Oviedo vs Alaves: duelo clave por la permanencia en La Liga
El Estadio Nuevo Carlos Tartiere será el escenario, el 17 mayo 2026, de un duelo dramático por la permanencia en La Liga: Oviedo recibe a Alaves en la jornada 37, con los locales hundidos en la última posición y los vascos aún mirando de reojo al descenso. No hay billete a 1/4 de final en juego, pero sí algo igual de decisivo: la continuidad en la élite.
Contexto de la clasificación
En la liga, Oviedo llega a esta penúltima jornada como colista (20.º) con 29 puntos, un balance de 6 victorias, 11 empates y 19 derrotas, y una diferencia de goles de -30 (26 a favor, 56 en contra). Su forma reciente es muy pobre: “LDLLD”, reflejo de un equipo que no consigue encadenar resultados positivos ni salir de la dinámica negativa.
En casa, los asturianos han sumado 4 victorias, 7 empates y 7 derrotas en 18 partidos, con solo 9 goles a favor y 17 en contra. Son, de largo, uno de los ataques menos productivos del campeonato como locales (0,5 goles por partido), aunque su solidez defensiva en el Tartiere es relativamente mejor que fuera (0,9 encajados de media en casa frente a 2,2 como visitante).
Alaves, por su parte, ocupa la 16.ª posición con 40 puntos, 10 victorias, 10 empates y 16 derrotas, y un goal average de -12 (42 marcados, 54 encajados). Su forma reciente “WDLWL” indica irregularidad, pero también una capacidad para sumar triunfos clave que le mantienen, de momento, fuera de la zona roja.
Como visitante, el equipo vitoriano presenta 3 victorias, 4 empates y 11 derrotas, con 18 goles a favor y 31 en contra. Sus números lejos de Mendizorrotza son flojos, pero claramente superiores al rendimiento ofensivo de Oviedo en casa (1,0 gol por partido fuera, por 0,5 del Oviedo como local).
Tendencias y rasgos de juego
Oviedo: supervivencia desde la solidez
Los datos de temporada de Oviedo dibujan un equipo que intenta competir desde el orden defensivo, especialmente en el Nuevo Carlos Tartiere. Sus 9 porterías a cero en casa (10 en total en la temporada) contrastan con los apenas 9 goles anotados ante su afición y los 19 partidos en los que se ha quedado sin marcar en el global del curso.
En cuanto a sistemas, el dibujo predominante ha sido el 4-2-3-1 (24 partidos), complementado puntualmente con 4-3-3, 4-4-2, 3-4-3 y 4-4-1-1. Esto sugiere un equipo que prioriza la doble pantalla en mediocampo para proteger a la defensa, renunciando muchas veces a poblar el área rival. El coste es evidente: 0,7 goles a favor por partido en la temporada.
El mayor margen de mejora está en el ataque posicional. El “biggest win” en casa es apenas un 1-0, y su victoria más amplia como visitante fue un 0-3, lo que indica que, cuando se adelanta, el plan pasa por cerrar el partido desde la disciplina defensiva más que por buscar goleadas. En un contexto de urgencia clasificatoria, Oviedo necesitará asumir más riesgos con balón sin perder la estructura que le ha permitido, al menos, ser relativamente competitivo en su estadio.
En el plano disciplinario, el equipo acumula un volumen elevado de tarjetas amarillas, especialmente entre los minutos 31 y 75, y una concentración notable de rojas en los tramos finales (76-90 y 91-105). Con un partido de tanta tensión, la gestión emocional y el control de las entradas a destiempo serán claves para no quedarse en inferioridad.
Alaves: pegada arriba, fragilidad atrás
Alaves presenta un perfil distinto: más gol, pero también más espacios. Con 42 tantos a favor (1,2 por partido) y 54 en contra (1,5), los de Vitoria tienden a partidos más abiertos que su rival. Sus mejores marcadores, Toni Martínez (12 goles y 3 asistencias) y Lucas Boyé (11 goles y 1 asistencia), son argumentos de peso para explicar esa mayor productividad ofensiva.
Toni Martínez, con 35 apariciones y 30 titularidades, es un delantero de volumen: 73 tiros totales (33 a puerta), 24 pases clave y una alta participación en duelos (483, con 250 ganados). Es un punta que no solo finaliza, sino que también trabaja de espaldas y en la presión. Además, ha convertido 1 penalti sin fallos en la liga.
