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Motta se va a Pescara: Inter y el fichaje de Luca Reggiani

Inter ha abierto una pequeña puerta de salida… y ha chocado con un muro de hormigón armado en Alemania.

El club nerazzurro ha vendido de forma definitiva a Matteo Motta a Pescara, operación que incluye un 50% sobre una futura plusvalía del lateral izquierdo. Formado en la cantera interista y cedido la última temporada a Lumezzane, el defensor de 21 años nunca llegó a debutar de forma competitiva con el primer equipo, pero seguirá ligado indirectamente a las arcas del club gracias a la cláusula de reventa.

Un movimiento menor en apariencia, pero que encaja en la estrategia de capitalizar la cantera sin perder del todo el control sobre posibles explotes tardíos.

El objetivo: Luca Reggiani

Mientras tanto, en el otro lado del tablero, Inter ha vuelto a llamar a la puerta de Borussia Dortmund por Luca Reggiani. Según informa Bild, el club italiano ha preguntado de nuevo por la situación del central de 18 años, una de las joyas defensivas más prometedoras del fútbol italiano.

Reggiani, producto de la cantera de Sassuolo, aterrizó en Dortmund en febrero de 2024. Desde entonces su progresión ha sido fulgurante: se ha consolidado en el club alemán y, como guinda, debutó con la selección absoluta de Italia en junio de 2026, con apenas 18 años.

Una irrupción así no pasa desapercibida en Milán. Inter ve en él un fichaje de presente y, sobre todo, de futuro. Un central joven, italiano, ya contrastado en un contexto de alta exigencia como la Bundesliga.

El problema: Dortmund no suelta

Ahí llega el choque con la realidad. El mismo informe desde Alemania enfría de inmediato las aspiraciones interistas: Borussia Dortmund no quiere desprenderse de Reggiani. El club alemán ha apostado fuerte por el defensa, hasta el punto de haberle renovado recientemente el contrato.

Mensaje claro desde el Signal Iduna Park: el italiano no está en el escaparate.

Inter, que ya ha tanteado varias veces la posibilidad de un acuerdo, se encuentra con una posición firme y sin fisuras. El margen de maniobra parece mínimo, salvo que en el futuro cambien las condiciones deportivas o económicas del club alemán.

Por ahora, Motta sale, el porcentaje de reventa queda asegurado… y el gran deseo llamado Luca Reggiani sigue vestido de amarillo y negro. La pregunta es cuánto tiempo más podrá Inter esperar antes de que el precio de la próxima joya italiana se dispare definitivamente.