Mundial 2026: Estados Unidos brilla en su debut histórico
LOS ANGELES — Durante meses, el ruido alrededor de este Mundial lo ocuparon la política, los precios imposibles de las entradas, las tensiones migratorias y el miedo a un caos en el transporte. El balón empezó a rodar y todo ese estruendo quedó, de golpe, en un segundo plano. El torneo que comparten México, Canadá y Estados Unidos ha arrancado con una energía que desborda cualquier previsión.
Y el epicentro, al menos para el país anfitrión, estuvo en Los Angeles Stadium.
Un estreno de Estados Unidos para la historia
El debut de la selección masculina de Estados Unidos ante Paraguay no fue solo un buen partido. Fue, probablemente, la actuación más dominante que se recuerde del equipo en una Copa del Mundo. Un 4-1 que se quedará grabado en las estadísticas y, sobre todo, en la memoria.
Cuatro goles, la mayor cifra que ha firmado nunca el combinado masculino estadounidense en un partido mundialista. Dos de ellos llevaron la firma de Folarin Balogun, protagonista de la primera actuación con doblete de un jugador de Estados Unidos en un Mundial desde la edición inaugural de 1930. Casi un siglo de espera para volver a ver algo así.
La noche dejó otro dato descomunal. Chris Richards, que se había perdido los dos amistosos previos por lesión, regresó al once y manejó el juego desde atrás con una precisión quirúrgica: 83 pases intentados, 83 completados. Nadie había alcanzado esa perfección con semejante volumen en un partido de Copa del Mundo desde 1966. El defensa convirtió cada intervención en una plataforma para atacar.
No todo fueron buenas noticias. La gran incógnita se llama Christian Pulisic. El delantero, referencia ofensiva del equipo, se quedó en el vestuario al descanso por un problema en la pantorrilla. Después del encuentro, abandonó el estadio caminando con evidente molestia rumbo al autobús del equipo. Su evolución marcará el techo inmediato de esta selección.
De arriba abajo, Estados Unidos brilló y entretuvo. Fue un arranque poderoso, de los que cambian la conversación alrededor de un grupo. Pero un Mundial no se gana en una noche de inspiración.
Australia agita el grupo y aprieta a Estados Unidos
El guion del Grupo D pareció escrito para que Turquía acompañara a Estados Unidos a la siguiente fase. Más nombres en las grandes ligas europeas, estrellas consolidadas como Arda Güler, de Real Madrid, o Kenan Yildiz, de Juventus. Sobre el papel, un rival temible.
Sobre el césped, otra historia.
Australia, teóricamente la cenicienta del grupo, golpeó con frialdad y se llevó un 2-0 que sacudió la mesa. El favoritismo turco se deshizo en 90 minutos. La victoria de los Socceroos convierte el Estados Unidos–Australia del próximo viernes en un duelo clave: si los estadounidenses ganan, se colocarán en una posición privilegiada, con el volante del grupo en sus manos y el camino a las rondas de eliminación directa mucho más despejado.
Escocia sorprende entre gigantes
En otro rincón del torneo, otra sacudida. Escocia regresó a una Copa del Mundo después de 28 años y lo hizo con carácter. Victoria ante Haití y liderato provisional del Grupo C. El detalle que lo cambia todo: comparte zona con Brasil, cinco veces campeona del mundo, y con la poderosa Marruecos.
Brasil y Marruecos, llamados a dominar el grupo, firmaron un 1-1 que abre una rendija inesperada. El empate deja a Escocia en la cima, al menos por ahora, y obliga a los gigantes a jugar con menos margen del previsto. Un tropiezo más podría costar muy caro.
Primer punto histórico para Qatar y pulso en el Grupo F
La jornada también dejó una pequeña gran historia para Qatar. El 1-1 ante Suiza supuso el primer punto mundialista en la historia del país. En 2022, cuando fue anfitrión, perdió sus tres partidos. Esta es solo su segunda participación, pero el empate del sábado rompe esa racha y le da una base mínima sobre la que construir.
En el Grupo F, Países Bajos y Japón ofrecieron un choque intenso que terminó 2-2. Dos selecciones con aspiraciones altas que se midieron sin reservas, intercambiando golpes y dejando claro que el grupo se decidirá por detalles.
Curaçao toca el sueño… y se cruza con la realidad alemana
Curaçao, con apenas 158.000 habitantes, se convirtió en el país más pequeño en disputar un Mundial. Su estreno fue ante Alemania, un gigante acostumbrado a manejar este tipo de escenarios. El guion parecía cerrado desde el sorteo.
Alemania pegó primero. Curaçao respondió. Durante 17 minutos, el marcador mostró un 1-1 que invitó a soñar a la isla caribeña con una de las historias más románticas del torneo. Pero el sueño duró lo que tardó Alemania en activar su instinto habitual. El 7-1 final recordó que, en este escenario, la jerarquía todavía pesa. Y que ese marcador, por cierto, ya forma parte de la memoria mundialista alemana.
Irán entra en escena entre tensiones
La próxima semana llega cargada de estrenos con aroma a algo más que fútbol. El lunes, Irán se mide a Nueva Zelanda en Los Angeles Stadium en un partido que llega marcado por el contexto político.
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán en febrero, se llegó a especular con la posibilidad de que la selección iraní no participara en el torneo. El plan original era instalar su base en Tucson, Arizona, pero el equipo decidió trasladar su concentración a Tijuana, México, alegando preocupaciones de seguridad por las hostilidades en curso.
El acceso al país anfitrión también refleja esa tensión: el gobierno estadounidense solo permite la entrada de la delegación iraní el día previo a cada uno de sus tres partidos de la fase de grupos. Un viaje de ida y vuelta constante, con la geopolítica colándose en la rutina de un vestuario que intenta pensar solo en el césped.
Mbappé, Francia, Messi y Argentina se suman al espectáculo
El martes se abre el telón para dos de las grandes atracciones del torneo. Francia, con Kylian Mbappé como rostro indiscutible del proyecto, debuta ante Senegal en un choque de alto voltaje en el Grupo I. Un duelo que medirá desde el primer día la ambición del vigente subcampeón del mundo.
Ese mismo día, Argentina inicia la defensa de su corona. Lionel Messi lidera a la campeona vigente en su estreno ante Argelia en el Grupo J. El reto es mayúsculo: solo dos selecciones han logrado encadenar dos títulos mundiales consecutivos, Italia en 1938 y Brasil en 1962. La historia pesa, pero también seduce. Argentina sabe exactamente lo que persigue.
El Mundial apenas ha dado sus primeros pasos y ya ha tumbado pronósticos, encendido nuevas ilusiones y reabierto viejas heridas futbolísticas. Si este es solo el inicio, ¿hasta dónde puede llegar este torneo repartido entre México, Canadá y Estados Unidos?






