Micky van de Ven y la nueva ambición del Tottenham
Tottenham se ha cansado de mirar hacia abajo en la tabla. Después de dos temporadas consecutivas terminando en el puesto 17 y salvándose del descenso en la última jornada de la 2025-26, el club del norte de Londres ha reaccionado a golpe de chequera y de poder interno. Micky van de Ven, uno de los pilares de la zaga, lo percibe con claridad: algo se ha roto… para bien.
De flirtear con el abismo a gastar 237 millones
La familia Lewis, propietaria mayoritaria, prometió estar “all in” tras el susto del curso pasado. No se quedó en palabras. Seis fichajes, 237 millones de libras invertidos y dos récords de traspaso pulverizados en un solo verano.
Primero, Mateus Fernandes, centrocampista fichado por 85 millones. Después, un golpe de autoridad todavía mayor: un paquete de 100 millones para sacar a Sandro Tonali de Newcastle. Dos operaciones que envían un mensaje directo al vestuario y al resto de la Premier League: Tottenham quiere dejar de ser un equipo que mira el descenso y volver a hablar de Europa.
Van de Ven lo resumió en la gira de pretemporada por Australia, en declaraciones a medios británicos: el vestuario siente ese cambio de rumbo y lo interpreta como una señal de que el club vuelve a pensar en grande.
Europa como obligación, no como sueño
El defensa neerlandés no se esconde al marcar el objetivo. Para él, Tottenham no puede permitirse un tercer año seguido en la zona baja.
“Tottenham es un equipo que necesita jugar en Europa cada año”, subrayó. No lo plantea como un deseo, sino casi como una obligación histórica. Después de dos temporadas terminando en el puesto 17, hablar de plazas europeas podría sonar ambicioso. Dentro del club, sin embargo, empieza a verse como el listón mínimo.
El mensaje interno es claro: competir, proponer y convertirse en un rival incómodo cada fin de semana. Volver a ser ese equipo que nadie quiere enfrentar, ni en casa ni fuera.
Rumores con Liverpool, pero mirada fija en Londres
En paralelo al nuevo proyecto, el nombre de Van de Ven ha aparecido ligado a Liverpool en distintos informes. Sin embargo, desde el entorno del club de Anfield se desliza que nunca se ha pasado de un interés teórico, sin movimientos concretos.
El central, por su parte, se muestra centrado en lo que ocurre en el norte de Londres. Habla de “nueva ambición”, de cambios visibles y de un entorno que, tras años de inestabilidad, empieza a parecerse más a un plan que a una reacción permanente.
Un año de terremotos en los despachos
El giro deportivo no se entiende sin la sacudida institucional de los últimos doce meses. Daniel Levy, figura omnipresente durante décadas, dejó la presidencia en septiembre, pocos meses después de que el club levantara la Europa League y pusiera fin a una sequía de 17 años sin títulos.
Paradójicamente, aquel trofeo no trajo estabilidad. Todo lo contrario. El equipo volvió a caer en una mala dinámica, hasta el punto de que Thomas Frank fue destituido en febrero. El relevo, Igor Tudor, apenas duró siete partidos como técnico interino. Demasiado ruido, poca continuidad.
Con Levy fuera del día a día y la familia Lewis asumiendo más poder real, la responsabilidad de enderezar el rumbo recayó en el director ejecutivo Vinai Venkatesham. De su mano llegó una decisión clave: apostar por Roberto De Zerbi en marzo.
De Zerbi, balón y ataque como bandera
Van de Ven no oculta su entusiasmo con el nuevo entrenador. Habla de contraste, de un cambio de idea nítido respecto al curso anterior.
“Va a ser diferente comparado con el anterior entrenador”, admite. Más balón, más juego, más iniciativa. Un Tottenham que quiere atacar, que pretende gustarse y gustar, y que busca reconciliarse con una grada cansada de sufrir sin ver espectáculo.
El defensa neerlandés está convencido de que el fútbol ofensivo de De Zerbi puede devolver al club esa identidad que se había diluido entre cambios de banquillo, proyectos a medio hacer y luchas por no descender.
La inversión está hecha, el técnico está elegido, el mensaje del vestuario es claro. Ahora falta lo único que no se puede comprar en el mercado: que todo ese discurso se sostenga cuando la pelota empiece a rodar en la Premier League.





