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Steven Nzonzi regresa a Dunkerque: fichaje clave para Ligue 2

USL Dunkerque ha hecho ruido en el mercado con un nombre que impone solo con pronunciarlo: Steven Nzonzi. A sus 37 años, el campeón del mundo en 2018 regresa al fútbol francés y a la Ligue 2, donde ya dejó huella con Amiens SC en la temporada 2008-09.

El centrocampista llega libre tras finalizar su etapa en Stoke City a principios de julio, pero lejos de ser un veterano de relleno, aterriza con minutos recientes en las piernas. En la campaña 2025-26 disputó 31 partidos con los Potters, 17 de ellos como titular, y firmó un gol. Números que, sumados a su jerarquía, explican por qué Dunkerque ha apostado por él para liderar un vestuario joven, con una media de edad de 24 años.

Once clubes, una misma brújula

Nzonzi se prepara para iniciar capítulo en el undécimo club profesional de su carrera. Un recorrido largo, exigente, que ahora le devuelve a sus raíces. Nacido en Colombes, en la región parisina, el mediocentro vuelve al país donde se formó y en el que ya defendió los colores de Stade Rennais FC entre 2020 y 2021.

El movimiento tiene algo de círculo que se cierra. De aquel joven que se dio a conocer en Amiens SC en la 2008-09 a este veterano campeón del mundo hay muchos kilómetros, muchas camisetas y un título con la selección francesa que lo cambia todo. Sus 20 internacionalidades con Francia no son solo una línea en el currículum: son un aval de competitividad al máximo nivel.

El plan de Dunkerque

Para USL Dunkerque, la operación va más allá del impacto mediático. El club mira hacia arriba. Hace dos temporadas terminó cuarto en Ligue 2 y se quedó cerca de pelear seriamente por el ascenso a Ligue 1. Ese escalón que falta es precisamente el terreno donde un perfil como Nzonzi puede marcar diferencias: gestionar los tiempos, calmar cuando el pulso se acelera, empujar cuando el partido se atasca.

Su llegada promete elevar el listón competitivo del centro del campo y servir de referencia para un grupo todavía en fase de madurez. Un vestuario joven, un campeón del mundo en el eje, una categoría que no perdona despistes.

Dunkerque ya ha hecho su jugada. Ahora la pregunta es clara: ¿bastará la experiencia de Steven Nzonzi para transformar la ambición en un verdadero asalto a la Ligue 1?