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Manchester United busca fichar a Myles Lewis-Skelly del Arsenal

Manchester United vuelve a asomarse al mercado con una vieja carpeta sobre la mesa. En plena búsqueda de un lateral izquierdo este verano, el club de Old Trafford ha sido ofrecido para fichar a Myles Lewis-Skelly, canterano de Arsenal y uno de los nombres más comentados en los despachos de la Premier League en las últimas semanas.

De irrupción inesperada a pieza sacrificable

Lewis-Skelly, de 19 años, parecía haberse ganado un sitio en el proyecto de Mikel Arteta cuando irrumpió con fuerza al final de la pasada temporada. Hasta entonces apenas había sido titular una vez en la Premier League. De repente, se hizo con un hueco en el centro del campo y arrancó cinco de los últimos seis partidos del curso, culminando su explosión con los 120 minutos disputados en la final de la Champions League ante Paris St-Germain.

Ese tramo final cambió la percepción externa del jugador. Para muchos, había dejado de ser un proyecto de futuro para convertirse en una opción real de presente. Para United, en cambio, supuso un frenazo: el interés mostrado hacia el final de la campaña parecía condenado a enfriarse ante la sensación de que Arsenal blindaría a su canterano.

Pero el mercado manda. Y el fichaje de Bruno Guimaraes por 75 millones de libras ha alterado el tablero en el Emirates.

El efecto Bruno Guimaraes y el embudo en el lateral

La llegada del centrocampista brasileño, de 28 años, ha desplazado de nuevo a Lewis-Skelly en la jerarquía de Arteta. La inversión obliga a darle galones a Guimaraes en la medular, y el joven inglés vuelve a ver cómo su camino hacia los minutos se estrecha.

Tampoco encuentra aire en el costado izquierdo. Ricardo Califori y Piero Hincapie tapan su progresión como lateral, otra de las posiciones en las que el canterano podía ganarse un sitio. El resultado es claro: Arsenal valora seriamente hacer caja con uno de sus productos de academia para compensar parte del desembolso por Guimaraes.

En ese contexto, tanto Manchester United como Chelsea han sido informados de que Lewis-Skelly podría estar disponible en las últimas semanas de la ventana. Una oportunidad que, hace apenas un mes, parecía impensable.

United, necesidad clara en el lateral izquierdo

En Old Trafford el encaje es evidente. United lleva semanas rastreando el mercado en busca de un lateral izquierdo que pueda competir desde ya y, con el tiempo, tomar el relevo de Luke Shaw. El internacional inglés entra en el último año de su contrato y la planificación deportiva ya trabaja en su sucesión.

El club ha chocado hasta ahora con un muro en sus intentos por fichar a Lewis Hall desde Newcastle. Tras las salidas de Anthony Gordon, Sandro Tonali y ahora Bruno Guimaraes de St James’ Park, los Magpies se niegan a perder otra pieza importante. La puerta Hall, de momento, está cerrada con llave.

Ahí es donde el nombre de Lewis-Skelly vuelve a ganar fuerza. Perfil joven, margen de crecimiento, capacidad para aprender a la sombra de Shaw y, sobre todo, experiencia ya acumulada en la Premier League. Un detalle que en los despachos de Manchester se valora de forma especial a la hora de reducir el riesgo en fichajes de futuro.

Un comodín que también mira al centro del campo

Lewis-Skelly no solo encaja por banda. Su irrupción en el tramo final de la temporada se produjo en el centro del campo, y esa versatilidad seduce a una dirección deportiva que ya ha invertido fuerte en esa zona: 85 millones de libras combinados en Andrey Santos y Youri Tielemans.

Pese a ese gasto, en United no descartan un tercer refuerzo para la medular si el perfil es el adecuado y el precio acompaña. El inglés podría ofrecer doble función: lateral izquierdo de presente y futuro, y recurso fiable para dar profundidad al centro del campo cuando la temporada apriete.

Arsenal necesita equilibrar cuentas tras el golpe de efecto con Guimaraes. United necesita rejuvenecer y reforzar un flanco izquierdo que vive pendiente del físico de Shaw. El jugador busca minutos de verdad tras saborear la élite en una final de Champions.

Las piezas empiezan a alinearse. Falta por ver quién se atreve a mover la primera.