Marruecos y la revolución silenciosa de Wahbi tras el Mundial 2026
El Mundial de 2026 será apenas un punto y seguido para la selección de Marruecos. Nada de transición dulce, nada de contemplaciones. Mohamed Wahbi ha empezado a revisar con lupa la lista de jugadores que llevó al torneo y se prepara para un cambio profundo en la estructura de los *Atlas Lions*.
El seleccionador ha llegado a una conclusión clara: el equipo necesita renovarse. No solo en los nombres, también en el perfil de futbolistas que ocupan el banquillo. Quiere variantes, quiere impacto desde la segunda línea, quiere alternativas reales cuando el plan inicial no funciona. Y para eso, está dispuesto a romper inercias.
Respaldado en el cargo, pero no en las ideas de siempre
La Real Federación Marroquí de Fútbol decidió mantener a Mohamed Wahbi en el cargo pese a la eliminación en cuartos de final del Mundial de 2026, disputado en Estados Unidos, Canadá y México. Marruecos cayó 2-0 ante Francia y se despidió del torneo con la sensación de haber podido ir más lejos.
La federación le dio continuidad. Wahbi, en cambio, no piensa hacer lo mismo con la plantilla.
El técnico ha interpretado la derrota como una señal. El bloque que le llevó hasta los cuartos ya no basta para el próximo ciclo. El mensaje es claro: se queda el entrenador, no se garantiza el sitio de nadie más.
Una lista con seis damnificados… y más en el alambre
Según el portal marroquí *Sport7*, Wahbi ya ha tomado una primera decisión de peso: seis jugadores que estuvieron en el Mundial se quedarán fuera de la próxima convocatoria, prevista para el parón internacional de septiembre.
- Ayoub El Kaabi
- Sofyan Amrabat
- Amine Sbai
- Youssef Belammari
- Marwan Saadane
- Munir Mohamedi
No es un simple ajuste. Es un corte generacional en toda regla, que afecta a distintas líneas del equipo y a futbolistas con recorrido en la selección. Y no termina ahí.
La misma fuente apunta que otros nombres también podrían caerse de la lista, entre ellos Halhal y Amimoni, dentro del plan de reestructuración que el seleccionador ha puesto en marcha. Nadie con rol secundario puede sentirse seguro.
Sangre nueva y soluciones tácticas
El siguiente paso ya tiene fecha. En la concentración internacional programada para finales de septiembre, Wahbi llamará a varios jugadores nuevos. No se trata solo de refrescar el vestuario, sino de ensayar caminos distintos sobre el césped.
El objetivo es claro: dotar a Marruecos de más variedad y calidad, sobre todo en los momentos en los que un partido exige algo diferente. Nuevos perfiles, nuevas sociedades, nuevas lecturas tácticas.
El Mundial ya quedó atrás. Para Wahbi, el verdadero examen empieza ahora.






