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El Mundial: Messi contra Yamal y el futuro del fútbol

El Mundial ha entrado en esa fase rara en la que todo parece ocurrir a la vez: la resaca del fracaso inglés, el ruido político alrededor de la final, las intrigas en los despachos de Fifa y, por encima de todo, la cuenta atrás hacia un duelo que vende solo: Lionel Messi contra Lamine Yamal, Argentina contra España, campeones contra aspirantes.

Entre tanto, el fútbol sigue generando historias. Y también heridas.

Messi, Mbappé y la vieja discusión del ‘valor’ de los goles

La carrera por la Bota de Oro llega a la final en un empate de alto voltaje: Kylian Mbappé y Lionel Messi igualados en goles, con el argentino por delante únicamente gracias a una asistencia más.

Eso ha reavivado un debate tan viejo como inútil: ¿deberían valer más los goles en una final que los del partido por el tercer puesto? La estadística dice que no. La memoria, que sí. El trofeo, al final, no distingue. Marca, suma y se acabó.

Rodri, un Mundial para reivindicarse… y un futuro en el aire

Entre tanta estrella, un nombre ha brillado con una calma distinta: Rodri. Su Mundial ha sido la confirmación de que ha vuelto al máximo nivel tras aquella grave lesión de ligamento cruzado que amenazó con cambiarle la carrera.

Le costó volver a confiar en su cuerpo, recuperar la continuidad, atreverse a jugar otra vez al límite. Ahora lo hace. Y domina. Cada partido suyo ha sido una clase magistral silenciosa.

Queda una sospecha flotando: puede que haya disputado su último encuentro con Manchester City. No hay nada cerrado, nada oficial, pero el runrún existe. Las próximas semanas darán la respuesta.

La vida sin Mundial: noches en vela, horarios rotos y nuevas ligas

En los márgenes del gran escenario, asoma un miedo muy real para muchos aficionados: ¿qué pasa cuando se apagan las luces del Mundial? Un lector lo resume con precisión: su reloj biológico ya se había adaptado a las madrugadas y a los amaneceres futboleros. Y ahora, en un par de días, todo se termina.

Una solución posible: girar la mirada hacia las ligas sudamericanas o la MLS. El fútbol no se detiene; solo cambia de huso horario y de acento.

Infantino, blindado: más de 200 apoyos para otro mandato

Mientras el balón rueda, los pasillos de Fifa siguen su propio campeonato. Gianni Infantino tiene ya el respaldo formal de más de 200 federaciones para ser reelegido presidente en el congreso de marzo.

De las 211 asociaciones miembro, solo un puñado no ha enviado aún su carta de apoyo. Entre los pocos díscolos, algunas federaciones europeas, con Alemania como nombre más sonoro. Nada que ponga en peligro una reelección por goleada.

El mensaje es claro: por mucho ruido, el poder en Zúrich permanece intacto.

Ecos de otra época: Argentina ofensiva en 1966

En plena vorágine actual, reaparece un recuerdo de 1966: una crónica desde Villa Park que describía a “una nueva Argentina”, ofensiva, despojada de su tradición defensiva y lanzada al ataque desde el primer minuto ante España, con Artime firmando dos goles.

Aquella selección despertó visiones de un gran duelo contra Alemania Federal en el mismo escenario. La historia no se repite, pero rima: de nuevo Argentina, de nuevo España, otra vez el mundo mirando.

Europa profunda: un penalti en el 94’ y la policía en Malta

Lejos de los focos del Mundial, el fútbol europeo dejó una noche de furia en Malta. El NSÍ Runavík, de las Islas Feroe, eliminó al Hamrun Spartans gracias a un penalti en el minuto 94. La decisión encendió tanto los ánimos que tuvo que intervenir la policía, mientras el árbitro enseñaba una roja en medio del caos.

Es la otra cara del fútbol continental: campos pequeños, decisiones gigantes, emociones desbordadas.

Alexander-Arnold, Mourinho y una nueva vida en el lateral derecho

En Madrid, Trent Alexander-Arnold ha encontrado un nuevo comienzo. Tras una primera temporada marcada por las lesiones y la irregularidad, el lateral inglés afronta este curso con una oportunidad enorme: la salida de Dani Carvajal le abre la puerta para adueñarse del lateral derecho de Real Madrid.

