.

Defensa, portería y una vieja herida: la inestabilidad atrás

El diagnóstico de Meulensteen no se limita a las zonas más glamourosas del campo. También mira hacia atrás y ve un patrón que se repite desde hace años: inestabilidad.

“En defensa hay buenas opciones, pero el problema ha sido la falta de continuidad. Demasiadas lesiones, demasiadas combinaciones distintas”, resume. Un día Leny Yoro, otro Ayden Heaven, luego Harry Maguire, después Lisandro Martínez, más tarde Matthijs De Ligt. Una línea que nunca termina de asentarse.

Para un equipo que aspira al título, eso es veneno. El neerlandés considera que el club debería, en un mundo ideal, reforzar también el centro de la zaga para cerrar definitivamente esa herida abierta.

En la portería, la sensación es algo más matizada. Senne Lammens ha arrancado bien y ha sorprendido incluso a los escépticos, entre los que se incluía el propio Meulensteen. Reconoce que el belga ha rendido a gran nivel desde su llegada. Pero no termina de dar por cerrada la cuestión.

¿Es Lammens el guardameta definitivo para los próximos años? Para él, la respuesta todavía no está clara. Ha empezado fuerte, sí, pero el puesto exige consistencia a largo plazo y personalidad en los momentos decisivos. Esa evaluación, cree, solo el tiempo podrá hacerla.

“Si el reclutamiento es inteligente, United estará en la pelea”

El mensaje de fondo de Meulensteen es tan sencillo como contundente: todo pasa por fichar bien. Sin margen para errores caros ni apuestas sin encaje.

“Todo empieza con un reclutamiento inteligente y con asegurarse de que cada jugador aporta valor añadido”, insiste. Lo que no puede permitirse el United es incorporar futbolistas que, tres meses después, generen la misma pregunta en la grada y el vestuario: “¿Por qué lo fichasteis?”.

Con el regreso a la Champions League, el neerlandés está convencido de que el club sigue teniendo poder de atracción para grandes nombres. La camiseta, el estadio, la historia y el escaparate europeo siguen pesando.

Por eso ve este verano como una oportunidad rara, casi única, de armar una plantilla capaz de romper una espera que ya dura 17 años sin conquistar la liga inglesa. Michael Carrick, a sus ojos, ha construido una base sólida, un punto de partida fiable. Lo siguiente ya no es resistir, sino atacar.

Si Santos, Tielemans y un tercer centrocampista del perfil de Wharton llegan a encajar. Si aparece ese delantero con cicatrices de Premier que complemente a Sesko. Si la defensa deja de ser una ruleta de nombres y se convierte en un bloque reconocible.

Entonces, la pregunta deja de ser si el United puede competir.

Pasa a ser cuándo se atreverá, por fin, a ir a por el título sin mirar hacia atrás.

Manchester United busca completar su centro del campo con Adam Wharton