Lucas Boyé complementa ese perfil con movilidad y capacidad para el desequilibrio: 74 regates intentados, 37 exitosos, 25 pases clave y una notable actividad defensiva (33 entradas, 7 intercepciones). Desde el punto de penalti, ha marcado 3 lanzamientos sin errores esta temporada. Entre ambos suman 23 goles ligueros, casi el 55% del total del equipo.
A nivel de estructura, Alaves ha rotado sistemas, pero con clara preferencia por el 4-4-2 (16 partidos), seguido por el 4-1-4-1 y el 5-3-2. Esa versatilidad táctica le permite adaptarse al contexto: puede poblar el centro del campo con un 4-1-4-1 para controlar las segundas jugadas en un campo complicado como el Tartiere, o apostar por el doble nueve con Toni Martínez y Boyé para castigar a un Oviedo obligado a adelantar líneas.
Defensivamente, el equipo sufre, sobre todo fuera de casa (31 goles encajados en 18 salidas). Sus “biggest loses” (3-0 fuera, 2-4 en casa) muestran que, cuando el plan se rompe, le cuesta mucho rearmarse. Sin embargo, su capacidad para marcar como visitante (18 goles) hace que siempre tenga opciones de puntuar si encuentra espacios.
En disciplina, Alaves también llega cargado de amarillas, con especial incidencia en los tramos finales (76-90 y 91-105), donde acumula muchas tarjetas. Las rojas aparecen sobre todo a partir del minuto 61, un factor a vigilar en un partido que puede ser muy físico.
Enfrentamientos directos recientes
Tomando solo los partidos oficiales y excluyendo amistosos, los últimos tres duelos competitivos entre ambos muestran un equilibrio ligero a favor de Alaves:
- 4 enero 2026, en el Estadio Mendizorrotza (La Liga): Alaves 1-1 Oviedo. Empate.
- 13 enero 2023, en el Estadio Nuevo Carlos Tartiere (Segunda División): Oviedo 1-0 Alaves. Victoria de Oviedo.
- 29 octubre 2022, en el Estadio de Mendizorroza (Segunda División): Alaves 2-1 Oviedo. Victoria de Alaves.
Balance de estos tres últimos encuentros oficiales: 1 victoria para Oviedo, 1 victoria para Alaves y 1 empate.
El precedente más reciente en Vitoria, ya en La Liga 2025, terminó 1-1, un resultado que refuerza la idea de un duelo ajustado y de pocos goles, especialmente cuando se juega con tanto en juego.
Claves tácticas del partido
- Ritmo y posesión Oviedo, con su 4-2-3-1 habitual, tenderá a protegerse por dentro, cerrando pasillos interiores y tratando de que el partido se juegue a un ritmo bajo. Alaves, con más recursos ofensivos, intentará acelerar por bandas y buscar centros y segundas jugadas para Toni Martínez y Boyé.
- Eficacia en las áreas Con un Oviedo que marca poco y un Alaves que concede mucho, la puntería será determinante. Los locales no pueden permitirse fallar las pocas ocasiones claras que generen; los visitantes, si golpean primero, pueden obligar al colista a un escenario que no domina: remontar desde la iniciativa ofensiva.
- Balón parado y penaltis Ambos equipos han mostrado solvencia desde los once metros esta temporada: Oviedo ha marcado 2 penaltis de 2; Alaves, 7 de 7, con Toni Martínez (1/1) y Lucas Boyé (3/3) como ejecutores fiables. En un partido tan cerrado, una acción a balón parado o un penalti pueden decantar el resultado.
- Gestión emocional y tarjetas Las estadísticas de tarjetas de ambos equipos, con picos en los tramos finales, apuntan a un partido caliente. Evitar expulsiones será clave, especialmente para un Oviedo que, por su situación clasificatoria, puede caer en la precipitación.
El veredicto
Los datos de la temporada apuntan a un duelo de tensión máxima, más que de espectáculo. Oviedo se aferra a su estadio, donde encaja poco pero también produce muy poco en ataque. Alaves llega con más gol, dos delanteros en cifras dobles y la tranquilidad relativa de partir con ventaja en la tabla, aunque sufre lejos de casa.
El equilibrio de los últimos enfrentamientos oficiales, el empate 1-1 en enero 2026 y la necesidad extrema del colista sugieren un partido cerrado, con pocos goles y decidido por detalles. Sobre el papel, Alaves parte con ligera ventaja por calidad ofensiva y pegada, pero el contexto y la urgencia de Oviedo podrían nivelar el choque hasta dejarlo en un resultado corto y muy apretado.