La gran novedad está en el banquillo. Jose Mourinho ha regresado al club para una segunda etapa y Alexander-Arnold no esconde su entusiasmo. Habla de “placer” por trabajar con él, de principios intensos, de un nivel de exigencia altísimo y de un vestuario dispuesto a aprender.

El objetivo es simple y brutal: volver a ganar títulos. El margen de error, mínimo.

Inglaterra, Tuchel y una autopsia que no se acaba

En Inglaterra, la autopsia del fracaso mundialista no da tregua. Thomas Tuchel seguirá en el cargo pese a unas decisiones tácticas que desconcertaron incluso a sus propios jugadores. Sus cambios, celebrados durante el torneo por su impacto, han encendido ahora otra lectura: si los suplentes siempre arreglaban los partidos, ¿qué decía eso de los onces iniciales?

En la era de las cinco sustituciones, existe un plan claro para los llamados “finishers”, los que entran para rematar el encuentro. Pero hay límites. Contra Noruega, los movimientos desde el banquillo resultaron, como mínimo, extraños.

La sensación general es que Inglaterra llegó demasiado lejos para lo que jugó. Entre los cuatro semifinalistas, fue la selección más floja. Y quizá, como apuntan algunos, haya que agradecer que se evitara una posible humillación ante España en la final.

El partido por el tercer puesto: laboratorio o obligación

Queda aún el duelo por el tercer lugar, ese partido que muchos consideran un castigo. ¿Qué debe hacer Tuchel? Hay quien defiende que es el momento de repartir minutos: dar una parte a cada portero, permitir que Ollie Watkins y Ivan Toney tengan protagonismo, darle a Kobbie Mainoo el escenario que se ha ganado.

Entre la necesidad de ganar algo, aunque sea de bronce, y la obligación de mirar al futuro, Inglaterra tendrá que decidir qué pesa más.

Política en la grada: Sánchez, Trump y la sombra de las Malvinas

La final entre España y Argentina no solo será un choque deportivo. Tendrá también un marcado componente político. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, estará en el estadio para apoyar a la selección. También lo hará el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que aprovechará la ocasión para exhibir la capacidad del país como anfitrión del torneo.

En paralelo, en Reino Unido, Downing Street ha hecho público que Keir Starmer respalda la idea de que Fifa investigue a los jugadores argentinos que mostraron una pancarta reivindicando la soberanía sobre las Islas Malvinas tras la victoria en semifinales ante Inglaterra. Otro frente abierto alrededor de una final que ya estaba cargada de por sí.

Argentina, corazón y hierro: el papel de Romero

En el césped, Argentina ha encontrado en Cristian Romero un símbolo de su identidad reciente. Cada vez que se pone la camiseta albiceleste, se convierte en uno de esos once corazones desbocados que no dejan un metro sin cubrir ni un taco sin mostrar.

Junto a Lisandro Martínez, asume el papel de “hombre duro” de la zaga, el último muro antes de Emiliano Martínez. Salvo el propio Messi y el portero de Aston Villa, pocos han sido tan regulares como Romero en el camino hacia la tercera final mundialista en cuatro ediciones.

Es la Argentina de siempre, pero con una madurez distinta.

El circo televisivo se despide

Al otro lado del Atlántico, la cobertura del Mundial por parte de Fox entra en su último acto. Se marchan sus voces y sus personajes: Geoff Shreeves, ese reportero de banda siempre ansioso por el guiño de sus jefes; Tom Rinaldi, con sus piezas “líricas” sobre balones, planetas y estrellas; el Chef Nick, obligado a rebajar sus excentricidades culinarias a medida que el torneo avanzaba; y Jameis Winston, convertido en corresponsal de afición con crónicas tan exageradas que parecía estar recibiendo una descarga eléctrica en mitad de un bautismo.

El espectáculo televisivo se apaga. El fútbol, no.

Entre Messi y Yamal, entre el pasado y el futuro

En medio de todo, el foco vuelve inevitablemente al domingo. Lionel Messi contra Lamine Yamal. Una selección muy buena contra una excelente, que cada cual decida cuál es cuál. España llega con el desparpajo de una generación sin miedo. Argentina, con la experiencia de un grupo que ya sabe lo que es sobrevivir a partidos imposibles.

El Mundial se encamina a su último giro. Después, vendrán las ligas, los debates sobre Infantino, los rumores sobre Rodri, las dudas sobre Tuchel. Pero primero, una final que puede marcar una era: ¿será el último gran baile de Messi o el primer gran golpe de Yamal?