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Osimhen salva a Galatasaray en un debut complicado

El campeón tropezó en la primera curva. Galatasaray abrió la temporada 2026/27 de la Superliga turca con un 2-2 inesperado ante el recién ascendido Corum FK, en Estambul, y necesitó un doblete de Victor Osimhen para evitar una derrota que habría hecho mucho ruido.

Durante casi una hora, el guion parecía el previsto. En el minuto 53, Osimhen rompió el cero y firmó el primer gol oficial del nuevo curso en Turquía. El nigeriano, ya señalado como la gran referencia ofensiva del campeón, adelantó a los de Okan Buruk y dio la sensación de que la tarde iba a ser plácida para el campeón defensor.

Corum FK se rebela en casa del campeón

Lejos de intimidarse en su estreno en la élite, Corum FK respondió con carácter. El equipo recién ascendido se sacudió la presión y golpeó dos veces en un abrir y cerrar de ojos. Alexandros Kyziridis y Jesús Ramírez silenciaron el estadio con dos tantos consecutivos que voltearon el marcador y dejaron al campeón contra las cuerdas.

Durante varios minutos, el escenario fue claro: el debutante amenazaba con llevarse los tres puntos del campo del vigente campeón. Como recogió TV100, Corum FK llegó a parecer perfectamente capacitado para firmar una de las sorpresas más sonoras del arranque de temporada.

La reacción local tardó, pero llegó. Cuando el reloj apretaba y la grada empezaba a impacientarse, Osimhen volvió a aparecer. El nigeriano firmó su segundo gol de la tarde en los minutos finales y rescató un punto para Galatasaray, a la vez que negó a Corum FK una victoria histórica en su primer partido en la máxima categoría.

Buruk, autocrítico: “No estamos al 100%”

Tras el encuentro, Okan Buruk compareció ante los medios con un tono tan realista como inconforme. El técnico no escondió que el resultado está muy por debajo de lo que el campeón esperaba en su estreno liguero, y menos aún como local.

«No estamos al 100% preparados. Ningún equipo lo está al 100%, y nosotros tampoco», explicó en declaraciones a GS TV. Recordó el contexto del calendario y el periodo de preparación: «Dije antes que sería un partido duro; los partidos después del Mundial jugándose en diferentes fechas… Los jugadores están en un periodo de preparación… Pero, por supuesto, teníamos que pasar por este periodo ganando».

El mensaje fue claro: el empate no se acepta con naturalidad en este vestuario. «Estamos decepcionados, por supuesto que lo estamos. No estamos acostumbrados a este tipo de cosas. Estamos acostumbrados a ganar, especialmente en casa. Siempre hemos jugado ese juego dominante. Quizá ha habido partidos en los que jugamos peor y aun así ganamos. Lo haremos mejor, lo haremos con el tiempo», aseguró Buruk.

Osimhen, señal de poder en un inicio titubeante

Más allá del tropiezo, el gran nombre de la tarde fue Victor Osimhen. Su doblete no solo salvó a Galatasaray de una derrota muy dura en lo anímico, también subrayó su peso específico en el proyecto. En un equipo que todavía busca ritmo y automatismos, el nigeriano ya marca diferencias.

Su primer tanto, en el minuto 53, le dio además un pequeño hito personal: Legit.ng ya había informado de que ese gol se convirtió en el primero de toda la temporada en la Superliga turca. Un honor que pudo haber sido de Yunus Akgün, pero el tanto del turco en la primera parte fue correctamente anulado por fuera de juego.

El segundo gol de Osimhen, en el tramo final, cambió el relato de la noche. No maquilló el rendimiento colectivo, pero sí evitó que el campeón iniciara la defensa del título con una derrota en casa ante un recién ascendido. En una temporada que se anticipa exigente, el mensaje es evidente: cuando el equipo aún se está ajustando, el nueve está listo.

Lo que viene: examen lejos de casa

El calendario no concede demasiado margen para lamentos. Galatasaray afrontará ahora su primera salida del curso ante Erzurumspor, otro debutante en la Superliga. Será el primer examen lejos de su estadio y una oportunidad inmediata para corregir la imagen del estreno.

Para Corum FK, el empate sabe a algo más que un punto. El equipo no solo remontó al campeón en su propia casa, también demostró que tiene armas para competir en la élite. No se llevó la victoria soñada, pero sí una declaración de intenciones: no ha llegado a la Superliga para hacer turismo.

La pregunta, tras esta primera sacudida, es sencilla y contundente: ¿ha sido solo un tropiezo de inicio de curso para Galatasaray o la primera advertencia de que la defensa del título será una carrera mucho más incómoda de lo esperado?