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El PIF de Newcastle busca un nuevo socio: venta del 25% de participación

El proyecto Newcastle entra en una nueva fase. El Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudí está dispuesto a rebajar su control sobre el club para dar entrada a capital fresco: estudia vender hasta un 25 por ciento de su participación. No es una retirada. Es un movimiento calculado para financiar la siguiente gran metamorfosis de las “Urracas”.

Hoy el PIF controla el 85 por ciento de Newcastle, porcentaje adquirido al antiguo propietario Mike Ashley en la compra de 305 millones de libras cerrada en septiembre de 2021. El 15 por ciento restante sigue en manos de los hermanos Reuben, a través de RB Sports & Media. El plan que se maneja ahora en los despachos de St James’ Park pasa por diluir la parte saudí hasta aproximadamente un 63,75 por ciento.

¿Por qué? Porque el club necesita más músculo propio para dar el salto que viene.

Un club revalorizado y dos obras gigantes en el horizonte

Desde la llegada del PIF, el valor estimado de Newcastle se ha disparado. Fuentes cercanas a la operación sitúan ya la tasación en torno a los 1.500 millones de libras. La venta de un cuarto de la participación del PIF otorgaría al comprador un 21,25 por ciento del club y podría superar los 300 millones de libras de ingreso directo.

Ese dinero no es un simple colchón. Está destinado a dos proyectos que pueden cambiar el paisaje del club para varias décadas: un nuevo centro de entrenamiento valorado en unos 200 millones de libras en Woolsington, a las afueras de la ciudad, y el debate cada vez más real sobre un nuevo estadio que superaría los 1.000 millones de coste.

En una reunión interna el mes pasado, los responsables del club recibieron un mensaje claro: para avanzar en el nuevo campo y en la ciudad deportiva, hace falta más capital propio. No solo ilusión. No solo ambición. Equity.

St James’ Park, reformar la casa o mudarse

Newcastle se mueve ahora en un cruce de caminos que toca la fibra del aficionado. Hay dos rutas sobre la mesa para aumentar ingresos y aforo.

La primera: desarrollar el actual St James’ Park, hogar del club desde 1892. El coste estimado ronda las 500 millones de libras. La segunda: levantar un estadio completamente nuevo, con una capacidad aproximada de 65.000 espectadores. Esa opción duplicaría de largo la factura de la reforma.

Las dos ideas están en fase de concepto. Bocetos, estudios, números. Nada decidido. Pero para que cualquiera de ellas pase del papel a la obra, el club necesita un nuevo socio que se siente a la mesa junto al PIF y los hermanos Reuben.

Hay una condición clave: Newcastle debe cofinanciar cualquier nuevo estadio. Eso exige un nivel de capital propio suficiente para cumplir con los ratios de préstamo sobre valor que exigirán los bancos. Dicho de otra forma, no basta con el respaldo saudí; el club debe presentarse ante las entidades financieras con una estructura de propiedad más robusta.

El contexto del PIF: adiós a LIV Golf, foco en el fútbol

El giro en Newcastle llega poco después de otro movimiento estratégico del PIF. En abril, el fondo confirmó que dejará de financiar LIV Golf tras la temporada 2026, al considerar que ya no encaja con su estrategia actualizada. Esa aventura habría supuesto un coste aproximado de 4.000 millones de libras.

La decisión libera margen para recolocar recursos. Y el fútbol, con la Premier League como escaparate global, se mantiene como una de las grandes apuestas del fondo saudí. De ahí que el PIF no se retire de Newcastle, sino que busque acompañantes para empujar el proyecto a otro nivel.

Terreno, ladrillo y una huella cada vez mayor

El club, mientras tanto, no ha esperado a que lleguen los nuevos socios para ampliar su huella en la ciudad. La reciente compra de la mayor parte de Leazes Terrace, un conjunto georgiano protegido que se alza a la sombra del East Stand de St James’ Park, costó unas 25 millones de libras. La operación la cerró el propio Newcastle, no el PIF, y mantiene abiertas todas las posibilidades de desarrollo alrededor del estadio.

No es el único movimiento inmobiliario. En 2023, el club adquirió por 9 millones de libras los terrenos adyacentes al estadio, en Strawberry Place, detrás del Gallowgate End. Hoy ese espacio se utiliza como recinto Stack —un complejo de contenedores multifuncional— y como fanzone en los días de partido. Más actividad, más presencia, más ingresos. Y, sobre todo, más margen para imaginar el futuro del entorno de St James’ Park.

En paralelo, Newcastle ejecuta un plan de mejora de infraestructuras de unos 30 millones de libras. Incluye la modernización de St James’ Park con nuevos palcos, iluminación, videomarcadores y un césped renovado. Es la mayor inversión en el estadio desde su gran remodelación de 2001. El centro de entrenamiento de Benton también ha sido prácticamente reconstruido en los últimos meses.

No son retoques cosméticos. Son los cimientos de un club que quiere dejar de mirar hacia arriba en la tabla económica.

Facturación al alza, pero lejos de los gigantes

Desde la llegada del PIF en 2021, la facturación de Newcastle ha pasado de unos 140 millones de libras a superar los 400 millones. Un salto notable, que refleja el impacto de la clasificación europea, los nuevos patrocinios y el tirón global de la Premier.

Aun así, la brecha con la élite inglesa sigue siendo amplia. Manchester City y Arsenal ya superan los 700 millones de libras de ingresos anuales. Esa diferencia se traduce en músculo salarial, profundidad de plantilla y margen de maniobra en el mercado.

De ahí la urgencia por crecer. Más asientos, más días de actividad en torno al estadio, mejores instalaciones, más atractivo para patrocinadores e inversores. El PIF puede seguir marcando el paso, pero ya no quiere hacerlo solo.

La próxima gran decisión no se tomará en el césped, sino en la sala de juntas: ¿quién se atreverá a comprar el 21,25 por ciento de un club que sueña con dejar de ser proyecto para convertirse en potencia estable de la Premier League?

El PIF de Newcastle busca un nuevo socio: venta del 25% de participación